La importancia de la responsabilidad social

"Las políticas y las prácticas operacionales que mejoran la competitividad de una empresa, a la vez que ayudan a mejorar las condiciones económicas, sociales y ambientales en las comunidades donde opera". Eso es responsabilidad social, dice el Gerente de Merco en Colombia.

Mejorar las condiciones de vida en las regiones donde operan, hace parte de la Responsabilidad Social Empresarial.

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Mejorar las condiciones de vida en las regiones donde operan, hace parte de la Responsabilidad Social Empresarial.

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marzo 10 de 2015 - 10:06 p.m.
2015-03-10

Hace ya casi dos décadas tuve la oportunidad de conocer a uno de los empresarios más emblemáticos de Colombia: Jorge Carulla Soler, hijo del fundador de Carulla y fundador de Conservas San Jorge, la primera enlatadora de alimentos en el país. Acompañaba yo, en ese entonces, a un grupo de expertos en Responsabilidad Social, convocados por un centro de pensamiento financiado por el Fondo Interamericano para el Desarrollo, quienes querían conocer de cerca cuál era la opinión de algunos empresarios del país sobre la Responsabilidad Social en la última década del siglo XX.

La oficina de don Jorge Carulla, era sobria: su escritorio, en perfecto estado a pesar de los años, hacía juego con la modesta mesa de juntas, ocupando un espacio impecable y cuyos adornos más notorios no eran los numerosos reconocimientos que habría recibido un empresario tan importante, sino las fotos de su familia, hijos y nietos. En la esquina estaba un carrito de mercado y en la otra una caja de plástico, de aquellas en las que se apilan las frutas del supermercado.

Una vez pasadas las presentaciones de rigor, y con el evidente respeto que despertaba la dignidad de don Jorge, los expertos internacionales empezaron la conversación. Rápidamente llegamos a la pregunta: ¿Para usted qué es responsabilidad social? Don Jorge se levantó y caminó lentamente a la esquina de su oficina donde recogió la caja plástica verde para llevarla a la mesa de juntas. Haciendo uso de mi memoria, tengo la certeza de haber oido: “Para nosotros, esta (la caja), representa una de las dos bases de nuestra responsabilidad: nosotros no hacemos donaciones, no tenemos fundación propia, sino que gracias a cosas como esta simple caja y nuestro acompañamiento técnico, ayudamos a campesinos de todo el país a que nos puedan vender sus productos a precios justos sin pasar por el maltrato de los intermediarios: detrás de cada caja hay un cultivador que tiene la oportunidad de vivir bien gracias a que nosotros los apoyamos para hacer negocios con gran calidad”.

Los expertos asintieron ante la respuesta, y después algunas frases de admiración, se permitieron realizar otra pregunta: ¿Y cuál es la segunda base de la responsabilidad, don Jorge?. Nos vió, como si el testimonio de sobriedad que marcaba la oficina fuera suficiente para explicar la siguiente respuesta: “La segunda base de nuestra responsabilidad social es entender que esta empresa no es de nosotros, los Carulla, sino de la sociedad: así tengamos las acciones, la empresa es de los empleados, de los proveedores y de los clientes, y como tal, debemos manejarla entendiendo que es un patrimonio de todos ellos”.

Como empresario precursor, don Jorge Carulla aplicaba desde los años 70s, los principios que tomarían fuerza a comienzos del siglo XXI bajo el concepto de Valor Compartido, que ha enarbolado Michael Porter, y que ha significado una evolución en el principio de responsabilidad social y al cual Porter define como “las políticas y las prácticas operacionales que mejoran la competitividad de una empresa, a la vez que ayudan a mejorar las condiciones económicas, sociales y ambientales en las comunidades donde opera. El Valor Compartido se enfoca en identificar y expandir las conexiones entre los progresos económico y social”.

Para conectar los avances de la empresa con los de la sociedad, como propone la teoría de Valor Compartido, se hace necesario que la responsabilidad social sea inseparable de la forma de gobierno de las compañías. Es acá donde radica el aporte único del ranking de Merco: es el primero que incorpora ambas dimensiones, la responsabilidad social y el gobierno corporativo como una unidad inseparable de medición.

En este ranking no hay espacio para compañías que inviertan en proyectos de responsabilidad social y sean mal gobernadas. Ni en compañías con buen gobierno corporativo y no tengan una dimensión de responsabilidad social. Así pues, estamos resaltando a aquellas compañías que son reconocidas por los mismos principios que lideraba don Jorge Carulla Soler: aportan al desarrollo de un país que espera que sus empresas sepan que cada cosa que hacen debe servirle a la sociedad y son gobernadas con el celo y el respeto con que se trata a lo ajeno.

Jaime Arteaga, Director de Jaime Arteaga y Asociados y Gerente de Merco en Colombia