Retener el talento en tiempos de crisis, la clave

No tenemos que esperar a que haya una crisis para fidelizar
y crear los planes de retención de nuestros colaboradores.

La idea de fondo es que las empresas tienen un capital representado en recursos, y el capital humano es el principal.

La idea de fondo es que las empresas tienen un capital representado en recursos, y el capital humano es el principal.

Archivo particular

Empresas
POR:
Rosalba Montoya Pereira
marzo 28 de 2016 - 12:00 a.m.
2016-03-28

Las crisis significan cambio y necesidad de readaptación. La peor reacción que se puede tener cuando la economía se contrae y se configura una crisis es dejarse llevar por el pánico y comenzar a tomar decisiones apresuradas, como recortes de gastos y de personal para aparentemente alivianar cargas, pero lo que se logra con esto es profundizar los problemas y debilitar a la empresa.

Es muy importante considerar el panorama amplio, dejando de pensar solamente en los números que vemos en una tabla de Excel y recordando que detrás de cada uno de ellos hay unas situaciones y realidades que se afectan. Cada empleo que se destruye por el pánico económico significa que alrededor de cuatro personas del núcleo familiar del desempleado quedan vulnerables en cuanto a salud, educación, servicios públicos y oportunidades de desarrollo humano en general. Eso a su vez facilita la mendicidad, la delincuencia y las demás situaciones anómalas que frenan el desarrollo general del país y de su economía. En las crisis, pues, es preferible sacrificar utilidades y salvar empleos. A la larga a todos en el país nos va mejor.

Está claro, por supuesto, que hay ocasiones en las que la situación obliga a la empresa a recortar empleos, o que factores como la sofisticación tecnológica disminuyen las oportunidades de trabajo para las personas. En estos casos es fundamental no olvidar que la relación laboral debe terminar armónicamente y que en el futuro las personas pueden volver a tener la oportunidad de trabajar juntas.

Servicios como el outplacement, o retiro asistido, facilitan que las personas se reubiquen laboralmente, emprendan nuevos negocios e, incluso, descubran talentos que no sabían que tenían.

En 40 años de experiencia al frente de esta organización he visto ir y venir diversas crisis. Una muy compleja e inolvidable fue la de 1999, cuando se llegó incluso a hablar de Colombia como país inviable en lo político y lo económico. Sin embargo he aprendido como colombiana y como empresaria a tener claro un plan flexible para enfrentar las crisis y a no perder el optimismo y la fe. Esa vez, y muchas más, avanzamos y crecimos gracias a la inteligencia, la constancia y la actitud de nuestra gente, es decir, gracias al talento.

La idea de fondo es que las empresas tienen un capital representado en recursos, y el capital humano es el principal. Un grupo de personas unido y comprometido es su verdadera fortaleza. Las estrategias de retención del talento, desde las facilidades educativas hasta los salarios emocionales, deben enfocarse siempre en ayudar a que cada individuo con su trabajo y su capacitación crezca como persona. Así, la gente comprometida, responsable y con criterio es la que defiende la empresa ante cualquier cambio del entorno y convierte la crisis en oportunidades, porque las cosas o el dinero solamente sirven de algo cuando las personas con sus talentos las utilizan y generan valor con ellas.

PRIORICE LA GESTIÓN HUMANA


Las inversiones planeadas, inteligentes y diversificadas facilitan la solución al flujo de caja. Pero para enfrentar y solucionar la crisis de forma integral el secreto está en el talento humano. Una buena gestión humana, con relaciones laborales respetuosas y justas, debe ser una condición permanente en la empresa para que el capital humano en ella tenga un sentido de pertenencia sincero y arraigado, pues si a las personas les duele su organización van a dar lo mejor de sí para ayudarla a sobreaguar las crisis. Por eso las estrategias para retener el talento no deben ser reacciones a la coyuntura del momento, sea de crisis o de bonanza. Deben ser parte del día a día empresarial, pues recordemos que no tenemos personas a cargo, sino “bajo nuestra responsabilidad”.

Rosalba Montoya Pereira
Directora de ManpowerGroup