Ingenios azucareros se sienten afectados con importaciones

Los problemas que hoy padece el sector azucarero colombiano fueron discutidos en la asamblea del gremio, que se realizó esta semana en Bogotá. Piden freno a las compras externas.

Ingenio Riopaila Castilla en el centro del Valle del Cauca

Archivo Portafolio.co

Ingenio Riopaila Castilla en el centro del Valle del Cauca

POR:
mayo 15 de 2014 - 04:19 a.m.
2014-05-15

La industria azucarera, agremiada en la Asociación de Cultivadores de Caña de Azúcar de Colombia (Asocaña), lanzó un S.O.S por las importaciones de azúcar, pues estas ponen en riesgo la viabilidad productiva y financiera de los ingenios y la cadena.

Durante una reunión gremial, esta semana en Bogotá, el presidente de Asocaña, Luis Fernando Londoño dijo que en el 2012, se registró el mayor volumen de importaciones de azúcar en toda la historia, cuando llegaron del exterior más de 306.000 toneladas, mientras que el año pasado sumaron 286.000.

Además del contrapeso que le hacen estos volúmenes a esta industria, Londoño recordó que dichas importaciones no cumplen los requisitos sanitarios exigidos para los alimentos de consumo humano.

Así las cosas, las importaciones son una competencia desleal.

Para contrarrestarlas, Asocaña, los paneleros, los sindicatos, los alcaldes de las zonas cañeras y los congresistas de la región le pidieron al Gobierno mantener el Fondo de Estabilización de Precios del Azúcar y el Sistema Andino de Franjas de Precios, con el fin de defender los ingresos de cultivadores procesadores y trabajadores.

Para el caso de los embarques de mala calidad, procedentes de Bolivia y Perú, ante el inminente daño a la economía azucarera, Asocaña pidió al Gobierno que establezca una salvaguardia.

El gremio también reclamó por la revaluación del peso colombiano frente al dólar estadounidense.

Para esto, el dirigente gremial urgió al Banco de la República a una mayor intervención en el mercado de divisas, comprando dólares en forma masiva, controlando el ingreso de capitales golondrina o especulativos, y evitando la inmediata monetización de divisas de la exportación de hidrocarburos y minerales, a través de fondos en el exterior que faciliten una monetización gradual o de menor impacto.

Acerca del tema, Mauricio Iragorri, gerente del ingenio Mayagüez indicó que las importaciones no son necesarias en la medida que el país exportó el año pasado no menos de 670.000 toneladas.

El problema de estos envíos al exterior es que debe hacerse casi a pérdida por factores como la revaluación y los bajos precios internacionales del azúcar.

“Ese diferencial puede ser de has 20.000 pesos por quintal (50 kilos).

El gerente de Mayagüez reclamó porque las importaciones cumplan las mismas normas que deben cumplir los envíos de Colombia.

También, por la imposición de salvaguardias a las importaciones procedentes de los países de la Comunidad Andina, ante su dudosa calidad.

Acerca del incremento del contrabando, si bien no afecta tanto como otros productos a la economía agraria del país, se evidencia en la medida que el diferencial cambiario con otros países hace que sea rentable.

“Lo tenemos, pero no es grave y no pesa de manera importante”, concluyó Mauricio Iragorri.

EL PLIEGO PRESENTADO POR EL GREMIO AL GOBIERNO

El sector azucarero se siente desprotegido, por lo que pidió al Ejecutivo que tome algunas medidas.

Durante la asamblea de esta semana, en Bogotá, el gerente de Asocaña hizo varias peticiones al Gobierno nacional.

Entre otras se cuentan la protección a la producción nacional de la competencia desleal de países de la Comunidad Andina (CAN), así como consolidar los instrumentos de política pública como el Sistema Andino de Franja de Precios (SAFP) y los Fondos de Estabilización de Precios (FEP).

También pidió promover una ley que otorgue reglas de juego claras y estables para la inversión en el agro en las regiones del país donde hay potencial para el desarrollo agropecuario.

Frente a las importaciones, poner en marcha mayores controles sanitarios y de inocuidad, según lo establecido por la ley.

Eliminación de barreras no arancelarias para la importación de insumos agrícolas no producidos en el país y mantener el cero arancel para los insumos y bienes de capital no producidos.

Para equilibrar el comercio exterior, establecer reciprocidad en medidas no arancelarias de los socios comerciales.

Para el sector productivo, brindar una mayor asistencia técnica en la producción agrícola (recursos del Estado)

Igualmente, replantear el sistema de financiamiento y de acceso al crédito agropecuario, teniendo en cuenta mayores y más líneas de fomento, con intereses y plazos de acuerdo con los ciclos productivos.

Por último, flexibilidad en las garantías de respaldo del crédito, con las cosechas, el Fondo Agropecuario de Garantías (FAG), seguros, entre otros.

Juan C. Domínguez

Economía y Negocios

Siga bajando para encontrar más contenido