El ISS se acabó, pero dejó 10 mil pleitos por cobrar

Con el dinero que se obtenga de los procesos judiciales más la venta de bienes por valor superior a 221.000 millones de pesos, los herederos de la entidad deberán pagar las acreencias que sobreviven.

Felipe Negret, liquidador  del Seguro Social, encargado de ponerle punto final a este proceso.

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Felipe Negret, liquidador del Seguro Social, encargado de ponerle punto final a este proceso.

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abril 05 de 2015 - 07:30 p.m.
2015-04-05

El Instituto de Seguros Sociales (ISS) figura liquidado desde el pasado martes, pero hay varios asuntos pendientes todavía, como 10.000 procesos de cobro coactivo a su favor y el reconocimiento de acreencias laborales por 87.000 millones de pesos que deberán ser liquidados con el patrimonio autónomo que se creó. Pero además, el Gobierno deberá aún desembolsar una cantidad millonaria de recursos para honrar compromisos que siguen vivos aunque la entidad haya muerto.

El liquidador del ISS, Felipe Negret, habla sobre la etapa que concluyó y lo que sigue.

¿Cómo encontró y cómo deja el ISS?

Lo encontré con la liquidación en curso, con algunos temas sin resolver para avanzar, que fue necesario solucionar: peticiones de afiliados sin respuesta oportuna, acreencias, bienes sin enajenar, planta de personal por reducir, disminución del gasto, reconocimiento de obligaciones litigiosas que se acumularon en el tiempo en número de 1.494 sentencias con valor cercano a los 87.500 millones, reducción de una planta de 1.384 servidores a 590 indemnizados en la liquidación; adicionalmente, el reconocimiento de 107 pensiones de vejez que implicaron un ahorro al erario de 9.500 millones de pesos.

Entrego una casa que sabe cuál es la composición de sus obligaciones frente al pasivo y el activo, que tiene en caja los recursos necesarios para la cancelación de las obligaciones Laborales, y unos activos por enajenar que en cabeza del patrimonio honrarán las obligaciones debidamente calificadas y graduadas.

¿Fue realmente tan profundo el desgreño y la corrupción interna que halló, como se dijo cuándo se justificó la liquidación?

De los antecedentes de la liquidación y sus razones solo conocí lo que los medios publicaron, pero sin duda el ISS se desbordó en muchas materias, al punto de hacerlo inviable, y eso condujo a su liquidación. Prueba de ello es la actuación del aparato judicial en sus diferentes estamentos, que, como ya dije, obligaron a que la Hacienda Pública destinara cuantiosos recursos para honrar lo dispuesto por la justicia.

¿En qué radicó la complejidad del proceso, que hizo necesarios tres aplazamientos a la fecha límite de liquidación?

Estábamos ante una liquidación compleja que primero venía del producto final de la escisión de los procesos de RPM (régimen de prima media), de los riesgos profesionales y la salud en las diferentes expresiones que el ISS creo. Ello condujo a que si bien se planteó un periodo inicial, se presentaron al proceso liquidatorio más de 42.000 acreedores y hubo necesidad de transferir más de 1’800.000 expedientes de historias laborales a Colpensiones. Todo ello en cumplimiento del Auto 110 de la Corte Constitucional, y finalmente los procesos de intervención documental sobre un horizonte de 105 kilómetros de archivo físico.

Hace dos semanas usted estaba en una maratón para cerrar locales del ISS en el país, ¿cómo quedó esto?

Las sedes del ISS a nivel nacional se cerraron, los 590 trabajadores terminaron su vínculo laboral y se les reconoció su indemnización en los términos vigentes en la convención colectiva, se cumplió con la enajenación de bienes en subastas públicas nacionales, que aportaron un capital representativo para el financiamiento del proceso liquidatorio y los que no se enajenaron se transfieren a CISA (Central de Inversiones S.A.) para que con dichos recursos se financie el PAR (patrimonio autónomo de remanentes).

¿Desde cuándo se conformará el patrimonio autónomo y quién lo manejará?

Por concurso público, se seleccionó a la Fiduciaria Agraria, entidad con amplia experiencia en este tipo de actividades para que sea la mandante del patrimonio autónomo de remanentes.

¿A cuánto ascienden los bienes y los compromisos que deja el ISS?

Al inicio del proceso liquidatorio, y luego de un inventario detallado de muebles, inmuebles, obras de arte y otros activos, nos acercamos a una cifra que supera los 221.000 millones de pesos, y unas acreencias laborales reconocidas cercanas a los 87.000 millones de pesos por actuaciones judiciales.

¿Cuáles son los bienes y las acreencias principales?

Los bienes podemos clasificarlos desde bienes de interés nacional y cultural hasta obras de arte y edificaciones en 29 ciudades del país. Las acreencias de carácter laboral son representativas y significativas, sin descartar las trasladadas a la UGPP (Unidad de Gestión Pensional y Parafiscales) y Colpensiones para el reconocimiento de pensiones, al igual que las de orden fiscal y de financiamiento del sistema de salud.

¿Los tres meses que dieron de plazo a la fiducia para liquidar lo que hay son suficientes?

Sí, de manera inicial, pues debemos ajustarnos a los tiempos y compromisos plasmados por el Gobierno Nacional en el decreto de cierre (0553 del pasado 27 de marzo).

¿Por qué no se pudieron terminar de cobrar las cuentas que quedaron pendientes?

Encontramos más de 10.000 procesos de cobro coactivo y la depuración de las cuotas partes del ISS asegurador (hoy Colpensiones) y del ISS como patrono, al igual que 1.200 procesos concursales por daciones en pago, tareas que no se cerrarán de la noche a la mañana, pues con ello el Fondo de Ferrocarriles tendrá la obligación de recaudar los recursos que los colombianos le adeudan al sistema de seguridad del país, y a la Hacienda Pública.

¿Cuánto más tendrá que desembolsar el Estado para acabar de cancelar las deudas del Seguro Social?

Se honrarán todas las obligaciones derivadas de la liquidación, principalmente de sentencias judiciales de orden laboral, pues así lo estimó el artículo 19 del Decreto 2013 del 2012 (el que ordena la liquidación de la entidad), y se cuenta desde un comienzo con el concurso del Ministerio de Hacienda para que en las vigencias futuras y en la presente se garanticen los recursos que lleven a feliz término los reconocimientos en firme y debidamente presentados en la contabilidad del cierre.

Néstor Alonso López
Redacción Portafolio