En junio estarán 5 túneles en la vía Bogotá- Villavicencio

Coviandes destaca la menor vulnerabilidad de la obra en las temporadas de invierno.

Alberto Mariño , gerente del concesionario Coviandes.

Archivo particular

Alberto Mariño , gerente del concesionario Coviandes.

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noviembre 21 de 2014 - 02:53 a.m.
2014-11-21

En junio del próximo año se pondrán en servicio cinco túneles entre los sectores de El Tablón y Chirajara (Cundinamarca) de la doble calzada Bogotá-Villavicencio.

Las obras que suman más de 5 kilómetros, según Alberto Mariño Samper, gerente del concesionario Coviandes, están ubicadas entre la vereda conocida como los Limoncitos y la llegada al casco urbano del municipio cundinamarqués de Guayabetal.

“Por estas obras, las inversiones ya van por encima de lo previsto, este año debíamos cerrar en 1,1 billones de pesos y ya vamos en 1,3 billones”, dijo Mariño.

Agregó, que aunque se han tenido mayores dificultades en la excavación de los túneles, estas se han sabido sortear.

“Tenemos plazo para entregar la obra a mediados del 2018, pero estamos dispuestos a entregarla antes”, afirmó.

El ingeniero sostuvo que las demoras en el arranque de la obra se dieron porque la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) no tenía interventor asignado para la obra, lo que retrasó seis meses la firma del acta de inicio.

Durante estos años, además de modificar las especificaciones de la vía actual se instaló un sistema de cámaras y paneles de señalización, entre otras obras en los túneles existentes.

Mariño calificó como un logro que en estos años se haya podido disminuir la vulnerabilidad de la vía durante las temporadas de lluvias.

“Ahora en invierno se cierran todas las carreteras menos Bogotá-Villavicencio. Si se cierra es por accidentes o por conductores imprudentes o problemas mecánicos de camiones o tractomulas”, comentó.

Con la implementación de sistemas constructivos propios del ingenio colombiano, como la cobertura de taludes con mallas, afirmó el gerente de Coviandes, se ha logrado superar las dificultades en la obra.

“Hoy en día todos esos taludes que estaban pelados en roca, se ven verdes y las mallas ya no se ven. El manejo adecuado de aguas arriba y abajo de carretera. Hemos demostrado que la ingeniería colombiana vale”, aseguró Mariño.

A la vía nueva solo se podrá acceder por los accesos o retornos que contempla el diseño, lo que reducirá la accidentalidad y evitará la afectación por ‘mulas’ parqueadas que invaden la vía.