Letargo de mercados y contracción del número de empresas pequeñas

Es posible establecer que 2016 ha sido un año muy difícil para las empresas, sintiéndose su embate en particular en las micro y pequeñas unidades de producción.

Pymes

Se estima que durante 2016 el total de empresas disminuyó en un 25 por ciento.

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noviembre 06 de 2017 - 10:01 a.m.
2017-11-06

Se ha ido conformando un evidente consenso en relación a que el crecimiento económico que se espera tenga Colombia, para diciembre de 2017, sea de 1.7 por ciento anual. Se trata de una cifra macro que evidencia una vez más el declive de producción en el país. Uno de esos factores, como reiteradamente se ha mencionado, ha sido el drástico descenso en los precios del petróleo. Con ello se golpearon los ingresos no tributarios del gobierno, se tuvo una mayor profundización en números en rojo, en déficit, tanto en la balanza comercial como en la cuenta corriente de la balanza de pagos.

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No obstante, es muy importante determinar lo que ocurre en el ámbito empresarial. Sólo en las unidades de producción, empresas u organizaciones es en donde se produce la riqueza, por más repercusión que la misma tenga, tal y como es en la realidad, en los ámbitos de los valores agregados más propios de la macroeconomía, la economía de la competitividad, el comercio internacional y los flujos de financiamiento e intercambios foráneos.

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Es en ese ámbito de empresas de donde surge muy notoriamente la importancia que tiene Bogotá. En efecto, la capital es el centro neurálgico del país en lo político y en lo económico. Tal y como lo reporta Miguel Niño, recientemente, esta ciudad tiene un 18 por ciento de la población, responde por un 26 por ciento del producto interno bruto del país, y tiene 53 por ciento del gran total de empresas colombianas.

Es posible establecer que 2016 ha sido un año muy difícil para las empresas, sintiéndose su embate en particular en las micro y pequeñas unidades de producción. Como se sabe, estas organizaciones están más vulnerables, dado que son “tomadoras de precios” y dependen más de la rotación de los inventarios que de sólidos niveles de solvencia, capital fijo y liquidez que sí tienden a caracterizar a las empresas grandes.

Se estima que durante 2016 y sin tomar en consideración las cooperativas, empresas de salud, de educación y entidades financieras, el total de empresas disminuyó en un 25 por ciento lo que es un porcentaje muy alto en perecibilidad de unidades de producción. Además, el número de empresas en 2016 fue un 13 por ciento menor al nivel que se tenía en 2009, año en que golpeó más la crisis financiera internacional de septiembre de 2008. El año 2016 habría dejado mayor daño en las empresas que 2009.

Otro dato importante da cuenta que desde 2014 existe un crecimiento que no es demasiado, en las empresas del sector financiero, en contraste con las empresas del sector real, cuyo número disminuye. En todo caso, las empresas grandes sí han crecido, al comparar las cifras entre 2006 y 2016. Lo hicieron en un 61 por ciento en número de grandes unidades; en tanto que las empresas medianas en ese mismo lapso, aumentaron en un 24 por ciento.

De nuevo se hace evidente la gran vulnerabilidad que las empresas pequeñas y micro presentan, siendo ellas las primeras víctimas de las adversas condiciones económicas actuales que presentan los mercados colombianos. Con ello se contrae la demanda efectiva interna del mercado doméstico.

Giovanni E. Reyes,
Ph.D. University of Pittsburgh/Harvard.
Profesor y Director de la Maestría en Dirección de la Universidad del Rosario.

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