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‘LIG Nex1 fabrica armas para la defensa, no para la guerra’

Hyo-Koo Lee, CEO de la multinacional surcoreana habla del interés de la empresa por Colombia.

Modelo de misil producido en la planta de Gumi.

Archivo particular

Modelo de misil producido en la planta de Gumi.

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julio 16 de 2013 - 03:08 a.m.
2013-07-16

El silencio en que trabajan los cerca de 1.500 ingenieros de las siete plantas de producción de armas de la multinacional surcoreana LIG Nex1, contrasta con el ruido que generarán sus productos finales en caso de un combate: misiles de diferente tipo y alcance, minas y torpedos, radios de comunicación, radares y sistemas de control de artillería, entre otros.

Portafolio estuvo en el corazón de la planta de Gumi, donde la compañía fabrica, para el Gobierno surcoreano, y los países que los requieran, equipos para la defensa de la soberanía nacional.

Antes de ingresar a área de investigación y ensamblaje, los directivos de la planta explican de manera resumida, la capacidad de producción y la funcionalidad de al menos 50 referencias de armas que la marca ha colocado en unos 40 países, entre ellos Colombia.

El CEO de la compañía, HyoKoo Lee, hace énfasis en que la filosofía de LIG Nex1 no es producir armas para la guerra sino para la defensa, e insiste en que ese es el único interés que tienen en Colombia y en las demás naciones.

“Somos una empresa que investiga y produce armas para la defensa, a través de equipos orientados a contrarrestar los ataques contra territorios y estados legítimos. Eso es precisamente lo que queremos hacer en Colombia, colaborar con el Gobierno y transferir tecnología”, señala el CEO de la multinacional surcoreana.

EL RECORRIDO

Tratándose de una empresa de seguridad, es lógico que los visitantes sean sometidos a estrictas reglas de secreto industrial porque, además, así lo exigen el Gobierno de Corea del Sur y los compradores de otras naciones. Por esta razón no se permite el ingreso de cámaras, grabadoras de voz ni filmadoras.

Lo primero que hay que advertir es que la empresa solo fabrica armas que son solicitadas por los Gobiernos, es decir, sobre pedidos. Por ese motivo, la compañía no dispone de inventarios ni bodegas de almacenamiento.

El primer encuentro con la realidad es la sala de productos terminados, en donde los clientes, representantes de los Gobiernos, encuentran el catálogo de en productos terminados, la mayoría de ellos en tamaño real: detectores, radares, misiles, equipos y sistemas de información, munición de precisión, computadores, receptores y radios.

El área de producción industrial se mezcla con salones y equipos de pruebas que garantizan la calidad y funcionalidad de los productos. Se trata de tecnología de punta que permite conocer la capacidad de los equipos y las municiones antes de ser entregadas a los clientes.

La información sobre los detalles de la fabricación de las armas, es decir, el tipo de daños que pueden causar al enemigo, está restringida. Nadie habla de precio, potencia, alcance y capacidad de destrucción.

A través de ventanales de vidrio se puede observar el trabajo de centenares de personas vestidas con delantal blanco, que mueven cajas y partes del ensamblaje de armas que, en este caso, solo se sabe que van dirigidas a unos 40 países, con los que LIG Nex1 tiene negocios, avalados por el Gobierno surcoreano. Producir un misil se toma entre uno y dos años desde que se hace la orden de fabricación. El tiempo de elaboración depende del tipo de arma y del nivel de partes importadas.

MODERNOS EQUIPOS PARA GUERRA ELECTRÓNICA

En uno de los tramos del recorrido se permite observar un misil que tiene como función desviar los sistemas que lanza el enemigo, a fin de llevarlo que explote en un lugar diferente del blanco al que va dirigido. En el lenguaje militar se le conoce como guerra electrónica, para tropas aéreas, en tierra y en buques. “Esas, por ejemplo, son armas de defensa y no de ataque”, asegura el guía. En su interior, este misil está lleno de circuitos, chips, detectores, grabadoras de información, cámaras y cables que transmiten información en línea a una central.

En la zona de radares, radios, equipos y sistemas de comunicación trabajan verdaderos batallones de ingenieros electrónicos, que cada vez buscan más precisión bajo la premisa de que un error puede llevar a la muerte de muchos soldados y personas que trabajan en las labores de defensa de un país. La planta de Gumi está dividida en las áreas de Comando de control, comunicación y computadoras; Inteligencia, vigilancia y reconocimiento; Municiones de precisión; Guerra electrónica, y Aviónica.

*La empresa LIG invitó al autor de esta nota, con todos los gastos pagos.

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