El mal trago que están pasando las licoreras públicas

Las ventas a mayo de este año han caído cerca del 19 por ciento.

A mayo, la licorera de Cundinamarca vendió 4,3 millones de botellas; en el 2012 fueron 5 millones.

Archivo Portafolio.co

A mayo, la licorera de Cundinamarca vendió 4,3 millones de botellas; en el 2012 fueron 5 millones.

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julio 01 de 2013 - 11:01 p.m.
2013-07-01

La preocupación ronda en la Asociación Colombiana de Industrias Licoreras (Acil), gremio de las licoreras públicas, cuyo rendimiento impacta las finanzas de los departamentos, que reciben recursos tanto por el impuesto al consumo como por las utilidades de estas empresas.
Según Luz María Zapata, presidenta de Acil, a mayo van "cayendo 19 por ciento en ventas de aguardiente y 15 por ciento en ron”.
Además, hay licoreras cayendo por encima del promedio y, en materia de participación, departamentos como Antioquia, que tenían el 49 por ciento, bajan al 47,5; Valle contaba con 3,8 por ciento en el mercado y pierde un punto, así pasa a 2,8 por ciento.

RETOS Y PROBLEMAS
Seis ‘dardos’ recaen sobre esta industria: la desaceleración del consumo por cuenta del freno en la economía; la caída de la industria; la competencia desigual en materia tributaria con la cerveza, que tiene derecho a descontar el IVA; el incremento del contrabando, y la incursión de nuevos productos en la categoría de bebidas alcohólicas.
“En cuanto a los impuestos, propusimos en la pasada reforma tributaria, o que a las licoreras se les permitiera descontar el IVA o que se le cobrara a la cerveza, al igual que a nosotros. La petición fue derrotada”, indica Zapata.
Agrega que, “en el contexto de los debates a la salud, podría ser interesante pensar que nadie descuente el IVA, porque significaría entre 200 y 250 mil millones de pesos para el sector salud”.
En lo que tiene que ver con el contrabando, Zapata señala que las medidas anunciadas por el Gobierno, para la trazabilidad de los productos y su seguimiento hasta que lleguen al consumidor final, no prometen muchos resultados.

“No veo que vaya a servir. No va a ser un sistema único; luego, si la marcación es distinta para cada uno, se aumentan los costos y quedamos igual que ahora”.
Carlos Meza, gerente de la licorera de Cundinamarca, añade que “hay una disminución general en el consumo de bebidas alcohólicas. Las familias prefieren gastar en otros productos de la canasta familiar”.
Además, “han entrado otros actores a la categoría, como vinos, whisky importado, la misma cerveza, que representa el 67 por ciento de la cantidad de alcohol que hay en el mercado”.

Martha Morales
Redacción Economía y Negocios.

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