El manejo del inglés debe ser un asunto estratégico

Se tiene que diseñar plan para llegar al nivel necesario en cada rol. Por ejemplo, una secretaria debe poder leer correos en la segunda lengua, mientras que un técnico requerirá entender manuales.

El manejo del inglés debe ser un asunto estratégico

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El manejo del inglés debe ser un asunto estratégico

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mayo 09 de 2015 - 12:09 a.m.
2015-05-09

Colombia quedó ubicada en el puesto 20 entre 32 países analizados en un estudio sobre el dominio del inglés en el sector empresarial, evidenciando una baja competitividad global del país en este sentido, aunque haya mejorado mucho más que otras naciones de la región.

El Índice de Nivel de Inglés para compañías (EPI-c), de EF Education First, catalogado como el más completo en este ámbito en el mundo, toma una muestra de más de 105.000 personas de 32 países, entre ellos líderes de talento humano y de entrenamiento. En este caso, también destaca que el dominio de una segunda lengua es más débil en las pequeñas compañías colombianas, lo cual dificulta más su inserción en el mercado internacional dentro del contexto de una economía globalizada.

El sector con mejor nivel es el de alimentos, que se encuentra justo por encima del promedio internacional. Mientras que los demás están por debajo, siendo los más críticos los de seguridad y defensa, ingeniería y construcción, con 45, 56 y 47% respectivamente.

Así mismo, a los investigadores los sorprendió un hallazgo: que la falencia es mayor entre los dueños y altos directivos, con relación a las gerencias medias. El 50,4% de los primeros dijeron ser bilingües, frente al 55,7% de los segundos.

De acuerdo con Mario Plata, gerente general de EF Corporate Solutions en Colombia, división especializada en programas empresariales, al indagar por las razones, hay un componente generacional, pues los cargos altos, en su mayoría, son ocupados por personas de más edad y en el pasado no se hacía tan evidente esta necesidad, si bien se ha ido subsanando con el tiempo. El otro motivo es que, a nivel operativo, donde se precisa atender a clientes cara a cara, se evidencia más la urgencia de la segunda lengua.

Con relación al entorno internacional, el EPI-c indica que los adultos daneses son los mejores hablantes no nativos del inglés, seguidos por los habitantes de Países Bajos, Suecia y Noruega.

“Es fundamental mejorar nuestro nivel del inglés en casi todos los sectores para participar efectivamente en la economía global, y así beneficiarnos de las oportunidades de negocio alrededor del mundo. Aún queda mucho por trabajar. A medida que las compañías han empezado a entender el dominio del inglés como un componente estratégico para la competitividad y la innovación, comenzamos a notar una tendencia de mejora”, anota Plata, refiriéndose a las oportunidades que se están dando con los Tratados de Libre Comercio y que se pueden desperdiciar por una barrera comunicacional.

Otra cosa que queda clara es que las compañías no le deben dejar esta responsabilidad a cada empleado, sino anexarlo como un componente estratégico de su desarrollo, ya que, si una persona en un cargo clave no tiene el nivel adecuado, las consecuencias pueden ser costosas.

“Imagínese que en una negociación de compras con un proveedor de China, donde el idioma común es el inglés, el funcionario de la empresa colombiana entienda mal un simple número, por no tener el nivel adecuado de comunicación”, advierte Plata.

La tendencia es contratar personal con la habilidad para comunicarse en otro idioma, sin embargo, hay que capacitar a quienes ya están en nómina.

Considerar el inglés como un componente estratégico para la competitividad y la innovación conlleva empezar a diseñar programas que contemplen el objetivo de llevar a la organización a cierto nivel, de acuerdo con cada rol. Por ejemplo, una secretaria debe estar en condiciones de leer un correo y un técnico de leer un manual.

Firmas especializadas como EF diseñan programas a la medida, que incluyen una consultoría estratégica para diagnosticar las necesidades específicas por área, los cursos en sí mismos y mediciones de progreso para llevar a la corporación interesada de un punto A a un punto B, que sería el deseado en un tiempo definido.

Una inmersión en el exterior es una estrategia de las más empleadas. Sin embargo, tiene costos más altos y por eso se requiere precisar cuáles son los cargos para los cuales sería indispensable. Otra alternativa que gana adeptos es el entrenamiento virtual, que permite esquemas masivos de entrenamiento pero facilita el personalizar currículos dependiendo del requerimiento partiendo del rol.

LA FALTA DE UN IDIOMA COMÚN, BARRERA PARA INNOVAR 

Uno de los componentes para que una compañía logre ser competitiva, si quiere entrar en un proceso de internacionalización, es su capacidad para innovar. A la vez, la única manera de generar conocimientos nuevos, que se puedan convertir en productos que hagan la diferencia en el mercado, es mediante la colaboración con grupos de investigación en todo el mundo.

Ese planteamiento gana un rápido consenso y se convierte en reto. Pero puede alarmar si se consideran los resultados de un estudio reciente realizado por The Economist Intelligence Unit, según el cual las empresas globales enfrentan desafíos para innovar debido a problemas de comunicación.

De acuerdo con el estudio, los trabajadores de las empresas no se sienten seguros para interactuar con sus pares por fuera de las fronteras nacionales debido a la falta de dominio de un idioma como el inglés, en el que hoy se expresa buena parte del nuevo saber. Y la brecha de colaboración efectiva conlleva a que las empresas fallen en capitalizar sus estrategias de innovación.

De hecho, el 81 por ciento de los 350 ejecutivos y directores de empresas transnacionales entrevistados para realizar el análisis de The Economist Intelligence Unit aseguraron que la mejora en las habilidades de comunicación en las personas que dependen de ellas para interrelacionarse con sus pares en otras naciones podría aumentar la capacidad corporativa para innovar.

El reporte evalúa los desafíos que enfrentan las empresas al promover la innovación a través de las fronteras con el análisis de dos encuestas en línea a nivel mundial, hechas en octubre y noviembre del 2014 –una con altos ejecutivos de empresas y la otra con funcionarios de gobierno.

Y aunque el 76% de las compañías dicen que aumentarán su inversión en innovación en los próximos tres años, aún no es claro para muchas si son ellas las llamadas a cerrar la brecha idiomática o lo es el Estado, con programas de formación bilingüe para el grueso de la población. Lo claro es que el costo lo pagan por igual, tanto los países y sus indicadores de desarrollo, como las empresas en su facturación y en las posibilidades de supervivencia en medio de una competencia sin fronteras. “Es común hoy día oír la frase ‘Innovar o morir’. Los CEO saben esto y afirman que la innovación es su principal prioridad, pero es evidente que enfrentan desafíos para innovar cuando sus empleados no se tienen confianza para colaborar con colegas en otros países. Las empresas deben repensar las habilidades que su gente necesita para ser capaces de producir intercambio de ideas a través de las jerarquías, departamentos y países”, apunta por su parte Peter Burman, presidente de EF Corporate Solutions.