El mar catapultaría a Colombia como potencia energética

El oleaje, las mareas y las corrientes tienen potencial energético que el país apenas empieza a ver.

Archivo Portafolio.co

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mayo 11 de 2011 - 04:31 p.m.
2011-05-11

Investigadores ya identificaron zonas geográficas con importantes oportunidades para obtener energía eléctrica a nivel comercial. 

Estados Unidos, Canadá, Australia, Japón y varios países europeos están empleando recursos marinos, como las corrientes que se desplazan a menor velocidad, para desarrollar tecnologías limpias que permitan generar energía eléctrica. 

Bajo esa premisa, Colombia está tratando de posicionarse como líder energético regional. Por ello, desde hace un año, investigadores de diversas disciplinas enfocan su interés en la identificación del potencial energético del mar en Colombia y analizan las tecnologías de medición y de aprovechamiento para obtener dicho recurso a nivel comercial. 

En términos técnicos, se trata de contar con fuentes limpias en el sistema eléctrico nacional para aumentar la capacidad instalada y mejorar el servicio de transmisión en las áreas costeras. Asimismo, aumentar la confiabilidad del sistema en épocas de verano. 

Según el profesor e investigador del proyecto, Andrés Osorio, del grupo Oceánicos de la Facultad de Minas de la Universidad Nacional en Medellín, “en esta estación las lluvias se reducen, y por tanto es la época en la que el potencial de las fuentes marinas es más aprovechable para crear energía hidroeléctrica”. 

Por otro lado, a escala local pueden usarse como solución energética para Zonas no Interconectadas, dándole a la población acceso a este recurso y mejorando las condiciones generales de vida de las comunidades apartadas. 

Fenómenos oceanográficos y energía

El mar recibe cantidades inmensas de energía del sol, que se manifiestan en diversos fenómenos oceanográficos. Colombia tiene litorales muy extensos y una gran superficie oceánica, que cuentan con importantes recursos. Oleaje, mareas, corrientes, gradientes térmicos y salinos, entre otros, pueden ser aprovechados de forma sostenible para el mejoramiento de las condiciones de vida en el país. 

Para Osorio, es necesario dejar de depender de los combustibles fósiles como fuentes de energía, no solo por las emisiones de gases efecto invernadero y el calentamiento global, sino porque el petróleo es un bien escaso, con altísimos costos de explotación y transporte, y está sujeto a la especulación financiera y a problemas geopolíticos. “Es necesario hacer un cambio en el modelo

energético del mundo, y las fuentes renovables tienen un rol muy importante en este tema”, reitera el profesor. 

Los investigadores están caracterizando dicho recurso en todo el país, y revisan las condiciones en que se encuentran las tecnologías de generación energética. Ya han logrado identificar sitios y proyectos aptos para un eventual aprovechamiento. 

Según Osorio, “no incursionar en estos temas, así sea de forma exploratoria, es ignorar oportunidades de desarrollo local y regional que podrían traer muchísimos beneficios”. 

Potenciales zonas geográficas

Se ha encontrado que cerca a Barranquilla hay buenas condiciones para aprovechar el oleaje. A pesar de ser ondas comparativamente pequeñas, existen tecnologías que permitirían su utilización.

Asimismo, los expertos han evidenciado que en el Pacífico colombiano se podría generar energía con las corrientes de mar en la bahía de Buenaventura. Hay sitios en los que la velocidad del agua podría ser aprovechada pero se descartan por estar ubicados en reservas y parques naturales. 

En la Isla de San Andrés, la diferencia de temperatura entre las cálidas aguas superficiales y las frías de la profundidad resulta viable para el propósito de convertir la energía termal contenida en los océanos en electricidad, lo cual se conoce como tecnología OTEC (Ocean Thermal Energy Conversion). Uno de los subproductos de este proceso es el agua dulce, lo cual aliviaría tanto el problema de abastecimiento energético como el de dicho mineral en la isla. 

“Lo más prometedor que hemos encontrado es el aprovechamiento de gradientes salinos, es decir, de la diferencia de la salinidad entre el agua de los ríos y la del mar al que desembocan. Es algo similar al proceso de desalinización, pero a la inversa”, asegura el investigador del grupo Oceánicos. 

Al separar el agua dulce de la salada usando una membrana permeable, la ósmosis hace que el primer líquido traspase este cuerpo flexible y equilibre los gradientes, subiendo la presión a más de 200 metros de columna de agua, que si llega a tener un caudal constante, permitiría generar energía como en una central hidroeléctrica. 

El Caribe colombiano tiene una de las mejores condiciones del mundo para este aprovechamiento, dice el profesor Osorio. Ello debido a los grandes ríos que allí desembocan, la poca marea, las altas temperaturas y la demanda eléctrica cercana. 

Isla Fuerte

El proyecto consta de cuatro etapas. Actualmente se encuentra en la fase uno: de identificación, caracterización y priorización del potencial energético del mar en los litorales colombianos. A largo plazo, la visión es tener una eventual planta piloto si se encuentran planes sostenibles y viables.

De este hacen parte el Centro de Investigación e Innovación en Energía (CIIEN) y las Empresas Públicas de Medellín, así como la Universidad Nacional de Colombia en Medellín con el Grupo de Investigación en Oceanografía e Ingeniería Costera (Oceánicos), la Universidad Pontificia Bolivariana, el Centro de Investigaciones Oceanográficas e Hidrográficas (CIOH) de la Dirección General Marítima, la Universidad de Antioquia y el Instituto Tecnológico Metropolitano. 

Cuenta con un grupo de asesores internacionales de la Universidad de Cantabria (España), la Heriot–Watt University (Escocia) y el Centro de Investigación Científica y de Estudios Superiores de Ensenada (México).

Hace dos años, la UN hizo un estudio sobre el tema en Isla Fuerte, en el Caribe colombiano, a 11 kilómetros del continente. La zona no está interconectada y la energía eléctrica se suministra por medio de una planta de GLP (gas licuado de petróleo). 

El estudio determinó que el oleaje y las características oceanográficas y geográficas del lugar pueden convertirse en una alternativa de abastecimiento energético renovable. Una prueba de que el potencial del país en este campo es enorme y se debe explorar. 

Lea este artículo también en: www.unperiodico.unal.edu.co/dper/article/el-mar-catapultaria-a-colombia-como-potencia-energetica.html

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