Mario Huertas, el ingeniero que les apuesta a nueve vías 4G

Con más de tres décadas en el sector, ha estado en obras estratégicas. Dice que quiere recuperar el buen nombre de contratistas.

POR:
mayo 29 de 2014 - 02:41 a.m.
2014-05-29

Una tutela interpuesta por el ingeniero Mario Huertas Cotes podría cambiarle el rumbo a tres proyectos de concesión vial de cuarta generación (4G) que están en proceso de adjudicación.

Se trata de Pacífico 1, entre La Estrella-Bolombolo, en Antioquia; Honda-Puerto Salgar-Girardot, y Cartagena-Barranquilla.

Todos están en la recta final, requieren en total inversiones por 3,7 billones de pesos y aún no se sabe quién será el ganador.

El recurso alerta sobre cambios en la composición accionaria del consorcio Infraestructura Vial, liderado por los hermanos Solarte y los mexicanos de Conoisa (filial de la constructora ICA), que participa en la puja por la construcción de las tres carreteras.

La existencia de la tutela impulsó ayer a la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) a aplazar, con una hora de anticipación, la audiencia de adjudicación del proyecto Girardot-Puerto Salgar, obra que tiene un costo de 1 billón de pesos y dos participantes: Huertas y los Solarte. La nueva fecha es el martes 3 de junio a las 8 de la mañana.

“Tenemos conocimiento de que existe una tutela, pero desconocemos su contenido y no hemos sido notificados. Por eso, antes de tomar cualquier decisión, hemos decidido revisarla y realizar una última revisión a la evaluación correspondiente a este proyecto”, afirmó el presidente de la ANI, Luis Fernando Andrade.

Al consultar a Huertas Cotes, presidente de la firma MHC y quien participa en las licitaciones de la mano con los costarricenses de Meco, acerca del contenido de la tutela, explicó que se recurrió al mecanismo de ley luego de que el comité evaluador de la ANI no tuviera en cuenta algunos reparos que fueron expresados con anticipación.

“Presentamos unas observaciones ajustadas a la ley y a los pliegos que no se tuvieron en cuenta. Por ejemplo, encontramos una modificación accionaria en el grupo Infraestructura Vial. ¿Cómo es posible que la ANI precalifique un grupo y después este se recomponga? Con sorpresa, ICA, que tenía el 75 por ciento de participación cuando permitió la entrada de los Solarte, de un plumazo se bajó al 45 por ciento; Latinco, que tenía el 20 por ciento, bajó al 10 por ciento y Alca, que tenía el 10 por ciento, se quedó con el 5”, explica el ingeniero.

De prosperar una decisión sobre la tutela, abogados consultados afirman que tendría implicaciones directas en las otras concesiones en las que participa el consorcio Infraestructura Vial.

Dentro del proceso 4G, el grupo de Huertas está precalificado en 9 proyectos y en 3 ha presentado propuesta económica.

MÁS DE TRES DÉCADAS

En su hoja de vida están obras como Riohacha-Paraguachón; Chía-Mosquera-La Mesa-Girardot; Sabana de Occidente (Río Bogotá-Villeta) y Devimed en Antioquia. En Bogotá, estuvo encargado del tramo de la NQS entre la calle 9 y la Escuela General Santander. Lleva más de tres décadas en el negocio que empezó su tío abuelo y luego lideró su padre.

En el 2012, recibió el Premio Nacional de Ingeniería por el túnel falso del Cune, que se construyó en la concesión Sabana de Occidente. “Mitigó las inestabilidades en las zonas de San Pacho y San Jorge y acabó con lo que por una década interrumpía la conexión de Bogotá con la Costa, porque obligaba a los vehículos a transitar por el municipio de Villeta”.

Huertas es reconocido en el gremio por ser uno de los ingenieros que no ‘come callado’. En el pasado alertó al Gobierno de los peligros de adjudicar la concesión Bogotá-Girardot a los Nule y hace dos años amenazó con demandar al Estado si cambiaba el trazado del sector entre Villeta y Guaduas, de la concesión Ruta del Sol, en la que quedó en segundo lugar.

En ese momento, el consorcio Helios, ganador de la obra y en el que participan también los Solarte, lo sacó del camino porque presentó una propuesta económica menor. Desde entonces, comenta, quiere devolverle el buen nombre a la ingeniería. “Para eso se necesita que el Estado les adjudique las obras a empresas que se comprometan a terminarlas, para que la gente no diga que todos los contratistas son ladrones”, puntualiza.

Siga bajando para encontrar más contenido