Mascotas, el negocio estrella de la firma Solla

Mauricio Campillo cuenta que esta organización ha invertido US$ 65 millones y en el 2016 se propone inyectar nuevos recursos por US$ 10 millones.

Mauricio Campillo

Mauricio Campillo, presidente de Solla.

Archivo particular

Empresas
POR:
Constanza gómez
abril 24 de 2016 - 08:35 p.m.
2016-04-24

Mauricio Campillo, presidente de Solla S.A., dice que la empresa mira el año prudencia. Sin embargo, anuncia que en el 2016 la compañía dedicada, principalmente, a la producción de alimentos concentrados para animales, invertirá 10 millones de dólares que se suman a 65 millones que ha destinado en los últimos años para fortalecerse.

¿Cómo están las perspectivas para el sector?
La perspectiva no es muy diferente a lo que pasa en la industria en Colombia, frente a un entorno muy complejo y variable en donde muchos de los indicadores se están quedando por fuera de la capacidad de maniobra de cualquier empresa. Existe un alto nivel de incertidumbre, muchísima volatilidad y eso, de alguna manera es un reto adicional, para el cual no estamos siendo pequeños, y para lo cual hemos preparado la compañía en estos últimos siete años con grandes inversiones para poder, igualmente, tener mayor flexibilidad y capacidad de respuesta.

¿Cuáles son las razones de esa incertidumbre?
El primero, la volatilidad del tipo de cambio, clave por la importación del 75 por ciento de lo que se consume. El productor colombiano está sujeto lo que nosotros compremos en el puerto, entonces, siendo tan dependientes de la volatilidad del dólar, se genera un riesgo muy alto.

Lo segundo es que tenemos que proyectar nuestras compras cuatro meses antes y ese ejercicio genera un factor de incertidumbre, más que por los precios de los futuros y la bases mismas de donde se origina la materia prima, por el tema del dólar como tal. Eso también implica un impacto en la necesidad de mayor capital de trabajo.

Con la gran devaluación que se generó el año pasado y la volatilidad, según el momento para comprar la materia prima se podrían requerir más recursos. El año pasado para comprar los mismos volúmenes necesitamos 30 o 35 por ciento más de capital de trabajo. Eso también obligó a tener margen para apoyar a nuestros clientes, compañías medianas o pequeñas que no pueden ir a la banca ni pueden generar la caja suficiente, porque no fue posible trasladarle al mercado todo el incremento.

¿Y además del dólar?
Los aranceles y una protección efectiva negativa. En Colombia, particularmente, para el maíz, que representa casi el 50 por ciento de la fórmula de casi toda la proteína animal, rige un contingente americano de cerca de 2,5 millones de toneladas, pero agotado el contingente - como se estima para finales de este mes- entramos con un arancel del 14,6 por ciento, el año pasado fue el 16,7. Mientras tanto, Colombia tiene acuerdos de libre comercio con países a los que les permite incorporar o traer al mercado producto terminado - carne de pollo o carne de cerdo- sin arancel.

¿Cuál es el balance del 2015 para Solla?
Logramos sortear la situación. Tuvimos un crecimiento en ingresos. Terminamos facturando 1,6 billones de pesos. El año anterior fueron 1,5 billones. La utilidad operacional llegó a 50.000 millones de pesos, mientras que la utilidad neta fue cercana a 11.000 millones, con los ajustes a las normas Niif.

¿Cuáles son las metas para este año?
Son de mucha prudencia pero seguiremos invirtiendo. El año pasado tuvimos crecimientos muy importantes en los negocios de mascotas, muy por encima del mercado. Con genética porcícola, fueron los negocios estrellas.
Estamos haciendo inversiones para crecer en nuestra capacidad productiva y logística, y en automatización de la planta de producción de mascotas, especialmente en empacado y en mayores capacidades de almacenamiento. Seguimos viendo una buena dinámica en ese segmento, aun en épocas difíciles, gracias al concepto de humanización de las mascotas. Además, invertimos para mejorar las herramientas de gestión comercial, de big data y redes sociales.

¿Cuánto invierten?
En mascotas y en la plataforma tecnológica hablamos de unos 10 millones de dólares.
Además, hemos invertido cerca de 65 millones de dólares en los últimos 6 a 7 años en todo: plantas, productos: desarrollo de talento.

¿Cuál es el objetivo de negocio concreto?
Crecer cerca de 5 por ciento porque todavía somos muy dependientes del tema de los comoditties, ligado al valor de la materia prima y el dólar.
En la rentabilidad, la meta es 10 por ciento.

¿Cómo llegarán a más rentabilidad?
Con eficiencia, productos nuevos de mayor valor agregado y menores costos en la organización.

¿Qué representa el mercado de mascotas?
En el país ha crecido entre 12 y 15 por ciento. Nosotros crecemos por encima de manera importante gracias a una oferta de mayor valor agregado, con productos húmedos y snacks.

¿Y los otros negocios?
En Solla, que se dedica al alimento para pollo, porcicultura, acuicultura y equinos, incluso estamos creciendo cerca al 10 por ciento. La innovación ha sido clave: el Gobierno entregará a Solla, a través de la Corporación Calidad, el Premio colombiano a la calidad en la gestión y la innovación.

¿Cómo les ha ido con las cadenas de comercialización de carne?
Tenemos dos marcas gracias a acuerdos de colaboración con aportes de capital. Uno es con Alimentos Del Galpón con unos ocho puntos en el sur del país.
Y tenemos a Delichicks, en alianza con Distraves, con 90 locales en total. Su oferta se centra en pollo y una pequeña oferta de carnes.
Además, bajo la marca Delecta ya tenemos el segundo punto en Bogotá y analizamos un tercero allí. Estamos arrancando otro en Bucaramanga. Delecta promueve el formato de conveniencia, con todo tipos de carnes y acompañantes.

¿Qué representa en ventas?
Puede ser cerca de 20 por ciento de los ingresos de la organización.

congom@portafolio.co