Mi Águila "cambiará al mundo" y muestra la ruta para Uber

Dos hermanos, oriundos de Manizales, crearon hace un año una compañía que a través de una plataforma tecnológica presta servicio de transporte a las empresas. Su idea fue elegida entre las 50 startups jóvenes que cambiarán al mundo. Explican cómo su empresa fue avalada por las autoridades de transporte.

Mi Águila

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Mi Águila "cambiará al mundo" y muestra la ruta para Uber

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octubre 23 de 2015 - 11:34 a.m.
2015-10-23

A simple vista, Bruno y Fernán Ocampo solo tienen en común ser hermanos.

A pesar del gran amor en su ambiente familiar y de su admiración del uno por el otro, desde muy niños, sus aficiones y sus motivaciones profesionales, parecían correr en contravía.

Bruno estudió finanzas en Estados Unidos, mientras que Fernán se hizo ingeniero en Colombia para ayudar, en sus primeros años como profesional, a conectar con tecnología al país a través de programas estatales.

Sus carreras profesionales corrieron en rumbos distintos hasta el año 2014, cuando decidieron emprender y crearon una aplicación para ayudar a facilitar la movilidad de Bogotá, por medio del carro compartido.

Desde ese momento, además del vínculo familiar, comparten una exitosa empresa que cada día crece más: Mi Águila.

Bruno y Fernán supieron cómo complementar sus gustos para ir por el mismo camino. En esa ruta de emprendimiento que ambos recorrieron crearon una aplicación móvil y una plataforma web para prestar un servicio de transporte dirigido a las empresas.

Aunque la idea original, que nació el año pasado, era contactar personas para compartir el carro y así ayudar a evitar un negativo impacto ambiental y mejorar el tráfico de la ciudad, tuvieron que ‘virar el barco’ y hacer un nuevo mapa de ruta para ‘navegar’ por las tranquilas aguas de la legalidad.

En Colombia, en la regulación actual, hay dos tipos de transporte de pasajeros: el especial y el individual (taxis).

Quien no esté bajo alguna de estas características, y aun así preste el servicio, es considerado como ilegal.

Para legalizar la prestación de servicio en el transporte especial, los conductores deben estar afiliados a una empresa, avalada por el Ministerio de Transporte y cumplir con otros requisitos dispuestos también por la Superintendencia de Transporte.

Eso fue precisamente lo que tuvieron que hacer los Ocampo para poder funcionar legalmente.

“Por un lado creamos una empresa de transporte. Además, formamos una compañía de tecnología, ambas del mismo grupo, que es Mi Águila, la cual también tiene una sociedad en Estados Unidos. Eso nos permitió, a través de nuestra compañía de transporte, firmar contratos con diferentes empresas de Colombia para afiliar los conductores, cumpliendo así con todos los requisitos del ministerio de Transporte”, le cuenta a Portafolio.co Bruno Ocampo.

CAMBIOS PARA INNOVAR 

A propósito de la polémica que gira en torno a las plataformas tecnológicas que prestan servicio de transporte como Uber, pero que no están reguladas por el ministerio de Transporte, Bruno cree que las personas encargadas de legislar deben hacer cambios necesarios que permitan innovar.

“Yo soy partidario de que la innovación debe ser bienvenida, siempre y cuando se respeten las reglas del país. De lo contrario no se crearía un buen precedente para las industrias de las otras generaciones”, dice.

“Todos debemos jugar bajo las mismas reglas de juego”, señala Ocampo.

SU VALOR AGREGADO 

Además de prestar servicio de transporte a las compañías, Mi Águila también se enfoca en medir toda la información relacionada al transporte.

Ellos se encargan de calcular los kilómetros recorridos, el tiempo que se tardan los conductores y el dinero ahorrado en transporte en la empresa a la cual se le presta el servicio, para que pueda identificar posibles problemas y hacer más eficaz cada traslado. Todo esto en tiempo real.

UNA EMPRESA PARA CAMBIAR EL MUNDO 

Hace unos días, Mi Águila fue elegida entre las 50 startups jóvenes que cambiarán al mundo.

“Viajamos, invitados como compañía, a San Francisco y a los Ángeles donde participamos con otras 49 empresas que fueron seleccionadas por Inc Magazin, una revista muy reconocida en el mundo del emprendimiento en los Estados Unidos y a nivel mundial, en la que nos escogieron como uno de los emprendimientos con más impacto global”, señala el empresario.

En ese viaje se llevaron un premio en los Ángeles de 250.000 dólares. Un prestigioso fondo de riesgos en EE.UU. le apostó a la propuesta de Mi Águila e invirtió en la compañía.

“También tuvimos la oportunidad de viajar a San Francisco, en donde nos agendaron reuniones con los fondos de capital de riesgo más reconocidos de Silicom Valley. Ya Mi Águila no solo está en el radar colombiano sino en el internacional”, agrega Ocampo.

La compañía cuenta en la actualidad con una nómina fija de 33 personas, a la que se han unido talentos con experiencia internacional.

Javier Acosta
@javaco18