Mitos y verdades sobre el emprendimiento

¿Qué diferencia una buena idea de otra que evoluciona hasta convertirse en una compañía exitosa? Aspectos como la dedicación de tiempo y la preparación del líder son determinantes para la prosperidad de un proyecto empresarial.

El camino al éxito se construye paulatinamente y todos los días.

Archivo Portafolio.co

El camino al éxito se construye paulatinamente y todos los días.

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febrero 08 de 2014 - 12:27 a.m.
2014-02-08

Recientemente, Colombia fue catalogada por Latin Business Chronicle como uno de los lugares más atractivos para emprender en América Latina.

Sin embargo, el hecho de que solo en el 2013 hayan desaparecido 10.912 sociedades (8,7 por ciento más que en el 2012) evidencia que crear una empresa requiere mucho más que una buena idea.

Por esta razón, Portafolio habló con algunos emprendedores exitosos y expertos destacados en el tema para desmentir los principales mitos acá listados que existen alrededor de la creación de empresas.

Esto fue lo que encontramos:

1. Un emprendedor nace, no se hace: Aunque muchas personas tienen un perfil de emprendimiento muy marcado, comenzar un negocio requiere acumulación de conocimientos y contactos que aseguran el éxito.

Por ende, no basta solo con tener talento, sino que hay que adquirir y perfeccionar ciertas habilidades.

Por ejemplo, Alfonso Ávila, presidente y uno de los fundadores de la aerolínea Easyfly, decidió, luego de haber sido empleado mucho tiempo, que utilizaría su conocimiento para crear su propia empresa (AeroRepública); así, aunque no comenzó desde joven, se hizo empresario.

2. Tener una buena idea es lo más importante: Falso, pues es la perseverancia la que marca la diferencia entre un sueño y una empresa próspera en cualquier industria. Christian Daes, presidente de Tecnoglass, la primera compañía colombiana listada en Nasdaq, cuenta que los inicios de su firma fueron tan difíciles que uno de los socios decidió retirarse.

Sin embargo, al poco tiempo y tocando muchas puertas, lograron convertirse en una de las procesadoras de vidrio más grandes del continente.

3. Lo primero es conseguir financiación: Pese a que el capital es muy importante, la realidad demuestra que pocas personas estarán dispuestas a invertir en una compañía a menos que la vean andando realmente. Pedro Freire, cofundador de Linio (el Amazon latinoamericano), dice que en los primeros meses él y su socio buscaron muchas opciones sin mayores resultados; sin embargo, siguieron con el proyecto que hoy es un imán de inversión.

4. Para emprender es necesario tener mucho dinero: La mayoría de los negocios exitosos y de grandes empresarios se formaron con poco capital y fueron creciendo paulatinamente.

De hecho, muchas de las firmas más grandes del mundo, como Google, nacieron en un garage.

5. Si el primer intento no tiene éxito es porque es mal emprendedor: La verdad es que, la mayoría de las veces, los grandes empresarios fracasaron en más de una oportunidad antes de llegar a la cima; no fue gratis que Thomas Alva Edison dijera: “no fracasé, solo descubrí 999 maneras de cómo no hacer una bombilla”.

José Leal, presidente de Rico Helado, una prometedora firma que planea generar 100.000 empleos en 3 años, dice que antes de llegar a la heladería (que comenzó como una microempresa en Venezuela) había tenido por lo menos 20 negocios más que no funcionaron.

6. Cuando uno encuentra el negocio que es, el éxito es inmediato: Las organizaciones exitosas se edifican todos los días y un ladrillo a la vez, por lo que el éxito, las ganancias y el reconocimiento no llegan de forma automática. Camilo Herrera, fundador de Raddar, una de las empresas de investigación de mercados más importantes del país, confiesa que “los tres primeros años fueron muy duros porque no lográbamos el punto de equilibrio y cometimos muchos errores administrativos que nos costaron demandas, embargos y muchos momentos difíciles; pero gracias a que comprendimos que un investigador sabe investigar y un gerente sabe gerenciar, logramos consolidar el equipo correcto y balanceado para ser lo que somos hoy: una gran institución de conocimiento de consumidor”.

7. Es mejor mantener la idea en secreto para que nadie la robe: Compartir el proyecto con personas exitosas en el negocio y buscar asesoría puede ser útil para encaminar mejor la idea y hacer una ejecución más eficaz, es lo que recomienda la Cámara de Comercio de Bogotá en el marco de la Feria de Jóvenes Emprendedores. De hecho, es una práctica tan generalizada que ya hay comunidades en internet que conectan empresarios con mentores.

8. Ser buen empresario es innato y por ende no hay que estudiar: La verdad es que el conocimiento es poder y permite actuar de manera eficiente y rápida. Por este motivo, un buen emprendedor buscará siempre maneras de mantener sus conocimientos afinados y actualizados.

Aunque existen algunos ejemplos de personas que han tenido éxito dejando de estudiar y dedicándose a los negocios, hay muchos más de personas bien preparadas.

9. Lo más importante es tener buena suerte: No.

Lo más importante es trabajar duro. Experiencias famosas como la de Steve Jobs (Apple), Larry Page (Google) y William Rosenberg (Dunkin’ Donuts), lo evidencian.

10. Lo principal es encontrar algo rentable: La rentabilidad es el resultado de hallar una actividad apasionante y que el líder conozca para poder dedicarle alma, vida y corazón. Bernardo Parra, fundador de la panadería y pastelería Hornitos, cuenta que siempre trabajó como ayudante de panadero porque le encantaba.

Con el tiempo, alguien le dio la oportunidad de alquilar viejos equipos para la producción de estos alimentos y allí comenzó su historia.

“Hay que ser muy constante y amar lo que se hace (...) Siempre busqué ser el mejor, así mi negocio fuera más pequeño que los demás”, señala.

11. Se debe tener cautela: Una de las lecciones más importantes en el proceso de emprendimiento es aprender a tomar riesgos controlados.

Y es que, ante el miedo de perder su nivel de vida, muchas personas abandonan buenas empresas que estaban en construcción.

12. El emprendimiento tiene edad: Completamente falso. Algunos empresarios han tenido éxito muy temprano en sus vidas y otros lo lograron en una etapa más madura. Dos ejemplos famosos: Mark Zuckerberg, quien fundó Facebook a los 20 años, y Gordon Earl Moore, quien creó Intel a los 39.

13. Emprender es sinónimo de libertad: No del todo cierto.

Si quiere construir una empresa exitosa, es necesario dedicarle todo el tiempo que requiera; así que mientras el negocio despega es mejor que olvide que existen los horarios de oficina, los domingos y los festivos.

14. Crear empresa puede ser una tarea de medio tiempo: Muchas personas comienzan su proyecto de manera paralela a su trabajo como una forma de disminuir los riesgos asociados y no poner en juego su sustento. Sin embargo, Adriana Suárez, directora ejecutiva de Endeavor, señala que la entidad recomienda a los emprendedores dedicarse de lleno a su proyecto.

“El emprendedor que no está dispuesto a meterle la ficha a su proyecto, así sea sin ganar plata, crea algo que no va a perdurar”, señala la experta.

15. Lo más importante es el fundador: Error.

Un buen líder se rodea de profesionales de alta calidad, los compromete y estimula para lograr el crecimiento de manera conjunta. El éxito de una empresa es el resultado de la sumatoria de su talento.

Cristina Bustamante

cribus@eltiempo.com

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