Es momento de aprender de los Estados Unidos

Algunos empresarios de La Florida han tenido éxito, pero otros no han podido despegar.

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mayo 09 de 2013 - 11:26 p.m.
2013-05-09

El balance del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y Colombia es agridulce para Miami, ciudad conocida como la puerta de entrada a territorio norteamericano.

Según sus propios actores, los empresarios, el resultado es mixto, pues va desde la conquista de nichos de mercado para productos agroindustriales con mayor valor agregado hasta la incertidumbre sobre la evolución de manufacturas tradicionales, que continúan sorteando obstáculos para sobrevivir en este mercado.

Y aunque las oportunidades siguen estando a la mano, también es cierto que a pesar de los múltiples esfuerzos gubernamentales para abrir puertas y promover nuevos negocios, la falta de preparación y conocimiento continúa siendo una constante que caracteriza a un buen número de empresas que quiere incursionar en este apetecido mercado.

Así lo perciben algunos de los empresarios colombianos ubicados en la Florida, contactados por Portafolio. Para Andrés Peñuela, director de la compañía especializada en marketing Total World, no basta con ser importantes en Colombia. Muchas empresas creen que por ser importantes en Colombia, automáticamente lo son aquí. Esa actitud arrogante les puede resultar muy costosa porque este mercado es muy complejo, demasiado disperso y fragmentado, aun entre la misma población de origen latino, para no hablar del gran mercado estadounidense.

En este primer año y desde antes hemos tendido puentes para que, partiendo de cero, el nuevo producto o servicio entre bien, evitando errores. Hay que comenzar con mucha humildad, anotó Peñuela. No se ha aprovechado el transporte aéreo barato, afirma por su parte Felipe Madrigal, de la empresa Amerijet. Como operadores de carga aérea, hemos sentido una mejoría en las exportaciones colombianas, básicamente por una recuperación de las ventas de flores.

Sin embargo, esto se da no por cuenta del TLC, sino simplemente por la reactivación de la demanda en los Estados Unidos, pues se trata de un producto de lujo, como las flores. También se observa un mayor movimiento de suministros de equipos para la industria minera y petrolera. Ocasionalmente, hemos operado nuestros aviones charter 767, cuando la capacidad de transporte local no es suficiente. No obstante, no vemos que se muevan desde Colombia productos nuevos.

Por ejemplo, uno pensaría que Colombia podría estar aprovechando los atractivos fletes aéreos para traer más verduras y frutas frescas, pero parece que esa oportunidad se pierde por la falta de una oferta regular, la revaluación y la falta de una administración ágil de las certificaciones e inspecciones que exige Estados Unidos.

Quisiéramos ver pronto que los contenedores refrigerados salgan directamente de las fincas a los puertos y de allí a los mercados internacionales, para aprovechar las numerosas posibilidades que ofrece el mercado de alimentos, no solo en Estados Unidos, sino en el Caribe, afirma Madrigal.

CONFECCIONES DE ASIA SE QUEDAN CON EL MERCADO

El futuro de las confecciones está marcado por grandes interrogantes. Teresa Oquendo, directora de la empresa Único Interior, dice que cada año estamos vendiendo menos.

Aunque ofrezcamos mejor calidad, el producto colombiano está prácticamente fuera de mercado por su alto precio y costos de producción. Las posibles bondades del TLC en nuestro sector no las hemos sentido. Seguimos perdiendo participación en este mercado, copado por los productos asiáticos, dijo.

REVALUACIÓN NO HA AYUDADO

Estamos comprobando que agregar valor a productos del agro es viable y exitoso&rdquo, sostiene por su parte Juan Escobar, director para Estados Unidos de la empresa Turbana. &ldquoNuestra empresa en Antioquia ha emprendido una gran tarea de diversificación y valor agregado fabricando pasabocas, snacks , de plátano y banano, de variados sabores, que están teniendo un gran éxito en los Estados Unidos, mucho más allá de los consumidores latinos.

Es una tarea que lleva tres años, que nos permite hoy estar colocando nuestros productos en más de 5 mil almacenes en todos los Estados Unidos. Esto representa un crecimiento de más del doble en el último año. Sin embargo, señala, que los altos costos de producción y la revaluación nos están pegando muy duro, y nos han obligado a reajustar nuestras estrategias empresariales para poder mantenernos y consolidarlos en este mercado.

En sí, el TLC no ha incidido en el buen desempeño que hemos logrado en estos tres años. Dado el conocimiento que hemos adquirido estamos explorando nuevas posibilidades, especialmente con productos del agro, congelados, señala el empresario.

Al hacer un balance de este primer año del TLC, podemos decir que se han visto resultados positivos mas no lo suficientemente significativos para el comercio exterior bilateral, sostiene Manouch Neme, directora de Link Trade Group, empresa que asesora, entre otras, a varias empresas de Brasil que están penetrando este mercado. Es muy prematuro aún para que el grueso de las empresas colombianas trabaje bajo los estándares americanos y proyecten relaciones de negocios de largo plazo y no esporádicas, como habitualmente ocurre.

Germán Duque Especial para Portafolio

Miami

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