Mujeres: ¿Qué valoran y a qué le apuestan?

Ellas están haciendo historia de género, entre otras cosas por su capacidad de ingresar al mercado laboral sin descuidar sus demás roles.

Ángela Escallón, directora ejecutiva de la Fundación Corona.

Claudia Rubio

Ángela Escallón, directora ejecutiva de la Fundación Corona.

POR:
diciembre 12 de 2013 - 04:16 p.m.
2013-12-12

Angela Ahrendts se convirtió en abril en la primera mujer, en alcanzar una de las vicepresidencias senior de Apple; Marissa Mayer llegó a la dirección de Yahoo; Ginna Rometty se convirtió en presidenta del consejo de IBM, además de ser su CEO, y Meg Whitman llegó a ser CEO de HP. Cabe anotar que las empresas de tecnología están guiando, cambiando y transformando la manera como vemos y vivimos el mundo. ¿Será casualidad que las más altas posiciones de estas compañías estén empezando a ser ocupadas por mujeres?

MUJERES Y AMBIENTE LABORAL

El Instituto analizó la opinión de 144.664 mujeres que han participado en la encuesta. En aproximadamente el 30 % de las empresas, las mujeres tienen una percepción significativamente inferior sobre el ambiente laboral, cuando esta opinión se compara con la de los hombres. Sus respuestas más ácidas muestran la confianza que han adquirido sobre la importancia de su apreciación alrededor de temas de ambiente laboral. Este es un avance extraordinario que se traduce en un cambio de escenario, pues elevar los mayores niveles de cuestionamiento hace que la valoración sea más exigente, y obliga al mercado a evolucionar, analizar e implementar políticas y prácticas más apropiadas y ajustadas a las expectativas de las colaboradoras.

Las mujeres han ingresado al mercado laboral sin descuidar sus roles, esposa, madre, hija, lograr un adecuado balance entre los diversos aspectos de su vida es prioridad; esta podría ser una de las razones para que en la muestra se presente mayor concentración en el sector servicios (71 %), especialmente en finanzas (31 %) y salud (19 %). Al estar de cara al cliente, los horarios de atención son más estables y les permiten organizar sus tiempos y aumentar la probabilidad de hacer compatible su vida laboral con la personal; en efecto, sin dejar de lado su capacidad natural de “servir”, el sector terciario se ha convertido en un gran impulsor de empleo para ellas.

Existen algunos sectores marcadamente femeninos: bancos, seguros, IPS, productos de aseo y belleza, cajas de compensación. Un sector aún lejano para las mujeres es el petrolero, con una participación femenina en el primer quintil.

Compañías como Belcorp y Yanbal rompen con el mítico cliché de que las hormonas femeninas son difíciles de gestionar, dado que estas organizaciones recurrentemente se han convertido en grandes lugares para trabajar: el secreto no es otro que un trato justo y equitativo.

FRENTE A SUS LÍDERES

Conforme las mujeres van consiguiendo madurez, las exigencias frente a sus líderes se van traduciendo en aspectos más sofisticados; las menores de 25 años esperan contar con líderes cercanos, de puertas abiertas, con quienes puedan contar cuando lo soliciten; entre 25 y 36 años, líderes confiables, coherentes en sus acciones, y las mayores de 37 años exigen que sus líderes conduzcan el negocio de forma competente, las animen a participar y generar ideas, y les den la oportunidad de hablar y ser escuchadas.

FRENTE A LA EMPRESA

Las brechas generacionales también aquí van marcando su ritmo: las colaboradoras menores de 25 años valoran que se les informen los acontecimientos importantes de la organización, a la vez que piden que se crea en sus talentos y no se las discrimine por su inexperiencia; autonomía es lo que esperan. Entre 25 y 29, una época marcada por las relaciones sociales, valoran en mayor medida poder equilibrar su vida laboral con la personal y en esta misma línea, son sensibles a la posibilidad de construir relaciones más fraternas entre compañeros. Entre 30 y 36, aprecian el poder contar con su equipo para sacar adelante tareas, y sus pretensiones se centran en sentir que reciben un trato justo independientemente de la edad. Entre 37 y 47, valoran grandemente saber que los años de trabajo han dejado relaciones de amistad, y se convierten en agudas críticas de la integralidad de los diversos aspectos que componen los Grandes Lugares para Trabajar. Por último, se observan mujeres mayores de 48 años sumamente agradecidas, que valoran el apoyo, desarrollo y oportunidades brindadas a lo largo de los años laborales, y son sensibles a los temas de justicia en general.

En conclusión, es preciso reconocer que las mujeres cada día son más autónomas, libres e independientes; de hecho, gracias a estas características se ha incorporado al mundo de la economía la palabra “women-economics”.Su mirada crítica es un desafío para las empresas, que comienza por el liderazgo, pasa por el desarrollo y se cristaliza en la capacidad de dar sentido a su trabajo en conexión con un objetivo superior.

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