Nueva era del ‘retail’ en el país

Es necesario entender muy bien el modelo de negocio, el mercado objetivo, los competidores, analizar con detalle la ruta y estrategia de expansión, la ubicación de cada punto de venta, los costos de operación, la administración y la operación misma del negocio.

Cuando Carrefour llegó al país, las cadenas locales no estaban preparadas para enfrentar al gigante francés.

Archivo particular

Cuando Carrefour llegó al país, las cadenas locales no estaban preparadas para enfrentar al gigante francés.

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septiembre 04 de 2014 - 01:18 a.m.
2014-09-04

Muchas cosas han pasado desde que en 1998 Carrefour estableciera su primer hipermercado en Colombia con la promesa de “todo bajo un mismo techo” y generara un verdadero sacudón en el sector detallista en el país. Ya en aquella época se oía decir a comerciantes de supermercados regionales que era necesario buscar alianzas o prepararse a vender porque el negocio estaba solo para grandes jugadores internacionales.

Habían pasado muchos años antes de la llegada de Carrefour al país sin que un jugador de la talla de este gigante francés moviera el mercado. Por aquella época, los hipermercados locales no ofrecían la variedad de vinos y quesos franceses, ninguno tenía plaza de comidas ni zona de café al interior del almacén, ninguno tenía serviteca en el parqueadero y en general no había gran esfuerzo por innovar en beneficio de los consumidores. Esa llegada fue un gran detonante para que los comerciantes locales entendieran que se venía una gran ola que finalmente ha generado y generará grandes cambios en el retail nacional.

En 1994, Falabella de Chile y Corona de Colombia se habían unido para poner en funcionamiento los almacenes Homecenter-Sodimac y en el 2006 con la llegada de la tienda por departamentos Falabella, quedó claro el interés de los chilenos en el retail colombiano, en el cual los australes se convirtieron hace rato en grandes jugadores.

La apertura de la cadena española Zara en el 2007 en el Centro Comercial Unicentro en Bogotá marcó en su momento un record en ventas para la marca en el mundo, alertando a muchas marcas en Europa y América sobre la oportunidad de este mercado en la zona Andina.

El desarrollo y la penetración con éxito de estas cuatro grandes marcas en Colombia mostraba que probablemente los años de guerra en el país habían dilatado el ingreso de muchas marcas internacionales y a su vez habían hecho que los comerciantes locales se durmieran en sus propuestas por falta de competidores experimentados internacionalmente. Pero era evidente que sector del retail en el país era muy interesante y atraería a grandes cadenas de muchos países.

Efectivamente, los últimos 10 años han sido de un constante arribo de marcas internacionales en todas las categorías de producto. Los consumidores han visto nuevos almacenes con los logos de Easy, Sport Line América, Wendys, Burger King, Mango, Office Depot, Locatel, Cinépolis, Berskha, Stradivarius, Pull and Bear, Massimo Duti, Zara Home, Desigual, Casa Ideas, Topitop, Carolina Herrera, Clarks, Steve Maden, The North Face, Camper, Women Secret, Victoria Secret, Pylones, Furla, Aita, Swarovski, Longchamp, Bebe, Express, Coach, Forever 21, Parfois, Funky Fish, Burberry, Paris Hilton, Bimba y Lola, Price Smart, Jerónimo Martins, Dolce & Gabanna, Facconable, Tiffany & Co, Gap, La Polar, Ripley, Aeropostal, Celio, Hooters, Chili´s, Papa John´s, Sbarro, Buffalo Wings, Subway, Starbucks Coffee, y próximamente Nesspreso, H&M, Ikea, Wallmart y muchos más.

Todo este proceso está trayendo como consecuencia un reacomodo de todos los actores del retail: constructores, inversionistas operadores de centros comerciales, centros comerciales antiguos, marcas locales y marcas internacionales:

Los constructores tradicionales han visto una gran oportunidad para desarrollar proyectos en las principales ciudades del país y en ciudades intermedias, ampliando sustancialmente los metros cuadrados de comercio y logrando márgenes muy interesantes al vender el metro cuadrado a muy buenos precios.

Los inversionistas y operadores han visto una oportunidad para construir centros comerciales y arrendarlos en su totalidad, modalidad que en el pasado había sido muy poco explotada en Colombia. En este modelo ya hay varios casos en funcionamiento y vienen muchos más como: Éxito con su marca Viva, la constructora Conconcreto con su marca Gran Plaza, la familia Toledo con su marca Unico, Mall Plaza y Parque Arauco de Chile, el grupo Roble de Centro América con su proyecto de la Felicidad en Bogotá, Marval en Bucaramanga, Amarilo y Spectrum de Centro América con Fontanar en Chía y seguramente también Cencosud de Chile al comprar la operación de Carrefour en Colombia entrará en este negocio.

Muchos de los centros comerciales antiguos han entendido que tienen que remodelar y mejorar sus instalaciones para mantener a sus clientes. Ya lo han hecho Unicentro, Avenida Chile y Bulevar en Bogotá, Chipichape y Unicentro en Cali, El Tesoro, Unicentro, San Diego y Oviedo en Medellín.

Las marcas locales, en su gran mayoría empresas familiares creadas hace varias décadas, se han dividido en tres grupos: en el primero están las que han logrado fortalecer su modelo de negocio con éxito, generando liderazgo en su categoría; en el segundo, las que están haciendo su mayor esfuerzo por mantenerse vivas buscando nuevos nichos de mercado o nuevas líneas de producto, pero que todavía no han logrado encontrar el camino, y en el último, las que han preferido vender su negocio, fusionarse con otras marcas o cerrar sus puertas después de años de operación.

Las marcas internacionales terminarán también dividiéndose en tres grupos: las que se proyectarán en Colombia con liderazgo, las que se mantendrán, pero sin un gran crecimiento y visibilidad y las que cerrarán sus puertas como ya lo han hecho Topitop de Perú, Wendys de Estados Unidos, Funky Fish de España y Casa Ideas y La Polar de Chile.

El cierre de marcas nacionales tradicionales, así como el cierre prematuro de marcas internacionales muestra que aunque el mercado es interesante no solo se trata de tener almacenes abiertos. Es necesario entender muy bien el modelo de negocio, el mercado objetivo, los competidores, analizar con detalle la ruta y estrategia de expansión, la ubicación de cada punto de venta, los costos de operación, la administración y la operación misma del negocio.

Germán Peralta,
asesor en comercio al por menor.