Nuevo contrato cafetero incluiría recomendaciones de Misión

Durante la celebración del Día Mundial del Café, el gerente de la Federación, Roberto Vélez Vallejo dijo que el gremio ya está trabajando en los aspectos que tendrá el acuerdo que se firmará en 2016.

Los cafeteros se oponen a la recomendación de la Misión Cafetera de eliminar la garantía de compra del grano.

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Los cafeteros se oponen a la recomendación de la Misión Cafetera de eliminar la garantía de compra del grano.

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octubre 06 de 2015 - 01:59 a.m.
2015-10-06

Un año después de haber sido presentado el estudio sobre la realidad cafetera del país, el gerente de la Federación Nacional de Cafeteros, Roberto Vélez Vallejo, quien lleva dos meses en el cargo, aseguró que el gremio está dispuesto a acoger algunas de las propuestas de la Misión de Estudios para la Competitividad de la Caficultura en Colombia, que dirigió el excodirector del Banco de la República, y actual profesor de la Universidad del Rosario, Juan José Echavarría.

Estas propuestas serían incluidas en el nuevo Contrato Cafetero que firmarán el Gobierno y el gremio en el 2016.

Vélez Vallejo afirma que los resultados de la Misión presentados hace un año le merecen todo el respeto, especialmente por el equipo humano que hizo el estudio. “Le he dicho al gremio cafetero que somos muy afortunados de que un grupo independiente haga un diagnóstico, bien pensado, con tiempo, analizado sobre el sector, sobre las posibilidades para dar perspectiva de futuro para el gremio y los productores”, indicó Vélez.

En su concepto existen tres tipos de conclusiones en el estudio, las cuales generan posiciones diferentes. “No tenemos ningún problema en acoger temas como el de las reformas a la Federación, podemos estudiar la liberalización en el tema comercial, y mirar cómo nos vamos moviendo hacia allá”, dijo el Gerente del gremio. “Tenemos otros temas en donde queremos mirar más a fondo las recomendaciones de la Misión”, indica.

Esos tienen que ver con el fondo de estabilización para el cual la Federación no cuenta con los recursos necesarios, y por ello está estudiando posibilidades. Respecto a la comercialización de café robusta, Vélez considera que es para zonas bajas del país, pero la caficultura colombiana está, en su mayoría, por encima de los 1.400 metros. “No es solo la introducción de una nueva especie botánica, sino todo el paquete tecnológico para producir ese tipo de café”, explica.

SÍ A GARANTÍA DE COMPRA

Juan José Echavarría, quien dirigió la Misión, insiste en que hay que eliminar la compra obligatoria de toda la cosecha por parte de los Comités, por dos razones: se entiende de maneras diferentes, y la institucionalidad que la sostiene genera altos costos.

Vélez Vallejo no comparte esa posición. Sostiene que esa compra se hace para asegurarle al productor la venta del producido sin tener que jugar con los vaivenes de la sobreoferta o la falta de compradores. “Creemos que la presencia institucional es totalmente importante por dos cosas: una, tenemos la experiencia que cuando la compra del fondo no está allí presente los precios se caen. Dos, históricamente, la Federación ha sido el comercializador más importante del café, tenemos unos programas montados, hemos estado a la vanguardia de los cafés especiales”, señala el gerente.

Una de las críticas más fuertes de la Misión a la institucionalidad cafetera se refiere a la existencia del gremio a pesar de la desaparición del Acuerdo Cafetero, hace un cuarto de siglo. En efecto, en algunos países (México y Brasil) se desmontaron las federaciones a mediados de los 90, cuando acabó el Pacto Cafetero Mundial. “El hecho de que buena parte de la institucionalidad cafetera mundial se haya acabado no es porque haya sido ineficiente, sino porque se acabó el acuerdo internacional del café y no había plata para sostener las Federaciones. Pero nosotros no montamos nuestra institucionalidad cafetera con base en la plata del Gobierno. La institucionalidad cafetera la montamos de cuenta de los caficultores”, explica Vélez. Todos estos temas están siendo tratados con miras al contrato cafetero que se debe firmar a mediados de 2016.

Vélez sostiene que ese contrato traerá no solo recomendaciones de la Misión, también otras más que permitan modernizar la actividad económica del café, pues el acuerdo tiene una vigencia de 10 años y la nueva realidad tiene que estar reflejada en ese contrato de administración. De esa manera, dice, se contribuye a que el país llegue a unos niveles más altos en productividad.

MEJORES COSECHAS EN LA MISMA ÁREA

“Tenemos que superar los 20 sacos por hectárea, estamos en 16 y venimos de 11, pero estamos lejísimos de la rentabilidad de otros países de 60 y 40 sacos (…)

El apoyo del gobierno del presidente Juan Manuel Santos para la renovación cafetera ha sido crucial para la recuperación del sector. Llegamos a estar produciendo 7,5 millones de sacos y regresamos a 13 millones de sacos, que es un número decente. Desafortunadamente el fenómeno del Niño nos puede hacer mucho daño. No hay dicha completa", asegura Vélez.

Gracias al incremento en la productividad cafetera, basada en la renovación y en la mejora de las prácticas agrícolas, los productores están recolectando más cosecha por hectárea, lo que les ha ayudado a mejorar sus ingresos.