Pequeñas plantas y energía eólica, las apuestas de Emgesa

Después de culminar la construcción de la central hidroeléctrica de El Quimbo, en el Huila, esta empresa de energía, miembro del grupo Enel, tiene en su cartera proyectos de menor capacidad de generación y analiza alternativas de renovables no convencionales en territorio de La Guajira.

Lucio Rubio, director para Colombia de Emgesa.

Archivo particular

Lucio Rubio, director para Colombia de Emgesa.

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julio 05 de 2015 - 11:17 p.m.
2015-07-05

No ha sido fácil poner en marcha la construcción de la central hidroeléctrica El Quimbo, adelantada por la empresa Emgesa, filial del grupo italiano Enel.

La oposición que ha despertado esta infraestructura, que tiene una capacidad para generar 400 megavatios de potencia, retrasó los procesos de reasentamientos de las comunidades ubicadas en el área del embalse. No obstante, la compañía espera encender definitivamente la central en septiembre, tres meses antes de lo programado.

De acuerdo con el director para Colombia de Emgesa, Lucio Rubio, los esfuerzos de la generadora se concentran en culminar el llenado del embalse y poner en marcha la hidroeléctrica, pero, en paralelo también conforman una cartera de proyectos con miras a la siguiente subasta de la Creg, que esperan que se realice entre el 2017 y el 2018.

¿Cuándo puede entrar en operación El Quimbo?

Lo más importante es que desde el 30 de junio iniciamos el proceso de llenado, fundamental para poder generar energía eléctrica. Esperamos que en el mes de junio podamos alcanzar la cota de generación, que es de 675 metros sobre el nivel del mar, esto quiere decir que en agosto estaríamos en la fase de prueba para cumplir con los protocolos y empezaríamos a generar energía el primero de septiembre.

Ahora que están en el proceso de desvío del río, ¿cómo se hace para evitar una mortandad de peces?

En el Magdalena, donde construimos la presa de El Quimbo, tenemos 1,3 kilómetros de tramo río abajo y después de ese punto entra otro afluente que se llama el río Páez, por lo que a partir de ahí el flujo de agua es permanente, porque el Páez no tiene ninguna intervención.

Una vez procedimos a hacer el cierre de las compuertas, abrimos el túnel de desvío para garantizar que ese tramo cumpla con una lámina de un metro de agua, que es para lo que se diseñó el caudal ecológico.

Mientras, hicimos un plan de rescate contingente de peces, rescatamos 4.400 que representaron un peso de 81 kilos, tuvimos una mortandad de apenas un 2 por ciento, 120 peces que representaron un peso de un kilo. Así que el programa de rescate fue exitoso y no se nos ha presentado ningún incidente.

Con el llenado del embalse, ¿cómo está la situación social y de bloqueos a las obras?

En este momento no tenemos ninguna situación de paros o de bloqueos. La verdad es que durante los últimos cuatro o cinco meses no se han presentado eventos en ese sentido. Siempre ha habido un grupo opositor, denominado Asoquimbo.

Pero, para mí, lo más importante es que en las comunidades del área de influencia, como han recibido todas las compensaciones, hay tranquilidad.

¿Cuántas personas lograron reubicar?

Son 500 personas objeto de reasentamientos colectivos, hemos construido 4 que cuentan con todos los servicios públicos domiciliarios, agua, gas plantas de tratamiento, incrementando y mejorando los niveles de calidad de vida de esas personas. Se han dado 20 asentamientos individuales; y hay otras 2000 personas que no son propietarios, pero residían en la zona, con las cuales se aplicó un programa que se llama emprendedores con energía a los que se les entregó un capital semilla para iniciar nuevos proyectos productivos.

En Hidrosogamoso se presentaron malos olores después de que se llenara el embalse, ¿se puede evitar que en El Quimbo ocurra lo mismo?

Nosotros apenas empezamos el llenado hace pocos días, pero es un proceso normal dentro del periodo de estabilización del embalse.

Los grandes embalses, cuando se conforman, tienen aproximadamente un año de estabilización porque siempre hay restos de biomasa que quedan en la zona de inundación, esto es un efecto temporal que puede ser de menor o mayor intensidad dependiendo de las condiciones atmosféricas. Dependerá mucho de los volúmenes de generación: si hay más generación y más recambio del agua habrá menos efectos en ese sentido.

¿Qué viene ahora para Emgesa, tras culminar este proyecto?

Ahora nuestra prioridad es terminar El Quimbo. Lo que hay son proyectos en cartera, pero no tenemos todavía un proyecto consolidado.

Creemos que hacia el año 2017 o 2018 se podría presentar una nueva subasta de energía como la del año 2008 y lo que vamos a hacer es trabajar para tener un proyecto listo para ese entonces.

Pero después de la experiencia con El Quimbo, ¿se animarían a un proyecto de esta escala grande?

Indiscutiblemente la tendencia mundial es construir proyectos más pequeños.

También tenemos que mirar muy de cerca la incorporación de las energías renovables, nuestro grupo le apuesta fuertemente al desarrollo de la energía eólica, estamos evaluando cuál es el mix más apropiado para la compañía.

Por eso, llevamos dos años haciendo mediciones de energía eólica en La Guajira y cuando tengamos esos estudios podremos definir la dimensión y los tamaños para ver si existe la posibilidad de nuevos proyectos allí.

Enel Green Power, que es la empresa de energías renovables no convencionales del grupo Enel al que ustedes pertenecen, se instaló en Colombia. ¿Cómo será el trabajo con ellos?

Enel Green Power se encarga de desarrollar toda esta energía renovable, pero como grupo los límites de generación que nos aplica la regulación vigente en Colombia nos rigen conjuntamente: Green Power más Emgesa, por lo tanto, a la hora de dimensionar nuevos proyectos nos aplican todos estos factores. En ese sentido es en el que me refiero a que, como grupo, estamos mirando estos desarrollos de energía renovable.

@NohoraCeledon