‘Ser pilo paga’ inspira al TEC de Monterrey

El Tecnológico, una de las mejores 50 universidades privadas del mundo, formuló su plan estratégico al 2020 y una de las claves es atraer el mejor talento, sin importar el estrato económico. Para ello está retomando la experiencia colombiana.

‘Ser pilo paga’ inspira al TEC de Monterrey

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‘Ser pilo paga’ inspira al TEC de Monterrey

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octubre 17 de 2015 - 03:04 a.m.
2015-10-17

Los directivos del Tecnológico de Monterrey (TEC) están haciendo cabildeo en las altas esferas del gobierno mexicano para que este retome la idea del programa colombiano ‘Ser pilo paga’, con el fin de facilitar la llegada de ‘chavos’ de sectores pobres a las universidades.

En Colombia, este programa facilitó el ingreso de 10.000 jóvenes de pocos recursos y con altos puntajes en las Pruebas Saber 11 a prestigiosos centros de educación superior en el 2015, y para el 2016 tendrá cobertura para 11.000.

Justamente por su contacto con la Universidad de los Andes, el TEC conoció la iniciativa y sus logros a través de varias visitas mutuas. “Creemos que esa va a ser la mejor estrategia para transformar la sociedad en el caso de México”, anota el rector del TEC, David Noel Ramírez.

Pero además, la iniciativa casa a la perfección con una de las estrategias a futuro que tiene el TEC, el cual está ranqueado como la primera universidad privada de México y la 50 en el mundo.

De hecho, allí también desarrollan el programa ‘Líderes del mañana’, dirigido a captar a los jóvenes más talentosos de los 22 estados de México, sin importar su procedencia económica, y que tengan proyectos de corte comunitario. En este momento hay 170.

Pero la idea de la entidad es atraer también a los muchachos de buena posición social para impregnarlos con un sentido social. “El poder de un país va a ser el poder de su talento, no el poder que dan las cosas físicas”, afirma Ramírez.
en transformación

Entre el 2013 y 2014 el TEC mandó a sus profesores por el mundo a ver experiencias significativas y que luego volvieran para ayudar a formular su plan estratégico al 2020. Uno de los ejes de este es la formulación de un modelo educativo vanguardista que ayude a formar a los líderes del futuro con espíritu emprendedor, sentido humano y que sean competitivos internacionalmente. Este parte de romper esquemas desde los actos más cotidianos. Por ejemplo, se eliminaron los formalismos de la corbata y las secretarias para los planos directivos; las sillas de las aulas de clase tienen ruedas para que sean móviles, igual que los tableros. Pero más importante aún, el modelo implica una alta flexibilidad, donde lo más importante es fomentar el espíritu crítico. Los nuevos alumnos se formarán en seis áreas de conocimiento y al tercer año escogen una carrera específica, entre las múltiples opciones que tendrá el TEC al 2017. Además, no importa tanto la división en materias, sino las competencias que adquiera y los retos de aprendizaje que supere.

El TEC tiene gimnasios de innovación para ejercitar el cerebro, con hamacas, mesas de billar y todo tipo de ayudas para crear. Si una empresa lleva un reto, los alumnos se enclaustran por dos días allí, hasta tener la solución.

Adicionalmente, en septiembre las clases paran por siete días (la llaman semana i) y cada alumno se debe inscribir en una actividad de emprendimiento social financiada por la universidad, de manera que las ganancias que obtenga sirvan para apoyar los proyectos de grados avanzados.

“Hoy día más del 51% de los alumnos salen al exterior en la carrera. En unos años nadie se podrá graduar sin una experiencia internacional, y menos por falta de dinero”, dice Ramírez.

Cada año al Tecnológico de Monterrey entran 10.000 nuevos estudiantes y en el 2014 el 20% fueron postulantes que sacaron más de 90 puntos sobre 100 en la prueba de admisión. En agosto pasado ese porcentaje subió a 25 %, lo cual habla de la excelencia.

El proceso de selección evalúa tres aspectos: capacidad académica, potencial de liderazgo y motivación para pertenecer a la comunidad TEC.

“Dicen que somos exclusivos, y sí lo somos, pero solo con la CPU, porque hay unos mil estudiantes a los que hasta les damos para comer”, expresa el Rector.

Esa misma exigencia la buscan en los más de 3.000 profesores de planta y unos 6.000 de cátedra, a los cuales les exige cinco atributos: ser inspiradores (que los alumnos se mueran por estar en su clase), innovadores, que su conocimiento esté vinculado, estar actualizados y que manejen la tecnología. Además, cada año contratan unos 150 maestros para que oxigenen al resto.

Toda esta transformación se da a pesar de que hasta ahora han tenido buenos resultados: El 81% de los egresados tienen empleo a los tres meses, el 23% ejerce en el extranjero, 17% de las compañías más importantes de México son dirigidas por egresados del TEC y 40% de los exalumnos de la institución son o han sido socios de empresas.