Protegiendo al alambrón nacional

Al revuelo causado por la salvaguardia del alambrón se suma el hecho de que a otros productos de la industria siderúrgica colombiana el Gobierno no les haya aplicado esta medida.

La industria siderúrgica colombiana generó el año pasado más de seis mil empleos directos y 40 mil indirectos.

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La industria siderúrgica colombiana generó el año pasado más de seis mil empleos directos y 40 mil indirectos.

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abril 10 de 2014 - 11:50 p.m.
2014-04-10

La expedición de la Resolución No. 0185 del 5 de agosto de 2013, por parte del Ministerio de Comercio Industria y Turismo, “por la cual se ordena la apertura de una investigación de carácter administrativo, con el objeto de definir la imposición de una medida de salvaguardia general a las importaciones de barras de hierro o acero, sin alear (barras corrugadas) y alambrones de hierro o acero, sin alear (alambrones corrugados), originarias de Países Miembros de la Organización Mundial del Comercio (OMC)”, abrió un gran debate en el sector siderúrgico nacional, con impacto aún a escala global. México, España y Turquía, por mencionar algunos, han mostrado su inconformismo por esta acción.

Un panorama que no cambiará en un buen tiempo debido a que el Gobierno nacional tomó recientemente la decisión de extender por un año dicha salvaguardia, que estaba vigente de manera provisional desde el mes de octubre del 2013.

Como mercado, Colombia demanda 3,5 millones de toneladas anuales de acero, cantidad de la que se importan 1,8 millones de toneladas para suplir la necesidad existente.

Para el caso particular del alambrón, con el que se producen puntillas y parrillas para neveras, entre otros, la demanda nacional en el 2012 fue de 367.003 toneladas y sólo 162.893 pudieron ser cubiertas por las siderúrgicas locales.

En medio de este panorama de oferta y demanda, tanto Acerías Paz del Río como Siderúrgicas de Occidente (Sidoc), Siderúrgicas Nacionales (Sidenal), Siderúrgica de Caldas (Acasa) y Gerdau Diaco, estuvieron tras la iniciativa que hoy hace que se impongan aranceles de entre 21,29 y 25,6% a las importaciones de varias referencias de alambrones.

Las razones argumentadas por las siderúrgicas nacionales para la implementación de esta salvaguardia pasan por el cierre de dos plantas locales en el 2012, el crecimiento de la demanda en 9,2%, el descenso en 4,4% de la producción local y el incremento en 48% de las importaciones.

Estas medidas, establecidas en los Decretos 2211, 2212 y 2213, firmados por los Ministros de Comercio y Hacienda, contemplan varias excepciones.

Por ejemplo, dichos gravámenes no se aplican a importaciones provenientes de Ecuador, Canadá, Estados Unidos, Cuba, Venezuela, Argentina y Chile. Esto, porque sus números no tienen un real impacto en la producción nacional.

También están excluidas las compras amparadas por el Plan Vallejo.

Para entender más la situación, que se adopte una salvaguardia implica el establecimiento de mecanismos especiales de protección cuando una economía considera que las importaciones están afectando seriamente la producción nacional de ciertos mercados.

Según cifras de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi), la diferencia en el 2012 entre la demanda de alambrón y lo que las empresas locales produjeron fue de 204.610 toneladas. Y es en esta cifra en donde comienza a vislumbrarse, en parte, el conflicto.

VOCES FUERTES DE DISGUSTO

Según cifras de la Andi, las acciones de protección benefician especialmente a Paz del Río, una de las empresas más reconocidas del país y la más afectada por los volúmenes de importación del alambrón.

Las voces internacionales en contra de la salvaguardia ya se han hecho sentir.

Diversos países criticaron esta medida, dicen que, mientras se busca la defensa de 600 puestos de trabajo en vilo en Acerías Paz del Río, las empresas de 14 países de la cadena trefiladora tienen en riesgo cuatro mil empleos.

¿Y LOS DEMÁS PRODUCTOS QUÉ?

No todos los productos del sector siderúrgico colombiano fueron amparados con medidas similares. Ese es el caso del rollo y la barra corrugada.

Ante esta posición del Gobierno (representado en el Consejo Superior de Comercio Exterior), el Comité Colombiano de Productores de Acero (conformado por Acerías Paz del Rio, Gerdau Diaco, Siderúrgica Nacional, Siderúrgica de Occidente y Siderúrgica de Caldas) se ha manifestado señalando que la decisión de negar la salvaguardia a estos dos productos (los principales de la industria nacional de aceros largos) es una contradicción en momentos en que el país adelantará importantes desarrollos en infraestructura y vivienda, afectando su sostenibilidad.

El Comité buscó la salvaguardia para el rollo y la barra corrugada colombianos basándose en el hecho de que las importaciones, que se incrementaron 682% entre los años 2010 y 2013, le han ocasionado graves perjuicios a la industria, como un descenso en la participación de la producción local, que pasó de 93% en el 2010 al 69% en el 2013.

La Andi explica que, en el marco del proceso, las empresas presentaron al Gobierno un Plan de Ajuste que incluía inversiones por más de 370 millones de dólares. No obstante, con la decisión adoptada se pone en riesgo la cadena de valor de la industria siderúrgica nacional.

Sólo en el año 2013, esta generó más de seis mil empleos directos y 40 mil indirectos, se realizaron compras nacionales por 1,9 billones de pesos.

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