‘Queremos que nuestra red esté en el 100 % del país en 4 años’

El presidente de UNE dice que en el 2016 esperan batir su propio récord de despliegue de la red, llegando a más de 350 mil nuevos hogares. 

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Esteban Iriarte, presidente de UNE, dice que la compañía seguirá concentrada en perfeccionar su fusión, la segunda más grande que se ha realizado en la historia del país.

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abril 10 de 2016 - 05:56 p.m.
2016-04-10

UNE, junto con sus filiales, acaba de presentar un balance que combina un aumento de 7,3% en sus ingresos durante el 2015 (5,3 billones de pesos) y pérdidas consolidadas por 309.000 millones de pesos. Su presidente, Esteban Iriarte, asegura, sin embargo, que está satisfecho de los resultados y explica las razones. Igualmente, adelanta lo que será su énfasis en el 2016, después de que el año pasado lograron desplegar su red por varias ciudades intermedias.

¿Por qué lo satisface el balance del 2015?

De hecho estamos muy contentos, pues esto hay que entenderlo en dos planos: en el operativo, donde juegan los resultados y el impacto en el flujo de caja de la compañía. El segundo es un tema de contabilidad.

Los resultados operativos son los siguientes: en el negocio móvil somos la única compañía que creció en el 2015 (8,9%), de los tres grandes competidores que hay. Y en cable hemos revertido una tendencia muy fuerte que tenía el negocio de red fija en caída a un incremento muy alto (7,1%). Como consecuencia de todo eso, los resultados operativos presentan un crecimiento de los ingresos en un 7,3 por ciento y del ebitda en un 11,1 por ciento, es decir que pasamos de 1 billón 291 mil millones a 1 billón 436 mil millones. Fue uno de los años de mayor inversión, logramos integrar a más de 350 mil hogares.

¿De dónde viene entonces la pérdida?

Hay cuatro impactos negativos y uno positivo que influyen. El negativo, que toca el flujo de caja, es el impuesto al patrimonio, con una perdida de 36.000 millones de pesos. De los otros el más grande es la pérdida por diferencia de cambio, 232.000 millones, por la diferencia de tipo de cambio sobre una deuda de 306 millones de dólares que tenemos con uno de los accionistas. Pero esa deuda no es exigible hasta el 2020 ni tiene pagos parciales. Entonces, a 31 de diciembre tuvimos que registrar la perdida. Pero si hoy tuviéramos que hacer el corte con el dólar más bajo hubiéramos recuperado 50.000 millones de pesos de esa deuda.

¿Qué otras cosas hubo?

El segundo concepto tiene que ver con la depreciación acelerada de equipos 4G en Une, que representan una pérdida contable de 20.000 millones de pesos. Y el último punto es estrictamente contable, tiene que ver con que Colombia Móvil-Tigo pasó a ser activo de UNE y, como todo activo, tiene que ser depreciado. Ahí hay una depreciación por 38.000 millones que tampoco toca el flujo de caja. Si se suman estos conceptos, hay unos 290 mil millones de los 309 mil millones.

¿Cómo ve el 2016?

De eso no puedo hablar mucho por restricciones legales, pero tenemos un plan, por el cual nos fusionamos, y es crecer. Este no se ha movido un solo centímetro de la idea original. No puedo decir cuánto pensamos crecer, pero sí cuánto tenemos: en el negocio móvil de voz nuestra participación es de aproximadamente 20% y en datos móviles, 27%, siendo el segundo operador. En el negocio fijo tenemos la televisión por cable, con una participación cercana al 30%, y en internet es entre el 33 y 35%.

¿Qué hay a largo plazo?

Pretendemos cubrir el 100 por ciento de Colombia en tres o cuatro años. Hoy día en el negocio móvil tenemos el 100% y en los otros dos, depende de si uno los toma por ciudades o municipios, pero diría que cubrimos un 60% del país en promedio. Hay unos 7 millones de hogares con posibilidad de acceder a los servicios y tenemos redes en alrededor de 3,5 a 4 millones. En el 2016 queremos cubrir mínimo otros 350 mil hogares.

¿Y los lugares a donde no es rentable llegar?

De nuevo, no todo el análisis se puede basar solo en la rentabilidad. Quizás no podamos llegar con una red de fibra a un lugar alejado de centros urbanos, pero sí con otra tecnología, como una red inalámbrica.

En el 2015 le apuntaron a llegar a ciudades intermedias. ¿No sería más rentable posicionarse en mercados densificados?

Desde el punto de vista de la compañía, de operar en el largo plazo en Colombia y de desconcentrar la industria, esa estrategia no serviría. Nosotros estamos acá es para ganar escala y perdurar a través de los años.

Son el segundo operador móvil (con la marca Tigo), pero con una diferencia grande respecto al primero (Claro). ¿Qué hacer?


En Colombia hay una situación de dominancia y concentración en manos de un operador que no respeta ningún parámetro internacional, y eso es muy difícil de sostener en el mediano y largo plazo, porque perjudica al consumidor y al país. Si no empiezan a darse síntomas de desconcentración, vamos a tener que aterrizar en medidas mucho más difíciles.

¿A qué instancias podrían recurrir?

En eso hay una escala de colores y sabores que podrían terminar en fijar límites, como en el mercado eléctrico, donde por ejemplo EPM tiene un tope del 25% aún siendo una empresa insignia nacional, y del otro lado (telecomunicaciones) tenemos un competidor 100% extranjero con el 60 o 70% del mercado.

¿Hacia dónde va el sector de telecomunicaciones?

Hacia la convergencia y los contenidos. Ninguno de los dos va a terminar primando sobre el otro, sino que van a crecer juntos en la medida que puedan converger en una casa y en el cliente.

Servicio al cliente, clave a futuro

De acuerdo con Iriarte, las inversiones de UNE se centrarán en despliegue de red, cambio tecnológico dentro de la compañía para poder dar un mejor servicio al cliente, y en unificar muchas de las plataformas que heredaron con la fusión. Un tercer punto es seguir mejorando su red de datos para que continúe siendo un factor diferencidor con respecto a la oferta de sus competidores.

Acerca del ruido que se generó a finales del 2015 por la salida de 228 trabajadores, dijo que en los 18 primeros meses de la fusión han enganchado a 800 personas más, llegando en la actualidad a poco más de 31.000 trabajadores.