Las razones que llevaron a
TGI Friday’s a reorganización

El litigio por el local de la calle 93, en Bogotá, desembocó en el cierre.
Además, el restaurante de Barranquilla no dio resultado.

Fridays

La especialidad de los restaurantes Friday’s es la comida casual tipo americano.

Empresas
POR:
Portafolio
marzo 02 de 2016 - 11:50 p.m.
2016-03-02

Su local de la calle 93, en plena zona rosa de Bogotá, fue el primer restaurante que montó en el país la cadena TGI Friday’s hace casi dos décadas y el que le comenzó a dar prestigio para luego abrir otros seis establecimientos. Sin embargo, se convirtió también en el karma que condujo a los propietarios de la franquicia de esta marca en el país a pedir que los aceptaran en reorganización, una de las modalidades que contempla la Ley de insolvencia.

Este miércoles, la Superintendencia de Sociedades reportó la aceptación de ese pedido de la firma Franquicias Latinoamericanas S.A., sucursal Colombia, que tiene presencia con seis locales en Bogotá y uno en Barranquilla, donde sirve comida casual tipo americano.

Según datos de la Súper, la compañía ha acumulado pasivos por 24.508 millones de pesos y de estos 3.866 millones equivalen a acreencias vencidas hace más de tres meses.

Además, a diciembre 31 del 2015 registró un patrimonio negativo de 8.778 millones de pesos.

El régimen de salvamento empresarial al que se acogió Franquicias Latinoamericanas busca sentar a los acreedores a negociar fórmulas de pago, esto con el fin de proteger la inversión y las deudas, pero sobre todo, de preservar los puestos de trabajo, que en el caso de TGI Friday’s benefician a 193 empleados con sus familias.

Pero ¿cómo se llegó hasta este punto en la reconocida cadena de alimentos?

Fuentes cercanas le contaron a Portafolio que hubo varios factores, pero el que más pesó fue el lío por el restaurante de la 93.

“Ese local lo habían alquilado a largo plazo y con opción de compra cuando llegaron al país, hacia 1996 o 1997, pero de pronto la dueña pidió que le subieran el canon de 40 millones mensuales a 75 millones”, le dijo a Portafolio una fuente cercana al proceso.

El asunto llegó a los estrados y en marzo del 2015 un juez falló en contra de los franquiciados, ordenando el incremento, pero además el pago de un retroactivo que en dos años acumulados equivale a 1.140 millones de pesos.

Finalmente, el restaurante cerró el 31 de diciembre pasado y las llaves del inmueble le fueron devueltas a la propietaria.

TGI Friday’s había logrado sobreaguar crisis como la de finales de 1998-99 pero este asunto, unido a los malos resultados de la inversión que hicieron en Barranquilla, al que sus dueños consideran como el mejor restaurante de la cadena, los llevaron a la crisis.

Al local de ‘la Arenosa’ le destinaron 3.800 millones de pesos y se generó una gran expectativa considerando el auge que vive la ciudad. Sin embargo, tan pronto pasó el interés por la novedad, las ventas descendieron dramáticamente. Últimamente habían alcanzado de nuevo el punto de equilibrio y les surgió otro inconveniente: el personal ha sido captado por otros negocios de la zona, generando la necesidad de realizar sustituciones continuas con empleados que llevan desde Bogotá.

“Preparan a la gente y se la ‘roban’ después. Así ha pasado con cocineros, gerentes y hasta con los meseros”, apuntó la fuente.

Si bien la mayoría de los insumos para las comidas que se venden en TGI Friday’s son nacionales, un tercer elemento, aunque no definitivo, ha sido la devaluación de tasa de cambio, teniendo en cuenta que buena parte de la deuda está en dólares.

Hasta ahora no ha habido cesación de pagos a los proveedores y no se han presentado traumatismos en la operación. Además, si bien la facturación bajó en el 2015, habría dejado algunas ganancias.

¿Estrategia de negociación?

Justamente, la declaración de insolvencia sería un camino que tomó la empresa para evitar que sus bienes sean embargados para hacer cumplir el mandamiento de pago por parte de la dueña de la sede de la 93, mientras que los directivos emprenden los caminos legales que aún tienen para controvertir la decisión, según le dijeron a Portafolio especialistas en procesos de este tipo.

Este diario conoció que la cadena no ha descartado continuar con un plan de crecimiento que tenía previo a toda la problemática, debido a que su sector el incremento en los volúmenes de venta puede aumentar la rentabilidad. Esa hoja de ruta incluía un establecimiento más en el sector de Salitre (cerca de la Fiscalía) y otro en inmediaciones del centro comercial Hacienda Santa Bárbara (Usaquén-Bogotá), en el cual ya habían adelantado bastante las gestiones.

Ahora, otra prioridad sería buscar una negociación con la contraparte del litigio de la 93 a instancias de la reorganización, donde ella deberá figurar como acreedora, y si no es posible, pensar en otro local, con el fin de no dejar descubierta un área que resulta estratégica para la compañía.

@nesperiodista