El récord de multimillonarios latinoamericanos

América Latina necesita con urgencia una oleada de innovación del sector privado –alentada por un mejor clima de negocios– para salir de su crecimiento mediocre y poder reducir más la pobreza.

Latinoamérica necesita urgentemente crear nueva riqueza por medio de la innovación y la diversificación.

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Latinoamérica necesita urgentemente crear nueva riqueza por medio de la innovación y la diversificación.

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septiembre 23 de 2014 - 12:26 a.m.
2014-09-23

Cuando leí un nuevo estudio según el cual el porcentaje de multimillonarios en Latinoamérica está creciendo más rápidamente que en otras partes del mundo, mi primera reacción fue de escepticismo: resulta difícil creer que el número de megarricos esté creciendo cuando la economía de la región se está desacelerando.

Pero allí estaba, en blanco y negro. El informe de 87 páginas, titulado ‘Wealth-X and UBS Billionaire Census 2014’, dice que la población de multimillonarios -definidos como personas con una fortuna personal de más de mil millones de dólares- creció este año un asombroso 38 por ciento en Latinoamérica y el Caribe, comparado con 18 por ciento en Asia, 10 por ciento en Estados Unidos y 1 por ciento en Europa.

El informe dice que hay actualmente 153 multimillonarios en Latinoamérica y el Caribe, mientras que el año pasado había 111. Es interesante señalar que Venezuela, a pesar de su crisis económica, registra el mayor aumento de multimillonarios de la región, con un incremento del 200 por ciento respecto del año pasado.

La mayoría de los multimillonarios latinoamericanos se concentran en las ciudades de San Pablo (36), México (21), Santiago de Chile (18), Río de Janeiro (12), Lima (9), Buenos Aires (7), Caracas (6) y Bogotá (3), dice el informe.

Intrigado por el súbito aumento de multimillonarios en una región donde el crecimiento económico se ha desinflado en el último año, llamé a los autores del estudio para pedirles una explicación.

David Friedman, presidente de Wealth-X, una empresa con sede en Singapur que fue coautora del informe, me dijo que el motivo del incremento de los multimillonarios latinoamericanos es que los megarricos están dividiendo su fortuna entre sus herederos.

Los multimillonarios latinoamericanos son los más viejos del mundo –su edad promedio es de 67 años, cuatro años más que el promedio mundial– y han empezado a entregar su fortuna a sus hijos, me dijo Friedman.

De hecho, cuando se compara con otras partes del mundo, hay menos creación de nueva riqueza en Latinoamérica que en otras partes. Mientras la fortuna de los multimillonarios latinoamericanos creció tan solo 3 por ciento este año, la de los multimillonarios de Estados Unidos aumentó 10 por ciento y la de los multimillonarios europeos, 8 por ciento, según el informe.

“Gran parte de las fortunas de Latinoamérica son en realidad vestigios de viejas fortunas, concentradas en unas pocas familias, y no son una fuente nueva de riqueza”, me dijo Friedman. “El desafío de las próximas generaciones de estas familias será pasar de la transferencia de riqueza a la creación de riqueza”.

El informe revela que una parte considerable de los multimillonarios latinoamericanos han heredado su riqueza, en lugar de crearla mediante la innovación o la diversificación de sus empresas.

Mientras que el 92 por ciento de los multimillonarios de Los Ángeles han hecho total o parcialmente sus propias fortunas, solo el 57 por ciento de los multimillonarios de Ciudad de México pueden afirmar lo mismo, dice el informe de Wealth-X.

Otros estudios que no está relacionados con este informe, realizado por el Banco Mundial y titulado “Empresarios latinoamericanos: muchas empresas, pero poca innovación”, indica que las compañías latinoamericanas presentan nuevos productos con menor frecuencia e invierten menos en investigación y desarrollo que sus pares en otras regiones.

Mientras el 90 por ciento de las empresas de Polonia o la República Checa han sacado al mercado un nuevo producto el año pasado, menos del 40 por ciento de las empresas mexicanas hicieron lo mismo, señala el estudio del Banco Mundial.

Mi opinión: sería demasiado fácil culpar a los multimillonarios latinoamericanos de ser perezosos o poco audaces para emprender nuevos proyectos, cuando muchos de sus gobiernos tienen leyes que parecen hechas a propósito para desalentar la inversión.

Y también sería injusto decir que los multimillonarios latinoamericanos no crean más riqueza porque hacen sus fortunas gracias a la corrupción gubernamental. Algunos lo hacen –no me sorprendería que eso explique el 200 por ciento de aumento de los multimillonarios en Venezuela–, pero otros no.

Sin embargo, Latinoamérica necesita urgentemente crear nueva riqueza por medio de la innovación (estoy a punto de publicar un libro sobre el tema) y la diversificación. Vivimos en un mundo en el que empresas como Apple o Google valen más que la suma de las economías de varios países latinoamericanos.

Desafortunadamente, el crecimiento récord de los multimillonarios latinoamericanos no debería ser motivo de celebración porque no se traduce en un alza similar de nuevos emprendimientos. Más bien, debería ser interpretado como una advertencia de que Latinoamérica necesita con urgencia una oleada de innovación del sector privado –alentada por un mejor clima de negocios– para salir de su crecimiento mediocre y poder reducir más la pobreza.

Andrés Oppenheimer
Periodista - Columnista de The Miami Herald y El Nuevo Herald.