A reinventarse para enfrentar la desaceleración económica

Las recomendaciones a los empresarios son: agilidad en la toma de decisiones, adopción de ideas innovadoras para acomodarse a las nuevas economías y renovación de los modelos de negocios.

Los empresarios necesitan afinar habilidades para reaccionar rápido a una circunstancia sorpresiva, incluso, si genera beneficio

123rf

Los empresarios necesitan afinar habilidades para reaccionar rápido a una circunstancia sorpresiva, incluso, si genera beneficio

Empresas
POR:
agosto 29 de 2015 - 12:46 a.m.
2015-08-29

Las exportaciones reaccionan favorablemente por el dólar que sube, pero la misma variable altera los costos de las materias primas y el valor de las importaciones. Por otro lado, la economía china se desacelera, Brasil está en crisis, se anuncia un aumento en las tasas de interés en Estados Unidos y el precio del petróleo cae.

Estas situaciones, según el caso, tienen a los empresarios ‘con la cabeza a dos manos’.

¿Y qué hacer? Preguntarán algunos.

Lo primero es tener claro que no se puede ser un simple espectador de tantas noticias que van y vienen, porque tarde o temprano se reflejarán en los negocios, para bien o para mal.

Ignacio Gagliardi, director de consultoría para Ecuador y Colombia de Hay Group, dice que los empresarios deben actuar y pensar a tono con los entornos cambiantes.

La situación no es exclusiva de Colombia y aplica para los ejecutivos de Latinoamérica. La realidad obliga, no solo a estar atentos a lo que ocurre ‘en casa’, sino al día a día en los países con los que se tienen relaciones comerciales.

Partiendo de las preocupaciones que asaltan por estos días a los empresarios, el experto hace tres recomendaciones.

La primera es tener agilidad a la hora de tomar decisiones.

Cuando se presentó la crisis financiera del 2008- 2009, Hay Group hizo un estudio a equipos directivos e indagó quién salió más exitosamente de esa coyuntura. La respuesta fue que salieron bien librados aquellos que adoptaron decisiones rápidas. En cambio, aquellos que tomaron demasiado tiempo para actuar enfrentaron complicaciones.

“Si tengo una empresa petrolera y espero demasiado tiempo para proceder con las eficiencias organizacionales, seguramente voy a estar en una situación crítica porque los ingresos se estarán reduciendo fuertemente. Si no tomo decisiones rápidas en términos de costos, enseguida voy a entrar en un problema de falta de caja o, incluso, de pérdidas”, comenta.

Los otros consejos tienen que ver con la innovación y la renovación de los modelos de negocios. Se trata de ver si en el actual entorno el negocio es viable. Por ejemplo, si la empresa es importadora, es probable que un alza insospechada del dólar obligue a considerar si es el momento de buscar un proveedor local.

La otra recomendación es cuidar el trabajo en equipo.

Cuando hay estabilidad y recursos, las organizaciones pueden darse el lujo de dar libertad a los vicepresidentes y a sus áreas para que emprendan iniciativas propias.

Sin embargo, en coyunturas complejas, la competencia creativa puede derivar en luchas internas en las que cada ejecutivo ‘da la pelea’ por hacer valer sus argumentos en aras de conseguir las metas individuales con recursos más limitados.

Para Gagliardi, es fundamental asegurar que el grupo de trabajo esté alineado y minimizar esas pugnas que se generan en épocas complejas, comenta el experto.

COMPETENCIAS

Hay Group consultó también a los equipos directivos del mundo sobre las competencias que deben sobresalir entre quienes llevan las riendas de las compañías, y destacó tres de ellas.

La primera es el pensamiento estratégico y conceptual, porque ante los cambios en el entorno se debe tener la capacidad de dar el giro acertado al negocio.

El otro elemento es la integridad, entendida como cumplir con lo que se acuerda con el resto del equipo. Entender que la prioridad es sacar adelante la empresa, aun a costa de que no se cumplan las metas del área o el departamento. Siempre será mejor que la compañía salga avante.

Y, por último, se requiere madurez, una competencia básica.

Si el ejecutivo es maduro emocionalmente, en un escenario de incertidumbre tomará las cosas con serenidad, discutirá con calma y, por ningún motivo, permitirá que la situación se le salga de las manos.

DESAFÍOS DE CORTO Y LARGO PLAZO

Los presidentes de las empresas señalan el capital humano en el primer lugar. Sigue la excelencia operativa.

Mientras los asuntos coyunturales van a su ritmo y sin perderlos de vista, los empresarios tienen hoy en día retos propios de sus organizaciones. Hay Group los definió en su investigación ‘Las preocupaciones de los CEO’, en la que participaron 200 equipos directivos en el mundo.

“En el primer lugar aparece el capital humano, y en ese contexto plantea la importancia de desarrollar una fuerza de trabajo comprometida, de contar con un equipo de líderes diverso y responsable; saber cómo se hacen las cosas, además de estar dispuestos a analizar la cultura de sus organizaciones para garantizar el compromiso, la responsabilidad, el foco en el cliente y, en definitiva, un desempeño superior”, señala Ignacio Gagliardi.

Cuando se profundiza sobre cuáles son los desafíos que tienen en relación con sus colaboradores, lo primero que mencionan es la sucesión y el desarrollo de los líderes.

El otro aspecto de interés es la retención del talento, así como la planificación del costo del talento hacia el futuro.

El cuarto punto que mencionan tiene que ver con el clima y el nivel de motivación de quienes hacen parte de la fuerza laboral de la compañía.

Un tema que inquieta también es la distancia entre la demanda y la oferta de mano de obra.

Después del desafío relacionado con los colaboradores, en el segundo lugar aparecen las relaciones con el cliente y en el tercero aparece la innovación.

Así mismo, en el estudio, los consultados destacan la excelencia operacional, orientada a la necesidad de cuidar los costos en la operación.

A los empresarios les preocupa además, la reputación de la marca, el entorno económico y político y los riesgos que ello implica, así como asuntos que tienen que ver con las regulaciones gubernamentales, la sostenibilidad del negocio en el largo plazo, y la confianza que se genera en su actividad.

DE LARGO PLAZO

En general, en el estudio los CEO describen sus preocupaciones típicas de la siguiente manera:

- Crear una organización de alto desempeño.

- Lograr fusiones y adquisiciones exitosas.

- Emprender una expansión internacional acertada.

- Gestionar empresas matriciales (de varios negocios, en varios países).

-Impulsar y promover la innovación.

- Generar mayor compromiso con los empleados.

- Desarrollar un equipo ejecutivo efectivo.

- Retener el talento.

- Identificar los sucesores.

- Perpetuar la empresa, si es de origen familiar.

congom@portafolio.co