Restaurantes, bajo la lupa por evasión del IVA

Dian estudia regulación a precuentas, uno de los mecanismos para evadir.

Archivo Portafolio.co

Restaurantes

Archivo Portafolio.co

POR:
mayo 11 de 2011 - 12:56 a.m.
2011-05-11

 

En Colombia, la evasión de impuestos supera, en muchas áreas, el 20 por ciento. En plata blanca, son aproximadamente 28 billones de pesos, según dijo recientemente, el director de la Dian, Juan Ricardo Ortega. Uno de los frentes en el cual la entidad está enfilando esfuerzos es en la evasión del tributo del IVA por parte de restaurantes, bares y otro tipo de establecimientos de comercio, principalmente por no emitir facturas. Datos de la Dian indican que los responsables del IVA que están inscritos en el régimen común y que tienen obligación de expedir factura, lo hacen en menos del 50% de sus operaciones.

No obstante, no resulta fácil cuantificar cuánto deja de percibir el fisco por dicha circunstancia, en la medida en que al cruzar la información sobre consumo de alimentos por fuera del hogar con las declaraciones tributarias, no se puede distinguir cuánto del consumo corresponde a establecimientos no obligados a declarar.

Por ahora, el ente recaudador analiza la posibilidad de emitir un decreto con el cual se regule la emisión de las precuentas, uno de los mecanismos que se ha prestado para la evasión. 

No obstante, se sabe que tiene que ser producto de una concertación con la Superintendencia de Industria y Comercio, en la medida en que esta entidad regula aspectos relacionados con la propina, que es la razón de ser de la precuenta. Como se recuerda, este mecanismo se utiliza para evadir en la medida en que si el cliente paga la cuenta (incluido el IVA) y no solicita la factura, el impuesto no se incluye en las declaraciones por la simple razón de que la factura no se emitió.

MECANISMOS UTILIZADOS 

La directora de Gestión de Fiscalización de la Dian, Claudia Rincón, explica que en los procesos de auditoría que han realizado, encontraron que muchos establecimientos no cumplen con la obligación de expedir la factura, “de tal forma que el ingreso que se recibe por el servicio prestado no se registra en la contabilidad, generando inexactitud en las declaraciones del impuesto sobre las ventas y del impuesto sobre la renta y complementarios”.

Es decir que, si bien le están cobrando el IVA al cliente, no lo están reportando ni cancelando al ente fiscal, con lo cual ellos se están quedando con el monto del impuesto.

Según Rincón, se aprovecha que buena parte de los pagos se realizan en efectivo y que falta compromiso de los ciudadanos para exigir la factura, con lo cual “incumplen con la obligación de expedir factura por cada una de las transacciones realizadas como lo establecen las normas tributarias”.

Además, se ha visto casos en los cuales un negocio se pone en nombre de varias personas naturales, “de tal forma que ninguna supere el monto de ingresos para pertenecer al régimen común y tener la obligación de facturar, pero sólo una persona es la dueña de los recursos para hacer la inversión”, señala. Esto no sólo ocurre en los restaurantes, sino en establecimientos en los cuales se manejan ventas al menudeo. 

Horacio Ayala, ex director de la Dian, explica que hay sitios cuyos clientes piden la factura porque tienen la posibilidad de recuperar el IVA, pero si un ama de casa hace una compra, no necesariamente la reclama, lo cual se presta para evadir, por ejemplo, en ferreterías.

La informalidad en el sector supera el 70 por ciento  

En la actualidad, el IVA que aplica para los restaurantes y otros establecimientos es  del 16 por ciento. 

El presidente de la junta directiva de la Asociación Colombiana de la Industria Gastronómica (Acodrés), Iván Bohórquez, señala que “nos conviene que a los que evaden les caiga el peso de las sanciones, porque se están constituyendo en una competencia desleal para los establecimientos legalmente constituidos”. 

Como se recuerda, entre las sanciones por evasión del IVA figuran sanciones económicas e incluso el cierre del establecimiento. Y es que buena parte de la evasión que se presenta en este tipo de establecimientos tiene que ver con las altas tasas de informalidad, que llegan al 70 por ciento.

Ante esta situación, el directivo señala que se necesitan más incentivos que conduzcan a la formalización. A esto, añade que el IVA que aplica para este tipo de establecimientos, que es del 16 por ciento, es muy alto. “Eso es una locura en una industria que contrata mucha mano de obra y que además no tiene forma de descontarlo como pasa en otro tipo de firmas, con lo cual queda en desventaja”.

Por ello, plantea que una opción puede ser que disminuya la tarifa, como se ha hecho en otros países. Por lo pronto, los restaurantes y distintos actores del turismo trabajan para mejorar la competitividad y adoptar las mejores prácticas.

Siga bajando para encontrar más contenido