Salvaguardias motivaron la creación de Camacero

La Cámara Colombiana del Acero dice que la producción nacional es deficitaria y sobrecostos los paga el cliente.

Édgar Plazas, presidente de la Cámara Colombiana del Acero.

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Édgar Plazas, presidente de la Cámara Colombiana del Acero.

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febrero 06 de 2014 - 03:50 a.m.
2014-02-06

Las salvaguardias impuestas por el Gobierno Nacional para la importación de acero, no solo tienes incómodos a los empresarios mexicanos que exportan el metal hacia Colombia, sino también a varias empresas nacionales.

Esa razón motivó la creación de un nuevo gremio, la Cámara Colombiana del Acero (Camacero), presidida por Édgar Plazas, quien fuera presidente de Acerías Paz del Río a comienzos de la década de 1990, durante la reestructuración de la empresa.

Plazas explica que no se justifica mantenerle el arancel al acero, cuando el país no tiene la capacidad de producción de la totalidad del metal que exige la demanda interna.

“La producción nacional se acerca a 1,2 millones de toneladas al año y el país requiere 2 millones.

Es decir, hay que importar cerca de 800 mil toneladas con un arancel que le resta mayor competitivad a los empresarios de toda la cadena”.

Plazas agrega que esos sobrecostos, finalmente los termina sufriendo el consumidor final.

“En la construcción, por ejemplo, el costo de la importanción de acero, se recupera subiéndole el precio a la vivienda”, dice.

Luego de tres meses de funcionamiento, Camacero ya cuenta con 75 empresas agremiadas, y la meta es terminar este año con 700.

“Lo que proponemos es otra forma de mirar la cadena del acero, unirla, porque la producción actual es ineficaz y deficitaria.

Acá la incompentecia se está premiando con protecciones del Gobierno”, apunta Plazas.

En resumen, el nuevo gremio, que empezará una gira nacional en busca de más afiliados, espera que sus políticas permitan y promuevan la renovación tecnológica del sector, la internacionalización, y ser reconocidos rápidamente, por la Confederación del Acero en Latinoamérica, Alacero.

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