Secretos del negocio de Irene Melo, marca de peso en EE. UU.

Vendiendo productos naturales para adelgazar, Irene Melo ganó un reconocimiento de WEConnect que la certifica como firma inversionista en Estados Unidos. Dice y espera que su próximo producto, que lanzará en dos meses, será el elixir de la vida.

Irene Melo.

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Irene Melo.

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septiembre 21 de 2015 - 02:22 p.m.
2015-09-21

Una historia de 32 años de investigación en medicina natural y homeopática, con programas diseñados para adelgazar de manera natural, han sido el pilar de Irene Melo.

Sus productos – cuyo costo no superan los $45.000 – prometen a quien los consuma - ayudarle a bajar de peso sin descompensar el organismo, con testimonios de gente que asegura haber perdido 60 kilos en cuatro o seis meses. La empresaria se precia de nunca haber recibido una queja.

Por eso, la red WEConnect International, que está presente en 18 países y tiene como objetivo fortalecer el emprendimiento femenino, le otorgó a la empresaria colombiana Irene Melo la certificación que la acredita como una de las firmas inversionistas en Estados Unidos.  
WEConnect reúne a unas 4.500 empresas y trabaja con alrededor de 50 multinacionales con una capacidad de compra anual superior a los US $700.000 millones de dólares.

Aunque Melo es cauta al hablar de cuánto factura la compañía, su ascenso no necesita de cifras para dar una idea de su evidente éxito: la empresa ha tenido este año un crecimiento del 40 % en ventas con respecto al 2014 en más de diez países, entre los que se encuentran Estados Unidos, Guatemala, Arabia Saudita, Canadá, Italia y España.

Esta compañía tiene 14 tiendas repartidas entre Barranquilla, Cali y Bogotá, así como una IPS y un laboratorio exclusivo para la elaboración de sus productos. Cuenta una sede en Miami desde donde se distribuyen.

La empresaria revela que está en conversaciones con mayoristas como Wallmart para ofrecer su portafolio en sus estanterías.
Su único logro no ha sido el reconocimiento de WEConnect. Melo cuenta que no hace mucho les “otorgaron una visa” por comprometerse con una mejor alimentación.

“Nos dejan desarrollar y plantear todo lo que tiene que ver con nutrición en contra de la obesidad en la niñez. Son opciones saludables para que los niños tengan una buena calidad de vida y puedan prolongar su existencia”, añade la empresaria.

En este proyecto, la compañía está elaborando – con suministros ancestrales – papas fritas, chorizos, mantecadas y postres. El plan consiste en que la gente no note la diferencia y puedan calmar su ansiedad.

Sin embargo, no es el que más la emociona. Irene Melo está desarrollando en Quindío un producto con sacha inchi, más conocido como maní peruano. Su expectativa se debe a que es el único omega vegetal existente en el mundo que tiene omega 3, 6 y 9.

Este componente reemplaza al aceite de oliva, elimina los residuos detenidos por malos hábitos de alimentación, mejora la memoria, nutre el pelo y la piel. Básicamente, es un regenerador que prolongaría la vida entre diez y veinte años.

La colombiana, esperanzada, espera salir al mercado con su descubrimiento en dos meses, luego de haber estado persiguiendo el maní peruano por diez años. Para ese entonces, también quieren iniciar sus ventas por catálogo.

LA ILEGALIDAD ‘MALSANA’

Contrario a sus investigaciones, que siempre dan frutos, Melo sigue alzando la voz para protestar por la falta de medidas para evitar que se falsifiquen productos nutricionales con ingredientes nocivos para sus consumidores.

Aunque siempre ha tenido que ver esta escena repetirse frente a sus ojos una y otra vez, todavía se escandaliza. El contrabando de adelgazantes parece no tener freno y la empresaria critica a los entes reguladores como el Invima.

“Nos persiguen a quienes trabajamos correctamente, pero abandonan este tema. Más allá de sancionar cuando comprueban anomalías, no llevan a cabo acciones para prevenir estas situaciones”, asegura.

Y es que la empresaria afirma que su indignación no se debe a que el tema afecte sus ventas. Con una producción vendida con seis meses de anticipación, cuenta que, al mes de conocerse productos falsificados, sus ventas se triplican.

“Yo me di cuenta que era grande cuando me empezaron a falsificar. A quienes realmente afectan las entidades sin prestarle atención al tema es a la salud de la gente”, enfatiza.

EN PLENA EXPANSIÓN

Para Melo no hay un final en la carrera que empezó hace más de tres décadas, siempre hay algo más por hacer.

Dentro de sus proyectos está aterrizar en Perú y Panamá y cuenta que ya les dieron ‘luz verde’ en México.

Pero, en el fondo de su corazón, retoña una ilusión: confeccionar prendas para personas con obesidad. La empresaria sueña con poder ofrecer ropa que les ayude a lucir bien y que, a su vez, mejore su postura. Una meta sin fecha que la obsesiona cada vez más.

LAS TRES MENTIRAS DE LOS PRODUCTOS QUE PROMETEN DELGADEZ

Irene Melo las tiene bien identificadas. 32 años en la industria también le han servido para aprendérselas de memoria.

La empresaria comparte con Portafolio.co aquello que usted nunca debe creer:

-          Que el producto que le ofrecen le quita el apetito.

-          Que puede bajar dos kilos diarios.

-          Que la taquicardia y la caída del pelo, como efectos secundarios de lo que está consumiendo, son normales.

@GutierrezAnaMa

anagut@portafolio.co