"El sector financiero tiene que pellizcarse”: Contraloría

La Contraloría prendió las alarmas: particulares realizan ofertas en línea de nuevas tecnologías electrónicas para otorgar créditos, sin que la Superintendencia Financiera pueda controlarlos.

Edgardo Maya Villazón, contralor general.

Archivo particular

Edgardo Maya Villazón, contralor general.

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julio 17 de 2015 - 05:40 p.m.
2015-07-17

El Contralor General de la República, Edgardo Maya Villazón, hizo un llamado de atención sobre la forma cómo la informalidad se está tomando el sector financiero a través de particulares que hacen ofertas en línea de nuevas tecnologías electrónicas para otorgamientos de créditos, sin que la Superintendencia Financiera pueda controlarlos.

El contralor general, Edgardo Maya Villazón, comentó un artículo que sobre la informalidad financiera en el país escribió en la revista Economía Colombiana la expresidenta de Asobancaria, María Mercedes Cuéllar, en el que la también excodirectora del Emisor  subraya que las posibilidades que ofrece la tecnología están induciendo el surgimiento acelerado de negocios financieros por fuera del sistema tradicional:

“Tal es el caso del crédito donde se están desarrollando plataformas que conectan directamente inversionistas con personas, aún para montos pequeños, o empresas que buscan recursos, sin pasar por el sector financiero, con la consecuente reducción del margen financiero, en beneficio de ahorradores o tenedores de liquidez y de quienes la requieren, al tiempo que se atomiza el riesgo entre los acreedores”.

Según el Contralor, en este artículo queda claro que el sector financiero debe “pellizcarse” ante esta informalidad que se está dando y donde particulares tramitan créditos grandes y pequeños sin que haya acceso a ellos de parte de la Superintendencia, dado que evaden los registros y la vigilancia que debe haber sobre los recursos que manejan.

UN PERJUICIO IRREPARABLE

El Contralor señaló el perjuicio que está causando la informalidad a la economía nacional y mencionó como ejemplo lo que está sucediendo en el sector rural, donde el catastro no se ha actualizado desde hace 60 años,  y obviamente la forma como este creciente fenómeno afecta la  dinámica empresarial.

“Igualmente, ni hablar en el sector laboral. Imagínese que de los 21 millones de trabajadores que pueden en Colombia  desarrollar su capacidad laboral, apenas 7 millones están aportando al sector de seguridad social, lo cual lleva a preguntarse: ¿Qué será en el futuro de esos 14 millones de colombianos que no están contribuyendo con sus aportes para obtener una pensión? Ni qué decir del sector minero: el 80% de la explotación minera en el país es informal.  Y si nos vamos a otros sectores, vamos a encontrar una situación igual de grave en materia de informalidad”, subrayó.

CON LOS SUBSIDIOS QUE OTORGA, EL ESTADO INCENTIVA LA INFORMALIDAD

Para eMaya Villazón, en Colombia está ocurriendo un fenómeno muy grave que tiene que ver con la forma cómo se está incentivando, desde el propio Estado, el tema de la informalidad.

“El investigador Stefano Farné, de la Universidad Externado de Colombia, que  colabora en esta edición de la revista Economía Colombiana, con un importante artículo sobre la informalidad laboral, hace un análisis donde resaltó dos cifras que son sorprendentes y graves: en el año 2009, 907 mil colombianos recibían subsidios del Estado; y en el año 2014, 3 millones 384 mil colombianos están recibiendo esos subsidios”, anotó.

En opinión del Contralor, esos colombianos no tienen ningún interés en formalizarse porque tienen un seguro que se lo está dando el Estado mensualmente, como un aporte para esa informalidad de la cual ellos viven.

Eso lo que constituye realmente en un incentivo para promover aún más la informalidad, puntualizó.

“Estoy hablando de 3 millones 384 mil colombianos que están recibiendo subsidios, aportes del Estado para seguir esa informalidad y no hacer un aporte de su trabajo a la sociedad colombiana y al propio Estado”, recalcó.

Maya Villazón consideró que el Estado debe hacer algo, no desde el punto de vista represivo sino preventivo en el tema de la permisividad de la informalidad laboral.

“Hay unas personas que quieren salir de la informalidad, y resulta que hay otros que se quedan ahí, pero algunos de los que salen ven que vienen cargas tributarias, registros y trámites, entonces comienzan a establecer la diferencia y unos regresan nuevamente después de haber salido de esa situación”, anotó.