SIC sanciona a 12 comercializadoras de juguetes

La Superintendencia de Industria y Comercio señaló que 12 comercializadoras deben pagar una multa de $3.700 millones. El listado lo completan Importodo, Ripley, Los Tres Elefantes, Alkosto, Jumbo, Continente y Pepe Ganga.

La decisión de la SIC podrá ser apelada por las comercializadoras.

Archivo Portafolio

La decisión de la SIC podrá ser apelada por las comercializadoras.

Empresas
POR:
noviembre 12 de 2014 - 12:25 p.m.
2014-11-12

Doce empresas importadoras y comercializadora de juguetes para niños fueron sancionadas por la Dirección de Investigaciones de Protección al Consumidor de la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) con multas que ascienden en total a $3.769.920.000 por no garantizar que los juguetes cuenten con las debidas medidas de seguridad para evitar el fácil acceso de los niños a los dispositivos de las baterías.

Panamericana, Colsubsidio, Importodo, Ripley Colombia, Supertiendas Olímpica, almacenes Éxito, Continente S.A., Los Tres Elefantes, Alkosto, Cencosud (Jumbo), Falabella Colombia y Pepe Ganga fueron las empresas multadas por la SIC.

EL CASO EN CONCRETO

La Superintendencia de Industria y Comercio, mediante Resolución 11638 del 20 de marzo de 2013 impartió la instrucción de “Prohibir como medida definitiva la producción, distribución y comercialización de todo juguete – incluido el control remoto con el que opere – que no cuente con un sistema de seguridad que restrinja el fácil acceso al compartimiento de las pilas o baterías y de aquellos otros cuyo mecanismo de transmisión de energía no las resguarde adecuadamente por tener un tipo de ajuste que se abra con facilidad, lo cual ocurre, entre otras circunstancias, cuando no se necesita de una herramienta para ello o cuando su apertura se produce en un solo movimiento”.

Con el objeto de verificar si los importadores, distribuidores y comercializadores de juguetes para niños estaban dando cumplimiento a la orden dada por la Superintendencia, adelantó visitas administrativas de inspección a los establecimientos de comercio de varios agentes del mercado, encontrando pruebas del incumplimiento de dicha instrucción y procedió a formular los respectivos Pliegos de Cargos.

Después de adelantar la actuación administrativa y garantizar el derecho de defensa de las sociedades investigadas, la Superindustria encontró que en dichos establecimientos, algunos de los juguetes que se comercializaban no contaban con un sistema de seguridad para las baterías que cumpliera las instrucciones de la Entidad y procedió a imponer, en primera instancia, las respectivas sanciones económicas.

LA PROHIBICIÓN DE COMERCIALIZA JUGUETES EN EL CONTEXTO INTERNACIONAL 

En muchos países como Canadá, Australia, Estados Unidos, Países Bajos, Alemania, Nueva Zelanda, España, República Checa, Polonia y Hungría, las autoridades de protección al consumidor (homólogas de la Superindustria) han ordenado retirar del mercado juguetes por problemas de asfixia o envenenamiento causado por el fácil acceso a las pilas o baterías y han impuesto sanciones a quienes han inadvertido dicha disposición.

Han sido particularmente importantes las decisiones adoptadas por el Instituto Nacional de Consumo de España (INC), la Comisión para la Seguridad de los Productos de Consumo de Estados Unidos (CPSC), y la Comisión para la Competencia y del Consumidor (ACCC), que han liderado en el contexto internacional este tipo de medidas.

Se han producido a lo largo de los últimos años, diferentes estudios y noticias a nivel internacional que indican o destacan el crecimiento de accidentes y lesiones sufridas por menores, que están relacionadas directamente con la ingesta de pilas. En ese sentido, el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) alerta que entre 1997 y 2012, aproximadamente, 40.400 niños menores de 13 años de edad fueron tratados en salas de emergencia con afecciones relacionadas a la ingesta de pilas tipo botón.

En el caso colombiano, no se tienen datos concretos en relación con lesiones a menores por ingesta o manipulación de baterías, pero la Superintendencia de Industria y Comercio está adelantando trámites para que las clínicas, hospitales y demás centros médicos deban reportar esta información al sistema de salud colombiano, de manera que pueda llevarse una estadística nacional al respecto.

La Entidad advierte que los peligros que representan para el consumidor el contacto directo con las baterías son:

*Asfixia por presencia de cuerpo extraño (obstrucción, lesión por compresión).

*Lesiones por quemaduras (causticidad), ocasionada por la liberación de sustancias corrosivas en el lugar donde se aloje la batería, aun cuando su carga pareciera ser mínima, pues la conducción de electricidad puede ser facilitada por los líquidos corporales.

*Envenenamiento por toxicidad de sus componentes (mercurio, litio, cadmio, manganeso), los cuales pueden ser liberados de su estructura y ser absorbidos por el organismo causando daños, incluso, en órganos alejados.