Siete creencias que gobiernan a los líderes exitosos

Andrés Cadena, entrenador de las últimas técnicas de Programación Neurolingüística (PNL), ha encontrado hábitos comunes entre quienes dirigen, administran y aciertan en los negocios.

No conviene rodearse de personas negativas, pues el cerebro busca adaptarse por naturaleza.

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No conviene rodearse de personas negativas, pues el cerebro busca adaptarse por naturaleza.

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agosto 09 de 2014 - 01:39 a.m.
2014-08-09

Flexibilidad, comprensión de las diferencias y seguridad en las capacidades para alcanzar logros como lo han hecho los demás, son ideas que, como motores, llevan a las personas por la ruta del éxito.

Esas son algunas de las siete creencias que rigen la vida de grandes empresarios y líderes, dice el experto Andrés Cadena, entrenador de las últimas técnicas de Programación Neurolingüística (PNL), luego de trabajar por años con cerca de 10.000 personas.

Los métodos de la PNL están diseñados para promover el cambio de conductas en aras del cumplimiento de un objetivo.

“La gran conclusión es que las personas exitosas son gobernadas por un sistema de creencias diferente al que tienen los demás”, dice Cadena, certificado internacionalmente en la materia.

Cuando el cerebro tiene una experiencia, lo que sucede es que esa experiencia se generaliza. Por eso, considera el entrenador, es que tener confianza en el cumplimiento de los resultados es clave.

Para resaltar la importancia de creer, Andrés Cadena cita al destacado basquetbolista Magic Johnson, quien decía que lanzar el balón a la canasta sin acertar no era un fracaso, sino un resultado no deseado.

Esto, dice el experto, se traduce en cambiar cuantas veces fuera necesario la conducta hasta lograr el resultado esperado.

Para Cadena, cuando una persona entiende que no fracasa, sino que tiene un resultado no deseado, se hace preguntas como ¿qué me faltó para lograr el resultado? De ninguna manera culpa a los demás, ni se victimiza.

En su análisis, el entrenador explica cuáles son las siete creencias más comunes en aquellos ejecutivos efectivos y exitosos, líderes y hasta padres de familia.

FLEXIBILIDAD PARA CAMBIAR ESTRATEGIAS PARA CAMBIAR SI ES NECESARIO

A los grandes empresarios los caracteriza la flexibilidad.

Desde el punto de vista de la Programación Neurolingüística, esa condición es uno de los caminos para llegar a los resultados.

En Colombia, asegura Cadena, muchas personas creen que su presente es su futuro, entonces temen salir de una empresa y desarrollar sus propias ideas.

También, bajo los conceptos de la Programación Neurolingüística, una persona debe vivir de las utilidades, lo que invita al ejercicio del emprendimiento y del desarrollo empresarial.

“Me he sorprendido de gerentes de compañías gigantescas que tienen todo el potencial para ser independientes.

Sin embargo, no lo hacen porque son gobernados por el miedo y el miedo está atado a esa creencia. Ese miedo tiene que ver con el riesgo y la orientación al fracaso”, asegura.

LA EMOCIÓN ES EL MÁXIMO RECURSO QUE TIENE UN LÍDER

Todas las personas quieren cambiar, pero también es cierto que hay quienes, ante un cambio, se dan por vencidas.

Otras, lo enfrentan de manera proactiva. Para el experto, la respuesta al cambio no es fruto de la razón, sino de la emoción. “Cuando la emoción entra a jugar un papel importante, todas las conexiones del cerebro cambian y vuelves posible lo imposible”, dice. Y agrega que los líderes son emocionales, no desde el punto de vista de la psicología, sino de la capacidad de asumir con calma un obstáculo o de ver pequeño un problema por más complejo que parezca. Una persona de éxito ve los problemas grandes más pequeños y con perspectiva.

LAS DECISIONES SON LAS QUE CONSTRUYEN EL DESTINO

La tercera creencia es que las decisiones forman el destino. Ello, porque el presente se forja a través de las decisiones que se toman.

“Nosotros creemos que no hay un destino, sino que cada quien decide qué es lo que quiere para su vida y que esto también depende del enfoque con el que tomen las situaciones que se le presentan a diario al individuo”, comenta Cadena.

Sobre lo que una persona decida enfocar la atención, depende lo que va a lograr. “Si se concentra en lo que va a lograr entra en la dimensión de la seguridad, si se enfoca en lo que no va a lograr, entra en la dimensión del miedo”, explica.

LO QUE UN HOMBRE LOGRÓ, OTRO TAMBIÉN LO PUEDE LOGRAR

La cuarta creencia que menciona Cadena es que lo que un hombre logró, otro lo puede lograr. Por ejemplo, si una persona es empresaria sin la posibilidad de educarse, por qué no puede seguir ese camino quien quiere crecer en el mundo de los negocios sin muchas herramientas académicas.

Por eso, señala coloquialmente, no es acertado que “si tú estás mal, llames al que está mal para sentirte bien, en lugar de llamar al que está mejor que tú y preguntarle cómo lo está logrando”. También cuenta rodearse de la gente correcta.

De hecho, dice, uno de los principios de la PNL es ‘ama a tu familia y selecciona a tus amigos’.

NOS CONVERTIMOS EN LAS PERSONAS QUE NOS RODEAN

En realidad, esta creencia tiene que ver con el anterior enunciado. A juicio de Andrés Cadena, “nos convertimos en las personas que nos rodean”, pues copiamos sus estándares.

Uno debe amar la familia con la que se construyen los lazos afectivos, pero para crecer y progresar se debe tener claro que seleccionar a los amigos y contactos resulta un aspecto fundamental. Quien quiera tener éxito debe estar en capacidad de evaluar la calidad de personas con quienes se comunica. En el desarrollo de ese objetivo no funcionan los que se dedican a criticar o a maldecir, ni aquellas que no aportan.

“Esas personas las tienes que sacar a no ser que demuestren intenciones claras de que quieren cambiar”.

Es imperativo para cumplir con los objetivos personales y laborales elevar el estándar con las personas que están alrededor.

Lo mejor es estar en contacto con personas que sean superiores para que se conviertan en referente.

Recomienda “no rodearse de personas negativas o que se deprimen, pues el cerebro busca adaptarse por naturaleza, con el riesgo de asumir esas actitudes. Claro que hay excepciones y no faltará el que diga ‘no me siento cómodo, así que me voy’”.

TODOS LOS SERES HUMANOS SON DIFERENTES

La sexta creencia es que todos los seres humanos son diferentes.

Cada persona es un mundo distinto y cuando se cree en ello, es fácil comprender a los demás y no solo buscar ser comprendido. “Creemos que nuestra verdad es la verdad del mundo cuando en realidad es tan solo la descripción de lo que nos pasa. Cuando buscamos comprender a los demás, generas una conexión mayor con los seres humanos”.

Lo primero que debe hacer un individuo exitoso es identificar cómo piensan las demás personas.

De ahí, también nacen conceptos como los del respeto, la tolerancia y la capacidad de escuchar.

EL TRABAJO DEBE SER UN JUEGO

La séptima creencia consiste en hacerse a la idea de que ‘el trabajo debe ser un juego’. Y no se refiere a un sentido de irresponsabilidad, sino en términos de diversión. En este caso, dice, vale cuestionarse si el trabajo se desempeña por gusto o por obligación.

“Lo que hemos visto de los grandes empresarios es que se divierten trabajando. Trabajan hasta las tres de la mañana y el tiempo se les pasa volando porque esa creencia los arroja a la pasión y la pasión es el combustible del éxito”, dice el experto en Programación Neurolingüística.

congom@portafolio.co