La tradición de más de un siglo
de la Galería Cano llega a su fin

El último informe contable revela que la empresa tenía un patrimonio negativo de $ 1.266 millones.

Galería Cano, en Cartagena

Galería Cano, en Cartagena.

Galería Cano, en Cartagena.

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Portafolio
marzo 17 de 2016 - 06:47 p.m.
2016-03-17

La historia de Galería Cano, que tuvo su origen en el oriente antioqueño y llegó a convertirse en referente de la reproducción de piezas de joyería precolombina en el país y el exterior, está que llega a su final.

La Superintendencia de Sociedades le decretó la apertura del trámite de liquidación judicial de sus bienes y haberes, a través del auto 405-004197, que dio a conocer este jueves debido al incumplimiento de los compromisos que había adquirido la sociedad dentro del proceso de reestructuración que llevaba.

Según documentos que reposan en el expediente del caso, al 30 de septiembre de 2015, Galería Cano S.A. contaba con activos por 3.860 millones de pesos y pasivos por 5.126 millones de pesos, cifras que, confrontadas, daban un patrimonio negativo de 1.266 millones.

Por su parte, a partir de la fecha los deudores de la empresa solo pueden pagar sus obligaciones al liquidador y todo pago hecho a persona distinta será ineficaz.

Como liquidador fue designado Piter Vega Escobar, quien en las próximas semanas deberá elaborar el inventario de los activos de la firma.

Mientras tanto, los acreedores podrán presentar sus créditos al equipo encargado de la liquidación, allegando prueba de la existencia y cuantía de los mismos, según señala el auto expedido por la Delegatura para Procedimientos de Insolvencia de la Supersociedades.

Al respecto, el superintendente de Sociedades, Francisco Reyes Villamizar, recordó que el proceso de liquidación judicial persigue la liquidación pronta y ordenada, buscando el aprovechamiento del patrimonio del deudor.

Toda una tradición

La tradición joyera de la familia Cano nació cuatro generaciones atrás, hace unos 120 años, en el Santuario (Antioquia), donde rescataban ‘entierros’ que tuvieran oro y metales valiosos. Luego, en la década de los años 70, abrieron el primer local en el edificio Baviera, de Bogotá, a través del cual comenzaron a comercializar joyas de estilo precolombino en oro de 18 y 24 kilates, piedras preciosas y semipreciosas.

Al momento, según registros de internet, la compañía posee cuatro establecimientos en la capital de la República (Ed. Banco Mercantil, aeropuerto El Dorado y Unicentro) y tres en Cartagena (hotel Santa Clara, Plaza de Bolívar y aeropuerto Rafael Núñez.