Ternium, tras alternativas para aumentar su producción

Miguel Homes, presidente de la firma para la Región Andina, hace un balance favorable de la operación en el país desde el 2016. 

Miguel Homes, presidente de Ternium para la Región Andina.

Miguel Homes, presidente de Ternium para la Región Andina.

Foto/Cortesía: Ternium

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Portafolio
marzo 30 de 2017 - 10:17 p.m.
2017-03-30

Ternium, compañía productora de acero Ternium, comienza a explorar opciones para ampliar su operación en Colombia.

Miguel Homes, presidente para la Región Andina, sostiene que es optimista sobre la recuperación del consumo aparente de acero para este año, luego de la caída del 2016.

¿Cómo es la historia de ustedes en el país?


Ternium llegó a Colombia en el año 2010 con la adquisición del Grupo Ferrasa. Desde entonces, al cierre del año pasado hemos invertido más de 400.000 millones de pesos -incluida la compra- Esto se ha traducido en que hemos podido duplicar nuestra
producción de acero líquido en la siderúrgica y las ventas desde el 2009 a la fecha.

Hemos duplicado también la capacidad de nuestras líneas de servicio con un enfoque a la capacidad de atención al usuario y cliente final. Llámese depósito, constructor, o industrial, en general, en el país.

¿Cómo se ha duplicado la producción de acero líquido?

Con la compra del Grupo Ferrasa se incluyó una siderúrgica conocida anteriormente como Siderúrgica de Caldas en Manizales. Incluía un negocio de distribución y servicio de acero llamado Ferrasa y una empresa de producción de tubería y perfiles ubicada en Puerto Tejada.

A la llegada nuestra en el 2010 concentramos todos nuestro foco en el crecimiento de la producción. Ternium es una empresa líder en Latinoamérica muy enfocada a la producción industrial siderúrgica, con operaciones en Argentina, Brasil, México, Estados Unidos, Guatemala y Colombia. Logramos producir poco menos de 100.000 toneladas en el 2009.

El año pasado ya conseguimos 191.000 toneladas de acero líquido y nuestro objetivo para este año es llegar a las 200.000 toneladas que es la capacidad de diseño que tiene hoy la planta.

¿Cree que, al llegar al tope, es hora de una ampliación?

Como instalación podríamos hacer crecimientos marginales. Pero para lograr un crecimiento importante adicional se necesitaría otra unidad productiva. En Colombia seguimos analizando distintas opciones.

Esta expansión puede ser a través de las instalaciones que hoy tenemos, también analizamos unidades productivas nuevas y, sin duda, en Colombia hay oportunidades para hacer ese tipo de inversión. Obviamente tenemos que diseñar un estudio porque son inversiones bastante grandes y puede alcanzar los 100 a 150 millones de dólares adicionales que deben tener detrás una reglas claras de juego para el sector, que son las que estamos trabajando con el Gobierno. También podemos hacernos a operaciones de otros actores locales. Esas alternativas las estamos capitalizando en función de las oportunidades que se presenten.

¿Es un tema que está sobre la mesa?

Nuestra cultura es industrial con la idea de crecer y arraigarnos en las localidades donde operamos. De esta forma hicimos muy sólida la operación de Manizales y seguimos analizando distintas alternativas de inversión. Como somos una empresa pública y cotizamos en la Bolsa de Nueva York ese tipo de inversiones las debemos comunicar al mercado.

¿Cómo han aumentado las ventas?

Además de las plantas tenemos centros de distribución y servicio en Barranquilla, Bucaramanga, Montería, en Medellín, Manizales, Cali y Bogotá. Esta red nos ha permitido duplicar las ventas en términos de toneladas, porque la facturación va en función de los precios del mercado y de los precios internacionales. Pasaron de 260.000 toneladas a poco más de 600.000 toneladas en los últimos años.

¿Cómo estuvo el 2016?

En Colombia veíamos un crecimiento bastante sólido de la economía, del sector constructor y del consumo aparente de acero, pero en el 2016 este último indicador cayó cerca de 6,5%, la primera caída en los últimos ocho años. Estoy optimista y seguro de que este año esta situación se va a revertir, básicamente con el impulso de los proyectos de infraestructura y de vivienda. También debe tomar un aire el sector industrial. Nuestras ventas se portaron similar a las del mercado. Mantuvimos la participación y nuestras ventas cayeron en función de lo que cayó el consumo de acero.

¿Cuál es el nivel de participación de mercado?

Ahora estamos entre 18 y 20 por ciento. En términos generales, somos los líderes en venta y en participación total. Una de nuestras fortalezas es la gama de productos que manejamos. Para consolidar esa posición estaremos lanzando en las próximas semanas un importante proyecto de consolidación y unificación de la marca Ternium porque antes también manejábamos Ferrasa.

¿Tienen algún plan de inversión para este año?

Nosotros tenemos una visión sobre el mercado que contempla planes de largo, mediano y corto plazo. En los próximos diez años tenemos previsto invertir cerca de 250.000 millones de pesos regulares, sin tener un proyecto especial de crecimiento. Son inversiones que nos permitirán ganar productividad, mantener la participación, ganar eficiencia en cada uno de nuestros procesos administrativos y productivos.

¿Cómo afecta la volatilidad de los precios internacionales?


El impacto en Colombia es importante porque, por un lado, en algunos casos nos enfrentamos a una competencia desleal de China. Los industriales trabajamos para solicitar al Gobierno que se tomen las medidas necesarias para equilibrar las fuerzas de competencia.

Es muy distinto competir con empresas similares y que tienen las mismas reglas como el pago de los impuestos y el cumplimiento de la normativa ambiental, a competir con China que es un país que no cumple con determinadas reglas de economía de mercado.
Eso, sin duda, ha afectado el mercado interno.

El Gobierno ha tomado algunas medidas de cara a esa competencia desleal pero se observan algunas situaciones en las que tenemos que ser muy activos y trabajar en conjunto con las autoridades.

Este panorama ha hecho que los precios sean muy volátiles, con lo cual, cuando se ve el sector siderúrgico, tanto en Colombia como en el mundo, los precios pueden subir y bajar entre 10% y 15% a lo largo de un año.