Tigo-Une dice que la posición dominante ya llegó al servicio de datos

El Presidente de Tigo-UNE, Marcelo Cataldo, expresa preocupación sobre lo que puede representar la próxima reforma tributaria para la telefonía móvil.

Marcelo Cataldo

Marcelo Cataldo, presidente de Tigo-UNE

Milton Díaz / Portafolio

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septiembre 12 de 2016 - 09:00 a.m.
2016-09-12

La posición dominante de la que se ha hablado en el mercado de voz en la telefonía celular llegó al mercado de los datos.

El campanazo de alerta lo lanza Marcelo Cataldo, presidente de TigoUne, al analizar los desafíos que tiene la industria de las comunicaciones del país que, de paso, no tendrá un buen año. Dice que el sector está también pendiente de las implicaciones de la reforma tributaria para la telefonía móvil.

¿En qué habría que mejorar?

En el mercado móvil la concentración es un aspecto importante. Si la industria no se corrige y no es equilibrada, todo lo que construyamos por encima cada vez va a ser más asimétrico. Justamente, uno de los elementos es el de los cargos asimétricos de interconexión entre las redes, cuya regulación termina en diciembre. Esta norma, que busca que el operador dominante nos pague más a nosotros que lo que nosotros les pagamos a ellos, debe permanecer en el tiempo hasta que la dominancia se controle, y eso hoy no es así.

¿En qué consisten los cargos asimétricos?

Es el dinero que nos pagamos entre operadores de telefonía para terminar la llamada en la otra red. “Es como un peaje”. Las tarifas de interconexión han sido simétricas. Lo que se ha hecho es que cuando hay un operador dominante que tiene más red debe pagar más por terminar la llamada en el operador pequeño y esa reglamentación termina en diciembre. Nosotros pensamos que eso tiene que extenderse en el tiempo.

¿Hasta cuándo?

Hasta que se logre lo que estoy buscando: equilibrar el mercado. Entonces, la fecha de caducidad de eso debe ser cuando el mercado se equilibre. Hemos tenido esto por tres años y la cuota de mercado sigue igual.

¿Cuál es esa participación?

Aproximadamente, 20 por ciento nosotros, 22 por ciento Movistar, un 8 por ciento los operadores virtuales y un 50 por ciento Claro.

¿Qué otro tema le preocupa?

Tiene que ver con el desequilibrio, es que la dominancia de la voz ya se trasladó a los datos. Si uno mira la información del mercado, la participación por servicios de prepago o pospago está ya al 50 por ciento y el resto estamos por debajo. Y ahí es peligroso porque la voz es un commoditie, todo el mundo lo tiene y tiene una penetración de ciento por ciento en Colombia. Pero en los datos todavía hay mucha oportunidad de crecimiento, con un 43 por ciento de penetración.
Cuando hay espacio para crecer como industria, pero ese espacio se lo está llevando el dominante, también se genera una distorsión en el mercado, porque lo que tiene en voz lo puede aprovechar para llevarlo también a los datos.

¿Han abordado esto con la Comisión de Regulación de Comunicaciones?

Nuestra propuesta de política pública se la hemos presentado al Ministro, a los miembros de la CRC, y todos los estamentos que tienen que ver con nuestra industria para sensibilizarles de la necesidad que tenemos de cambio. Porque no es solo la dominancia. También nos preocupa el espectro.

¿Qué pasa en ese tema?

Para nosotros es importante entender cuál va a ser la mecánica del Gobierno con el tema de la asignación de espectro. Ahora hay una banda nueva, que es la de 700, que también es banda baja que podría licitar el Gobierno. Lo que nosotros decimos es que debe licitarse en condiciones preferenciales para nosotros, ya que nunca hemos tenido acceso a ese tipo de bandas. Debe ser equitativo. Además, si el Gobierno quiere hacerlo debe mover su tope en banda baja.

¿Cuál es la situación del sector?

Estamos con unos desafíos de gestión de costos, de decrecimiento. Toda la industria de las telecomunicaciones lleva tres trimestres decreciendo. Este año va a terminar con números negativos, cuando siempre estábamos al nivel o por arriba del PIB del país. Eso implica a la industria reordenar y optimizar las inversiones, entendiendo que los ingresos no llegan como antes.

¿Cuáles son las razones de ese decrecimiento?

Crece menos el país, los datos de confianza del consumidor han disminuido fuertemente y hay menor consumo.
Además, es más costosa la red para datos que para voz, teniendo en cuenta la devolución. Estamos en la disyuntiva de que el nuevo negocio de los datos que tiene oportunidad de crecer no es un sustitutivo perfecto del negocio de la voz y eso hace que la industria tenga un consumo menor en monto. A eso hay que sumarle el costo de los equipos y el menor ritmo de renovación.

¿Particularmente, cómo le ha ido a la compañía?

Este año ha sido desafiante. Estamos dentro de la industria que va a decrecer y todos vamos a decrecer. Nosotros estamos pensando cómo hacer más ingeniosa la inversión y cómo gestionar mejor los costos y aumentar la productividad.
Tenemos una lista de productos. Por ejemplo, un acuerdo con Facebook que permite elegir el consumo gratis de Internet en un momento dado. En el caso de los servicios fijos, Millicom ha firmado un acuerdo con Netflix para ofrecer promocionalmente unos paquetes gratis. Lo vamos a lanzar ahora en octubre.

¿Seguirá la situación en el 2017?

Mucho depende de lo que pase con la reforma tributaria y con la reforma de la regulación. Estamos expectantes.

¿Qué opina de la reforma tributaria que viene?

A nosotros nos preocupan dos impuestos: el aumento del IVA del 16 al 19 por ciento. Además, nuestro clientes pagan un impuesto de 4 por ciento al consumo de la voz. Dicen que ese impuesto lo quieren subir al 7 por ciento.

También le quieren gravar los datos, lo cual el impuesto compuesto es para el usuario de casi 26 por ciento. Eso va a terminar en menos consumo y en detrimento del cliente.
Como iniciativa de impulsar la conectividad el Gobierno fijó la exención de IVA para computadores y tabletas. Hoy la conectividad es a través del celular.

Pensamos que eximir a ciertos teléfonos como los 'smartphones' de bajo valor va a ayudar a que la ciudadanía tenga más acceso a la tecnología para poder cambiarse a una red de mayor velocidad.