‘TransMilenio’ chileno seduce ahora a 3 firmas colombianas

Alsacia, Express y Subus, las cuales tienen capital local, confirmaron su interés al Gobierno de ese país.

Transantiago

La licitación asciende a unos US$750 millones y ocho firmas ya están interesadas.

Archivo particular

POR:
Portafolio
julio 03 de 2017 - 06:51 p.m.
2017-07-03

El sistema masivo de transporte chileno Transantiago comenzará su renovación en el 2018 y por lo menos tres empresas colombianas ya tienen en la mira quedarse con parte de este jugoso negocio.

Se trata de las compañías Alsacia, Express y Subus, las cuales actualmente tienen contratos de concesión para la operación de este sistema, pero que están a punto de vencerse, debido a que fueron suscritos por un periodo máximo de 10 años.

El tema no es menor, si se tiene en cuenta que se trata de un contrato que asciende a US$750 millones, es decir, casi tres cuartas partes de todos los recursos del sistema de transporte masivo de Santiago, el cual llega a los US$1.100 millones, e incluye también el metro y el tren suburbano.

Paola Tapia, ministra de Transporte y Telecomunicaciones del país vecino, le aseguró a Portafolio que “en efecto, varias empresas colombianas están interesadas en participar en la licitación del Transantiago y, de hecho, los actuales operadores ya nos manifestaron su interés de postularse”.

CUOTA COLOMBIANA 

De este modo, la cuota colombiana de potenciales contratistas correspondería a casi la mitad de compañías que ya han mostrado interés en participar en el proceso, pues –según Tapia– otras cuatro completan, hasta ahora, la baraja de posibles ganadores de la licitación; no obstante, en días pasados la Ministra había descartado de tajo la presencia de Alsacia, por motivos contractuales.

Sin embargo, entre las demás interesadas se encuentran, además, empresas del Reino Unido, Francia, España, Australia, México y Brasil, e incluso ya se conoció que la británica Tower Transit –uno de las operadores del sistema de buses rojos de doble piso que corren por Londres– presentó formalmente su intención de ser una de los seis contratistas que tenga el sistema.

ASÍ SERÍA LA LICITACIÓN 

Lo anterior, aun cuando apenas una semana atrás el Ministerio chileno había entregado las bases del que será el nuevo contrato a la Contraloría General, entidad que está revisando los detalles de los pliegos. Frente a esto, la Ministra espera que se realice con celeridad, de modo que el proceso efectivamente se abra en el segundo semestre de este año y “la adjudicación del contrato la podamos hacer antes de que termine el gobierno de Michelle Bachelet, que culmina en marzo del próximo año”.

La cuestión, más allá del millonario negocio que representa la operación de la mitad del Transantiago, tiene que ver con el cumplimiento de las primeras licitaciones, en las cuales se especificaba que el sistema debía renovarse en unos años, y hoy este se realizará en torno a tres puntos neurálgicos.

El primero tiene que ver con el combate contra la evasión de los usuarios; el segundo, con respecto al traspaso de funciones a los operadores de las vías; y, el tercero corresponde a la eliminación de las revisiones no periódicas de la calidad del servicio.

De hecho, este último punto se materializará en que la Contraloría hará revisiones de la calidad de los servicios prestados, y estos informes incidirán en el pago que la Nación le hará a los concesionarios ganadores.

“Las empresas tendrán que garantizar que su oferta de buses cuente con 30 unidades con características especiales, es decir, 15 de ellos tendrán que ser eléctricos, y los otros 15 podrán ser de baja emisión contaminante o ser híbridos, por ejemplo”, agregó la jefe de la cartera.

Así, Santiago quedará con 90 buses ambientalmente amigables (15 por cada una de las seis concesiones), los cuales tendrán que tener también torniquetes antievasores y, en total, 300 inspectores, “aspectos con los que evitaremos repetir abusos de concesiones pasadas”, concluyó Tapia.

ALSACIA SEÑALA QUE AÚN ESTÁ EN CARRERA POR LA LICITACIÓN 

“Nos afectan profundamente las declaraciones de la autoridad. Esta noticia impacta negativamente y pone en duda la continuidad laboral, cambiando el foco de lo que a todos nos interesa realmente: la prestación de un servicio de calidad a nuestros usuarios”.

Esta fue la declaración de la empresa Alsacia –firma de capitales colombianos y actual operador de uno de los corredores en Santiago–, al conocerse que la ministra Tapia los había ‘vetado’ de participar en la licitación para la renovación de operadores del Transantiago, que se espera sea adjudicada antes de marzo del 2018, cuando culmina el gobierno de Michelle Bachelet.

Y es que desde el Ejecutivo chileno se destacó la semana pasada que “todas aquellas empresas que durante los 12 meses anteriores a este proceso de licitación no hayan cumplido con el índice de frecuencia, no van a poder postularse al proceso de licitación, evidentemente (...) Así, habría un empresa, que es Alsacia, que no estaría cumpliendo con ese índice mínimo exigido”, señaló la jefe de la cartera de Transporte.

La ministra de Transporte chilena alertó que esta firma no mejoró los problemas de la poca frecuencia de buses, razón por la cual quedaría por fuera del proceso y que, incluso, fue uno de los motivos por los que se decidió cambiar el 50% de los operadores del sistema masivo.

Según medios chilenos, el mal desempeño de Alsacia también se ve reflejado en la mala calidad de sus buses y número de rutas, del déficit de infraestructura interna y de la falta de supervisión dentro de la compañía. Lo anterior, aun cuando controla una tercera parte del sistema junto a la firma Express.

Sebastián Londoño V.
seblon@eltiempo.com

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