Tras fallas, El Dorado busca ser más eficiente en materia de energía

Álvaro González, gerente de Opain, dijo que la firma estudia un plan para modificar su sistema eléctrico. Entrarían tecnologías limpias.

Álvaro González, gerente de Opain

Álvaro González, gerente de Opain, el concesionario que está a cargo del aeropuerto El Dorado hasta el 2027.

Cortesía Opain

POR:
Portafolio
julio 15 de 2018 - 07:57 p.m.
2018-07-15

Las fallas eléctricas que frenaron las operaciones hace unas semanas en el aeropuerto El Dorado, llevaron a que Opain sacara del cajón una iniciativa que busca que el aeropuerto sea más eficiente en materia energética. Según Álvaro González, gerente de Opain, ese es uno de los planes más ambiciosos que tiene la terminal, para convertir a El Dorado en un pionero en el tema.

Portafolio habló con el directivo sobre el proyecto y de sus planes para atender la creciente demanda de tráfico de la terminal que más pasajeros mueve en el país.

(Continúan retrasos en vuelos del aeropuerto El Dorado). 

Varios han dicho que El Dorado se puede convertir en un centro de conectividad de la región. ¿Cuál es su visión?

Hoy en día El Dorado es un centro de conexiones relevante en la región. Y esto es porque, no solo Avianca, que es nuestra principal aerolínea tiene su hub acá, sino porque también se genera toda una conectividad entre las otras aerolíneas. Y eso no es algo que nace de las circunstancias, sino de la buena gestión de los metros cuadrados que hay instalados. Queremos llegar a un punto en el que la conectividad y la interconectividad sean un activo del aeropuerto. Pero no solo en pasajeros, sino también en carga, que no es un tema menor, teniendo en cuenta que este aeropuerto es el que más carga opera en Latinoamérica.

El tráfico viene creciendo de forma acelerada, incluso más rápido que los planes del mismo aeropuerto. ¿Cómo enfrentan ese panorama?

Desde el momento en que se inicia la concesión y se da esa lectura, se decidió cambiar el proyecto. Inicialmente era otro aeropuerto mucho más tímido y, sin duda, siempre está el desafío de ir creciendo en la medida en que crece la demanda. Y eso no solo se ve en este aeropuerto, sino en todos los del mundo.

Para nosotros, no solamente es tener metros cuadrados disponibles, sino que ese espacio lo gestionemos de la manera más eficiente posible. Ahora, los aeropuertos siempre tenemos que mirar a largo plazo, y eso es comprender en qué momento tenemos que empezar a activar inversiones para dar respuesta a la demanda.

¿Qué planes específicos tienen ustedes para atender ese tráfico creciente? ¿Se van a expandir?

El aeropuerto hoy está diseñado para atender la demanda desde que inició la concesión hasta el último día del contrato, que es en el 2027. Sin embargo, nosotros hacemos monitoreo permanente del tráfico para analizar cuándo tenemos que dar una respuesta a eso. Este contrato tiene además, a través de lo que permite la ley, la posibilidad de expandirse. Y ahí es donde nosotros trabajamos, planificamos y hacemos optimizaciones que tengan que ver con infraestructura.

También se habla mucho de la necesidad de un Dorado 2...

Opain existe solo para la concesión de este aeropuerto. Sin embargo, nuestra opinión general es que sí hay necesidad de un segundo aeropuerto.

En algún momento se tiene que revisar el tema. Lo reconocemos, pero también si miramos el crecimiento de este aeropuerto respecto al largo plazo, más allá de lo que significa la concesión, sí creemos que este aeropuerto se puede optimizar. Y para hacerse una idea de ello, el aeropuerto de Heathrow, en Londres, tiene una configuración de pistas y terminales similares a El Dorado y ellos manejan alrededor de 76 millones de pasajeros. Así que si uno mira los 32 o 33 millones que tenemos hoy acá, uno podría decir que hay espacio para seguir creciendo.

¿Qué se viene para mejorar la eficiencia del aeropuerto?

En la medida en que crecemos, nos obligamos a tener una operación cada día más coordinada. En ese sentido, uno de los planes que ya iniciamos es el Airport Collaborative Decision Making (ACDM), que es un concepto de operación eficiente, en el cual todos los procesos involucrados con el aeropuerto funcionen de manera coordinada. Y ese es un desafío gigante.

Ya lo arrancamos y tenemos el respaldo de la Aerocivil. Ese es un proceso que demora y tiene que estar basado en tecnología. Uno de los principales beneficios tiene que ver con los ahorros de tiempo de rodaje de los aviones, que también se traduce en menos quema de combustible.

¿Cómo enfrenta El Dorado las crisis como las que vivió hace unas semanas por problemas eléctricos?

Eso es un tema complejo de explicar porque es muy técnico. Detrás de eso hay una maraña de jurisdicciones y temas contractuales.

Pero ante eso, nosotros tenemos planes de contingencia, que permanentemente estamos aplicando cuando pasan este tipo de dificultades. Hemos ido mejorando la coordinación con otros entes, como Codensa y la Aerocivil, para que cuando pase algo el problema sea solucionado lo más rápido posible.

Pero también tenemos aquí un proyecto que está en carpeta, y esperamos que pronto lo podamos echar a andar. Es un plan que tiene que ver con la energía. Lo que buscamos es tener un diseño eléctrico más confiable y que sea resiliente, es decir, que por si alguna razón falla, de manera rápida se pueda recuperar. En un tercer lugar, que sea más barato de operar; y en cuarto lugar, que nos permita reducir el consumo de combustibles fósiles.

Eso quiere decir que cuando se corta la luz acá, nosotros tengamos una serie de motores que entren a operar y den el respaldo de manera más eficiente. Es algo muy novedoso y que ayuda a resolver muchas situaciones en la terminal. Y lo más interesante es que está basado en energía solar y otras tecnologías. Si lo ponemos a funcionar, seríamos el primer aeropuerto en arreglar ese problema. Solo nos faltan detalles contractuales.

UNO DE LOS CUATRO AEROPUERTOS SOSTENIBLES DE LA REGIÓN 

Este año El Dorado recibió por segunda vez consecutiva un reconocimiento otorgado por el Consejo Internacional de Aeropuertos de América Latina y el Caribe, que le da la acreditación de Huella de Carbono, que certifica las estrategias de la terminal
para reducir su impacto ambiental.

“Esto es una respuesta de un convencimiento que tenemos en El Dorado y particularmente, desde Opain, del compromiso con la sostenibilidad. Una de las principales condiciones en ese sentido, es que el aeropuerto tiene que ser rentable para todos los que operan allí. En segundo lugar, esta rentabilidad no tiene que ser a costa del ambiente ni de la comunidad. Sobre eso hemos venido estructurando caminos de acción, como la acreditación”, destacó González.

María Camila González
marola@eltiempo.com

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