Tribunal de arbitramento permanente

El tema que más suscita controversias en torno a estos tribunales es el nombramiento y la actuación posterior de los árbitros.

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Cortesía: Mintrabajo

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noviembre 16 de 2017 - 02:28 p.m.
2017-11-16

El tema que más suscita controversias en torno al Tribunal de Arbitramento para solucionar conflictos económicos o de intereses, es el nombramiento y la actuación posterior de los árbitros.

(Lea: )

Actualmente cuando el conflicto colectivo económico o de intereses deba ser resuelto por un Tribunal de arbitramento, el Ministerio del Trabajo convoca el Tribunal y cada parte, empresa y sindicatos, nombra su árbitro y estos dos nombran de común acuerdo el tercero.

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Si no hay acuerdo, el Ministerio de Trabajo lo nombra al azar de la lista de 200 abogados que la Corte Suprema de Justicia debe elaborar cada dos años.

Si una de las partes no nombra el árbitro, el Ministerio lo escoge a la suerte también de la mencionada lista.

Hay dos ejemplos que demuestran lo anterior:

El primero del 2004, es que el Ministerio nombró al árbitro que representara a la UNION SINDICAL OBRERA (U.S.O.), porque éste sindicato no quiso nombrarlo y además como los dos árbitros no se pusieron de acuerdo de la mencionada lista, el Ministerio nombró al tercer árbitro.

El segundo es el que se está suscitando actualmente, donde AVIANCA nombró a su árbitro, el sindicato no nombró y de la lista al azar, fue nombrada una abogada que no aceptó la designación. El Ministerio debió nombrar un nuevo árbitro de esa misma lista y entre los dos nombraron el tercero. La persona designada renuncio y el Tribunal y el 7 de noviembre, se sorteó a un abogado laboralista eminentemente empresarial

Por dos razones no estoy de acuerdo que los árbitros sean nombrados por cada una de las partes y además, si la parte no lo nombra, el nombramiento del Ministerio sea al azar.

El primero porque en estos tribunales arbitrales no pueden ser escogidos por las partes. Esos jueces en equidad, por su posición política no tienen la garantía de respetar la equidad, que es el tema básico para que se logre dirimir el conflicto económico o de intereses.

El árbitro de la empresa sigue los lineamientos filosóficos del capitalismo y el árbitro del sindicato sigue los lineamientos respetabilísimos de la clase obrera. El tercer falla y uno de los otros dos se le une a su postulado y por lo tanto, no se respeta repetimos la equidad que es la justicia ideal pretendida por el artículo primero del Código Sustantivo del Trabajo: “… un espíritu de colaboración económica y equilibrio social…”.

La segunda porque un Tribunal que vaya a decidir los puntos no acordados en el pliego de peticiones no puede ser nombrados por sorteo de una lista de 200 candidatos a árbitros. No pueden ser al azar

De esa lista la mayoría, por no decir todos, son abogados litigantes representando a las empresas o a los sindicatos. Tiene una vacación de permanencia una de las dos partes del conflicto laboral.

En muchas oportunidades varios abogados especializados en Derecho del Trabajo hemos manifestado por escrito que se necesita un Tribunal de Arbitramento Permanente, donde van a fallar todos los Tribunales de Arbitramento económico o de intereses que se susciten en el país, con la categoría de Magistrados de los Tribunales Superiores, para que la segunda instancia de los fallos que ellos produzcan lleguen a la Corte Suprema de Justicia, si se presenta el Recurso de Anulación

El suscrito presento ante la Academia Colombiana de Jurisprudencia un trabajo para su admisión el 20 de septiembre de 1995, publicado en la Revista de la Academia número 308 abogando por el Tribunal de Arbitramento Permanente.

Un Tribunal de Arbitramento compuesto por abogados especializados en Derecho del Trabajo posiblemente escogidos por las Academias o por las Universidades, que sean asesorados por ingenieros industriales o por economistas cambiará notoriamente estos tribunales anacrónicos que son fallados por el tercer árbitro y el que se una a su decisión.

Se necesita un Tribunal de Arbitramento permanente y no esporádico y al azar.


Jaime Cerón Coral

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