Uber busca vía de la legalización del servicio en Colombia

Los carros ‘blancos’ esperan que el Gobierno les de pistas para salir del limbo jurídico, mientras los ‘amarillos’ se apegan a la normativa y mantienen su rechazo a la competencia, calificada por ellos como 'ilegal', situación que se presenta de manera simultánea en otros países. Crece la polémica.

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diciembre 10 de 2014 - 05:46 p.m.
2014-12-10

En una creciente 'bola de nieve' se ha convertido el servicio de Uber en todo el mundo. La polémica, que surgió con la prestación del servicio de transporte apoyado en una aplicación tecnológica, se mantiene más candente que nunca. Pero el sistema de la empresa de origen estadounidense, que conecta a pasajeros con conductores de vehículos registrados en su app, no baja los brazos, pese a estar en el punto de mira de las autoridades del transporte en varios países.

En algunos de ellos, como España, Tailandia, ciudades de Estados Unidos y Holanda, lo han prohibido por "competencia desleal" frente a los taxistas, entre otras razones. España es el más reciente de los países donde se ha prohibido este sistema, que también ha sido rechazado por las autoridades en Holanda, en Nueva Delhi (India) -en esta última ciudad a raíz de la acusación contra un conductor por violar a una mujer-.

Para aumentar su inmensa ola de críticas, su nombre está en los tribunales de Portland (EE. UU.), y esta semana se discute el espinoso tema en Francia. El Tribunal de Comercio de París deberá pronunciarse este viernes sobre si su filial UberPOP incurre en competencia desleal respecto a las empresas de alquiler de vehículos con chofer.

Bueno, no todos están en contra. En el Reino Unido e Irlanda, Uber opera bajo el amparo de los respectivos organismos que regulan el transporte público. En Inglaterra, la Autoridad Nacional de Transporte sostiene que no tiene objeciones respecto al uso de la aplicación Uber, pues considera que opera dentro la legalidad vigente.

Los ‘blancos’ dan la pelea en Colombia

Al margen de que por ahora su servicio esté en el limbo jurídico en Colombia, el otro problema que se palpa a diario es el relacionado con los conductores de taxis. Los ‘amarillos’, agrupados en su sólido gremio, liderado entre otros, por Uldarico Peña, acusan a los ‘blancos’ de competencia desleal, ilegalidad, cobrar elevadas tarifas y trabajar al margen de la Ley.

El gremio amarillo ve en el servicio ‘Uno-A’ un peligro para los miles de trabajadores que a diario circulan en sus taxis, que sí están reglamentados ante el Ministerio de Transporte y cumplen con las exigencias como empresa de servicio público. Y hasta el mismo 'gran' empresario de los taxistas en la capital del país tiene su propia aplicación y presta el mismo servicio que los Uber, bajo el nombre de ‘Viajes Imperial’, que está reglamentada porque es asociada a una empresa de transporte legal.

Pero la propuesta de Uber, una empresa de tecnología fundada hace cinco años en San Francisco (EE. UU.), es ofrecer una mejor asistencia, con calidad y comodidad. La firma está legalmente constituida y sus conductores afilados a empresas avaladas por el Ministerio de Transporte. La enorme diferencia está en el servicio y el costo del mismo. Allí nunca se encontrarán jamás un “¿para dónde va?” o ¡Págueme con sencillo!, en tono amenazante por parte del conductor.

‘No son legales’

Ante el Ministerio de Transporte la realidad es otra. “Las plataformas tecnológicas son un medio o herramienta que pueden utilizar las empresas de transporte debidamente habilitadas para prestar el servicio público de transporte de pasajeros o de carga, con el fin de generar un mejor servicio. Para que una empresa de transporte pueda utilizar una plataforma tecnológica en la prestación del servicio público, debe estar previamente habilitada por la autoridad competente de acuerdo con la modalidad para la cual se ha constituido. Es por eso que las tecnologías que faciliten la prestación del servicio de transporte individual de pasajeros con vehículos de servicio público especial no son legales”, reza el comunicado del Ministerio dado a conocer el pasado 26 de noviembre.

Pese a que no hay nuevas versiones oficiales al respecto y por ahora Mintransporte mantiene la posición inicial, en la que advirtió que este servicio no es legal, lo cierto es que se han sostenido tímidas conversaciones con el fin de destrabar el aspecto jurídico.

Esta nueva situación es como un semáforo en amarillo, se encuentran en alerta, pero con el agregado de que Uber ya está en la agenda de reuniones con el Ministerio. Esto no quiere decir que ya hay acuerdo y tiempos establecidos para llegar a un posible convenio, pero es el inicio de algo.

Este escenario para Uber no en nada nuevo, pues esta situación particular y similar ha tardado mucho tiempo en ser legalizada en varios países en los que después de librar duras batallas jurídicas ya se ha ganado un lugar especial y está reglamentada su labor con el servicio de las aplicaciones.

Con mucha calma

Y aunque el mismo nombre de Uber se ha desgastado en las últimas semanas a nivel internacional, la firma que tiene representación en 250 ciudades de 50 países, sabe que no será una tarea fácil, pero seguirá el flujo natural en Colombia con el fin acogerse a la normativa y constituirse oficialmente en una alternativa en el servicio de movilización exclusiva, con los mismos estándares de calidad que la identifican en los países donde ya opera con óptimos resultados, y lo que es mejor, con clientes satisfechos por la clase del servicio.

El otro obstáculo de la multinacional (valorada en unos 42 mil millones de dólares) es que su dinámica, gracias al uso de las aplicaciones tecnológicas, puede quedarse con una gigante tajada y tocar a un monopolio que de todas maneras sufre del desgaste y de trabajadores que en ocasiones no tienen el más mínimo respeto por el usuario.

La batalla sigue abierta y con muchos combates por delante, y los usuarios esperan la mejor decisión de los jueces.
JAVIER ARANA
@Portafolioco