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Un emprendimiento llamado ‘Destapa futuro’

Quienes crean empresa por necesidad de tener un ingreso requieren acompañamiento, mientras que quienes cuentan con experiencia reciben otra asesoría. 

Javier Acosta
Empresas
POR:
Javier Acosta
junio 23 de 2016
2016-06-23 06:15 p.m.

Como parte de su estrategia de Responsabilidad Social Corporativa, Bavaria creó hace 10 años ‘Destapa futuro’, un programa que apoya con asesoría permanente y capital a los emprendimientos colombianos más destacados con modelos de negocios estructurados, innovadores y con alta probabilidad de ser sostenibles en el tiempo, con el objetivo de contribuir a reducir el desempleo y mejorar la calidad de vida de miles de familias del país.

Durante sus primeros años, el programa reunía en su proceso a todo tipo de emprendedores para brindarles la misma asesoría, información y acompañamiento. Sin embargo, las primeras evaluaciones mostraron que las personas que emprenden por la necesidad de tener un ingreso básico requieren de un acompañamiento personalizado, por eso hoy la Fundación los apoya a través de iniciativas como ‘4e, Camino al Progreso’ (programa de apoyo a tenderos) y Destapa Futuro Joven Rural, mientras que los emprendedores con experiencia y trayectoria reciben otro tipo de asesoría que se ajusta a su perfil y necesidades, como la brindada por la Red Nacional de Ángeles Inversionistas de Bavaria, que además de evaluar el potencial de los emprendedores, busca inversionistas dispuestos a invertir su capital y asesorar las empresas con alto potencial de crecimiento.

Con el objetivo de que el programa tuviera mejores resultados y su impacto social y económico pudiera ser medido para luego gestionarlo, como los emprendimientos apoyados, la Fundación contrató en el año 2011 al Centro Nacional de Consultoría para que evaluara los primeros cuatro años del programa. En el año 2012 y 2013 Innovations for Poverty Action (IPA), una organización sin ánimo de lucro con presencia en 20 países, realizó las evaluaciones de los dos siguientes años. Con las lecciones aprendidas, la Fundación realizó en el año 2015 el impacto de los últimos ocho años de esta iniciativa.

Los hallazgos de IPA, del Centro Nacional de Consultoría y de la Fundación le han permitido al programa mejorar los procesos de acompañamiento e implementar capacitaciones virtuales basadas en nuevas metodologías, como el Business Model Generation Canvas, y ofrecer cursos de planeación financiera, investigación de mercados, marca personal, cómo negociar con inversionistas, recursos humanos, acción comercial y la venta moderna, comunicación escrita en los negocios, entre otros.

La Fundación también conformó una alianza con Bancolombia para incrementar el número de mentores y acercar a los emprendedores a nuevas fuentes de financiación. Asimismo, decidió entregar los recursos de capital semilla, no en especie como maquinaria y equipos, sino en efectivo, para que las inversiones se realizaran de acuerdo a los planes de expansión y crecimiento, revisados y aprobados por la Fundación.
Además, las capacitaciones virtuales quedaron disponibles para que las empresas puedan acceder a ellas en cualquier momento según sus necesidades.

En la actualidad, desde la primera ronda de selección, los emprendedores pueden cursar capacitaciones virtuales sobre cómo construir y presentar su modelo de negocio. Como segundo filtro, los seleccionados reciben asesoría financiera, legal, contable y de mercadeo, entre otros. Finalmente, los mejores modelos de negocio obtienen capital semilla y mentorías de trabajadores de Bavaria, Bancolombia y beneficiaros del programa de versiones anteriores.

La mayoría de los emprendimientos que han buscado apoyo provienen de las principales ciudades del país, como Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla y Bucaramanga; sin embargo, el programa ha beneficiado empresas de más de 70 municipios del país.

Un claro ejemplo del impacto del programa es Picados San Juan. Dos hermanos desplazados por la violencia tuvieron un día el deseo de regresar a su lugar de origen, montar su negocio y generar empleo. Hoy pican frutas y hortalizas de acuerdo con las necesidades de sus clientes y apoyan a los cultivadores de la región.

“El programa ha sido una de las mejores experiencias que hemos podido tener como emprendedores. Recordamos con gran cariño el capital semilla y la motivación y confianza que nos depositaron. Indudablemente, destaparon nuestro futuro como empresa y contribuyen indirectamente a la generación de empleos y a la reconstrucción de zonas de conflicto en nuestra región”, afirma Laura Patiño, beneficiaria de la Fundación.

“Antes de participar, vendíamos 200 millones de pesos anuales y generábamos 8 empleos sin prestaciones sociales. Ahora, proyectamos ventas de más de 2.800 millones de pesos anuales, generamos 35 empleos directos con todas sus prestaciones sociales e impactamos directamente a más de 50 proveedores e indirectamente a más de 650 campesinos y cultivadores. En cinco años esperamos vender más de 8.000 millones de pesos anuales, generar 75 empleos directos y beneficiar a más de 250 proveedores en la zona”, agrega Laura.

El impacto del programa durante la última década ha sido extraordinario: la Fundación ha invertido en esta iniciativa 14 millones de dólares, ha apoyado a 200 emprendedores con 3.900 horas voluntarias de asesoría, convocado a más de 72.000 emprendedores, capacitado a cerca de 5.000, distribuido 11 millones de dólares entre 390 empresas en forma de capital semilla, y lo más importante, ha promovido la generación de 8.000 empleos.

La Fundación realizará el lanzamiento de la nueva versión del programa en el segundo semestre año, para la cual espera convocar a más de 8.000 emprendedores, capacitar a más de 300 y entregar recursos en capital semilla por 600 millones de pesos.

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