La Uniminuto exporta al África su modelo educativo

Leonidas López, rector general de la Corporación Universitaria Minuto de Dios, destacó que Costa de Marfil dará 20.000 cupos de educación superior.

Leonidas López, rector general de la Corporación Universitaria Minuto de Dios

Leonidas López, rector general de la Corporación Universitaria Minuto de Dios

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Portafolio
noviembre 24 de 2016 - 07:48 p.m.
2016-11-24

Gestión empresarial, tecnología e informática, agroecología y construcción, serán las primeras cuatro áreas que ofrecerá la Institución Universitaria Tecnológica Eudista Africana (IUTEA) en Costa de Marfil, luego de que se consolidara el convenio con la Corporación Universitaria Minuto de Dios (Uniminuto) para exportar su modelo educativo.

En principio, el claustro universitario en el país africano tendrá disponibles cuatro programas de pregrado (uno por cada área), y docentes de la IUTEA ya se están preparando en Colombia en temas de pedagogía técnica y tecnológica.

Leonidas López, rector general de la Uniminuto habló con Portafolio sobre la globalización de su modelo, que pretende llegar, a futuro, a otros países africanos y de Asia, a la par que destacó la posibilidad de que estudiantes, actualmente activos en Colombia, realicen intercambios al país africano.

¿Cómo fue que llegaron hasta Costa de Marfil?

Esta idea, que esta semana se convirtió en una realidad, nace cuando el primer Ministro de Costa de Marfil, Daniel Kablan Duncan, nos contacta en un evento en Washington el año pasado y nos expresa su deseo por replicar nuestro modelo educativo en su país y, con él, mitigar los bajos niveles de educación que allí se presentan, además, de ‘atacar’ el desempleo, uno de los problemas que más les afecta.

¿Cuál es la viabilidad del proyecto?


Se trata de la misma forma como copiamos acá en Colombia de un municipio al otro, y es que encontramos una viabilidad plena en este país africano, por cuenta de que tiene semejanzas de geolocalización y clima, lo cual permite finalmente que el modelo se aplique, eso sí, enfocándolo hacia las necesidades puntuales de esta nación.

¿Y cuáles serían estas?

A través de un estudio entre el Gobierno marfileño, entidades multilaterales que apoyan el proyecto y voceros de la Uniminuto identificamos que Costa de Marfil tiene 13 áreas prioritarias, dentro de las cuales están logística, tecnología, agroecología y construcción, entre otras. No obstante, en principio la oferta estará enfocada hacia la gestión empresarial, la tecnología e informática, áreas que se sumarán a las últimas dos previamente mencionadas.

¿Cómo puede servir este modelo local en el extranjero?

Debemos tener presente que nuestro modelo de educación y enseñanza se basa en tres pilares: está centrado en la formación humana y moral, tiene enfoque hacia los niveles técnicos y tecnológicos y está pensado para personas con ingresos medios y bajos, es decir, de la pirámide poblacional.

Esto nos da un panorama amplio para ‘atacar’ en Costa de Marfil, aspecto que hoy en día igualmente venimos enfrentando en Colombia.

¿Cuál será el impacto de la IUTEA?


Pretendemos generar 20.000 cupos universitarios durante los próximos diez años, de modo que cada dos estaremos entregando la infraestructura necesaria para esta demanda. A esto es importante sumarle que se trata de las primeras cuatro áreas que se van a ofertar, con lo cual el total final proyectado puede ascender a más de 30.000 alumnos.

¿Qué pilares tiene la financiación de la institución?

Principalmente, los recursos que se destinaron hacia esta transferencia del modelo fueron apoyados por entidades como la Alianza Francesa de Desarrollo y por el Estado colombiano, a través de su Agencia Presidencial de Cooperación.

A estas dos entidades se sumó la Iglesia Católica, por medio de la Conferencia Episcopal Italiana, quien también aunó esfuerzos a esta causa, financiando la construcción del primer centro de formación que hace parte del plan de transferencia.

¿Qué gana Colombia con este proyecto?

Gana por varias partes. Primero, porque estamos ‘exportando’ la educación nacional hasta otro continente, lo que nos da un estatus internacional de que nuestra enseñanza no es mala, como puede parecer.

Además, debemos tener presente que, potencialmente, docentes y alumnos de Uniminuto en Colombia pueden llegar viajar de intercambio a este país, y viceversa. Esto, por supuesto, generaría una activación económica para ambas naciones.

¿El modelo podría llegar a otros países no tan similares a Colombia?

Creemos que sí, porque si bien la propuesta se basa en estimaciones de países semejantes al nuestro, es una realidad global que los países cuentan cada vez más con una alta oferta de personas desempleadas y sin ningún nivel de educación, a la par de una demanda, de las mismas proporciones, de capacidad laboral.

Entonces, como nuestra idea está destinada a personas de bajos recursos, para contrarrestar los bajos índices de empleo técnico y tecnológico, puede sin dudas replicarse a cualquier país del mundo .