Zonas francas son espacios que fomentan clústeres regionales

Para que un país sea competitivo debe especializar algunas áreas en temas específicos y las zonas francas favorecen alcanzar ese objetivo.

El clúster de Zoficol, en el corto tiempo que lleva funcionando, ha generado mil nuevos empleos para el país.

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El clúster de Zoficol, en el corto tiempo que lleva funcionando, ha generado mil nuevos empleos para el país.

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octubre 30 de 2013 - 11:32 p.m.
2013-10-30

Las zonas francas (ZF) se han convertido en instrumentos clave para la creación y consolidación de clústeres regionales en América Latina, con el fin de atraer inversión y empresas que mejoren los sectores productivos locales.

República Dominicana, Guatemala, Nicaragua, Costa Rica y Colombia han entrado en la tendencia de tener estos conglomerados, donde grupos de compañías e instituciones interconectadas y concentradas geográficamente trabajan en una industria común.

Para el gerente general de Intexzona Zona Franca Permanente, Jorge Eduardo Cardona Laverde, esta “es una de las estrategias que se debe consolidar para poder competir en un mundo globalizado y enfrentar los retos de los TLC, uniendo los beneficios del régimen franco con las economías de escala y competitividad, que generan los encadenamientos productivos”.

Esta opinión es corroborada por Mariannina Ricci, gerente de la Zona Franca Industrial Colmotores (Zoficol), quien considera que “para que un país sea competitivo debe especializar algunas zonas en temas específicos.

Esperamos que el Gobierno ayude con políticas que faciliten el desarrollo de clústeres”.

Un ejemplo palpable de los beneficios que traen esta clase de procesos es lo que sucede en el sector textil confecciones, en la zona de Santiago en República Dominicana, advierte el estudio titulado ‘Influencia de las Zonas Francas en la Diversificación Productiva y la Inserción Internacional de los países de América Latina y el Caribe’, elaborado por el Sistema Económico Latinoamericano y del Caribe (Sela).

“En esta área se ha dado la integración de varias empresas de confección, especializadas en diversos aspectos y productos de este clúster, como el desarrollo de telas, el diseño de prendas, insumos como botones y cremalleras, actividades de corte, confección, planchado, entre otras”, indica el informe del Sela.

Experiencias en Colombia En el mercado colombiano existen varias experiencias de sectores que le han apostado a esta figura empresarial.

Entre esos casos exitosos están los que “de alguna forma fueron motivados por la creación de las Zonas Francas Uniempresariales, que luego pasaron a ser aprovechados por macroproyectos como Bavaria, Argos, General Motors (GM), entre otros”, observa Cardona.

Al respecto, el Sela enfatiza como caso digno de destacar “la aprobación de la zona franca de General Motors Colmotores, en Bogotá, para albergar la fabricación de carrocerías de la comunidad Andina, empresa que a su vez está complementando esta inversión con la fabricación de otras autopartes directamente o a través de proveedores de régimen franco, dirigidos tanto a exportadores como al mercado interno”.

Existen otros proyectos que están en proceso de consolidación, como es el caso de Tocancipá, en donde se viene conformando un clúster de bebidas que está siendo liderando por Coca-Cola Femsa, y el objetivo que se tiene es “lograr producir esta clase de productos no solamente para Colombia sino para la región”, indica Juan Pablo Rivera, presidente de la Zona Franca de Bogotá.

También, en este nivel, se encuentra el conjunto de empresas de la construcción que se está conformando en la Zona Franca Andina.

BENEFICIOS QUE SE CONSIGUEN

Los privilegios más significativos que obtiene Colombia con los clústeres empresariales en las Zonas Francas son “un aumento importante en la inversión extranjera directa, que trae generación de empleo para las personas que residen cerca de estos lugares; productos de mejor calidad y a mejores costos, dado que las compañías que conforman la cadena se establecen en un solo sitio.

Logra también, economías de escala y unos tiempos justos de entregas en sus actividades logísticas, que les permite a los empresarios ser más competitivos”, dice Juan Pablo Rivera, presidente de la Zona Franca de Bogotá.

En el caso de la Zona Franca Industrial Colmotores (Zoficol), “a las 1.400 personas que tenía laborando se han unido cerca de mil nuevos empleados entre directos e indirectos”, señala Mariannina Ricci, gerente de Zoficol.

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