Depreciación del peso abre más opciones para invertir

Septima Partners está analizando oportunidades de inversión en Colombia. Algunas de ellas, empresas que no se prepararon para la nueva realidad.

Peter Cejas, socio fundador de Septima Partners.

Peter Cejas, socio fundador de Septima Partners.

Peter Cejas, socio fundador de Septima Partners.

Negocios
POR:
Portafolio
febrero 05 de 2016 - 06:57 p.m.
2016-02-05

La depreciación del peso colombiano ha creado nuevas oportunidades de inversión extranjera.
Por un lado, el valor de las compañías en dólares luce mucho más atractivo que hace algunos años, y además, la necesidad de sustituir importaciones le da un impulso a distintas actividades.
Así lo considera Peter Cejas, socio fundador de Septima Partners, firma que asesora a inversionistas que buscan oportunidades en América Latina.
Sobre las posibilidades que ofrece Colombia, el directivo habló con Portafolio.
Este año no pinta fácil para la economía colombiana. ¿Qué les llama la atención?
Colombia es un país fiscalmente disciplinado, tiene una política monetaria clara, con un sistema legal y judicial estable (especialmente en temas de arbitraje), mecanismos de resolución de conflictos y una normativa para abordar temas relacionados con insolvencia eficientes. Posee además una mano de obra competitiva y un sistema financiero muy disciplinado. El país cuenta con una ubicación estratégica y está posicionado para capturar el crecimiento de sus exportaciones a través de sus tratados comerciales. Desde una perspectiva de inversión, vemos varios sectores que se verán beneficiados con la depreciación del peso, debido a los altos costos de las importaciones, por lo que creemos que existen oportunidades interesantes por el valor relativo, desde la perspectiva del dólar, de empresas con potencial de crecimiento doméstico y global (que antes estaba bajo debido al peso sobrevaluado).
¿Cuáles son los sectores en los que están interesados?
Antes del 2015, se produjo una sobrevaloración del peso a consecuencia de los altos precios del petróleo. El tipo de cambio real efectivo obstaculizó la competitividad del sector exportador en general (y creó una dependencia de ciertas importaciones). Hoy en día, el peso se ha depreciado significativamente a raíz de la disminución sostenida de los precios del petróleo y la incertidumbre global. Vemos potencial de crecimiento en los sectores de sustitución de importaciones y sectores que pueden explotar las oportunidades de exportación tales como, procesamiento de alimentos, bebidas, textiles, así como acero, cemento, vidrio, y otros productos como bienes no duraderos y esenciales para el consumo público. También existen oportunidades interesantes en empresas que están atravesando dificultades económicas en los sectores mencionados, como resultado de la necesidad de liquidez, desajustes entre pasivos en dólares y los ingresos en pesos, o materias primas en dólares sin cobertura para bienes consumidos internamente en Colombia. Básicamente, buenas empresas que no se prepararon para operar en la economía actual.
¿Qué vehículos de inversión utilizarían?
Primordialmente un fondo de capital privado. La estructura del vehículo dependerá de la fuente de los fondos de inversión (nacionales o extranjeros), o posibles impedimentos regulatorios, y quizás más importante, regímenes fiscales.
¿Cómo está Colombia frente a otros países de Latinoamérica?
Además de Colombia, pensamos que oportunidades similares se pueden encontrar en Perú. Sin embargo, tiene más dependencia de las materias primas que Colombia por su exposición significativa al sector minero y por tratarse de una economía más pequeña. México y Chile también son mercados interesantes, aunque todavía pensamos que México tiene valuaciones menos atractivas y Chile es demasiado limitante en términos de la demanda interna y la diversidad de sectores. Otros países de la región como Brasil, Argentina y Venezuela están experimentando demasiada inestabilidad política.
Hay incertidumbre entre los empresarios frente a una reforma tributaria estructural que el Gobierno debería presentar este año. ¿Les preocupa dicha coyuntura?
Sí. Creo que en vez de subir las tasas deben primero enfocarse en la recolección y proveer claridad sobre los impuestos a largo plazo (que es importante para atraer capital extranjero). Lo peor que le está pasando a Colombia es la incertidumbre sobre el tema impositivo y lo que parecen ser soluciones a corto plazo para generar ingresos para el Gobierno durante este tiempo de volatilidad.
¿Cómo Colombia compite por el capital?
Será interesante ver cuán agresivamente o periódicamente EE.UU. continuará subiendo las tasas. Dada la volatilidad y la apreciación del dólar no creo que lo haga de una forma muy agresiva. Creemos que el Banco de la República continuará aumentando las tasas hasta el punto de que podríamos ver algunas tendencias recesivas, lo que podría ayudar contra el flujo de capital.
Hablando como inversionista, el aumento de las tasas en EE.UU. elevará las expectativas de rendimiento de las inversiones en Colombia.
Además de mirar a la inversión y los incentivos, miramos las limitaciones de crecimiento de los ingresos y los factores de disminución de rendimiento, tales como las políticas populistas, entorno empresarial y regímenes fiscales, todos los cuales pueden hacer que una oportunidad de inversión prometedora deje de ser interesante para invertir.
En busca de oportunidades de crecimiento a largo plazo, seguimos siendo optimistas que los retornos totales de inversión, dentro de un horizonte de tiempo de los 5-7 años, deben compensarnos, por cualquier prima de riesgo con el crecimiento proveniente de la demanda en los sectores de sustitución de importaciones y exportaciones, a lo que se le debe sumar un rendimiento adicional del ciclo de depreciación del peso.