Este es el plan de salvación que confecciona Everfit

Esta empresa acaba de ser admitida en reorganización por la Supersociedades con el fin de que acuerde cómo pagar pasivos por $ 22.603 millones.

Tiendas Everfit

Tiendas Everfit.

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Portafolio
agosto 02 de 2016 - 11:38 p.m.
2016-08-02

Hace más de siete décadas lo más común era que los trajes formales para hombre se fabricaran para cada persona, y Everfit revolucionó el mercado nacional con vestidos estandarizados por tallas, confeccionados de manera industrial. Hoy, está en apuros y se ve ante el reto de idear un plan de salvación “a la medida” de su situación.

En atención a una solicitud que formuló el 31 de mayo el gerente, Juan Sebastián Arango, la Superintendencia de Sociedades anunció que admitió a esta empresa en reorganización, un proceso que tiene como fin evitar que la crisis lleve a tener que pensar en liquidarla. (Lea: Las razones por las que Everfit se vio obligado a declararse en incapacidad de pago)

La firma tenía consolidado su nombre al punto de que se había convertido en sinónimo de elegancia, y cuando un militar de alto grado colgaba su uniforme, se decía que pasaba a “vestir Everfit”. Tenía marcas propias pero, además, les confeccionaba a gigantes de talla mundial como Pierre Cardin y Polo Ralph Lauren.

Sin embargo, desde el año 2000 aproximadamente, venía sorteando las dificultades ocasionadas por la competencia con las prendas llegadas desde China y acumulando pasivos. (Lea: Marca Everfit tendrá un nuevo modelo de negocios)

La operación se adelgazó hasta limitarse a la venta en cuatro almacenes en Medellín y Rionegro (Antioquia) y la confección de uniformes elegantes de carácter corporativo para aerolíneas, empresas de salud, de seguros, financieras y de transporte, entre otras, que requieren de personal bien presentado.

La producción se ha sustentado en la alianza con terceros, mientras que sus solo 50 empleados se concentran en la parte comercial, control de calidad, distribución y actividades administrativas.

Arango indicó que desde hace tres años volvieron a dar resultados positivos, pero nuevas coyunturas se conjugaron en su contra.

Según consta en el auto que les da el visto bueno a las gestiones para buscar un acuerdo de Everfit con sus acreedores, las causas de la crisis actual son el decrecimiento de las ventas, el incremento de la deuda por la fluctuación de la tasa de cambio que le ha implicado una carga adicional de 1.400 a 1.500 millones de pesos en el último año, y la devaluación. Un factor igualmente importante fue el cierre que hizo Fabricato desde hace año y medio de su unidad lanera.

Arango explica que la textilera antioqueña era el único proveedor de lana en el país y les aseguraba tener el insumo permanentemente, además les daba precios competitivos y plazos de pago. Pero al verse obligados a importar desde la India, tuvieron que cancelar de contado y con sobrecostos de entre un 10 y un 15%.

De acuerdo con el último reporte a la Supersociedades, a 31 de diciembre pasado Everfit tenía activos por 32.532 millones de pesos y pasivos por 22.603 millones, mientras que los ingresos en el 2015 fueron 26.774 millones de pesos.

“Con la reestructuración lo que se quiere es ver un futuro prometedor, porque es muy difícil trabajar con una carga que no se puede mantener”, dice Arango, quien se muestra seguro de que pueden ser rentables.

Su plan para lograrlo incluye “construir una compañía mucho más pequeña pero dinámica”, y concentrarse en la senda que comenzaron a transitar desde el 2012: la de ser proveedores de vestuario para empresas a nivel nacional e internacional. El otro as bajo la manga para desatrasarse con sus compromisos es la venta de una finca que tiene la empresa cerca de Bogotá.