‘Aumentar el impuesto al tabaco es el camino a seguir’

Rajeev Cherukupalli, economista de la Universidad Johns Hopkins, dice que triplicar el gravamen suena exagerado, pero significa llegar al promedio.

Rajeev Cherukupalli

Rajeev Cherukupalli estuvo la semana pasada en un evento programado por la Veeduría Ciudadana para el Control del Tabaco (VCCT).

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Negocios
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Portafolio
octubre 04 de 2016 - 06:45 p.m.
2016-10-04

La propuesta de quintuplicar el impuesto al cigarrillo haría parte de la próxima reforma tributaria que presentará el Gobierno al Congreso en los próximos días y tiene agitado el ambiente.

Algunos consideran el incremento exagerado y las tabacaleras argumentan que haría que se dispare el contrabando, sin embargo, Rajeev Cherukupalli, economista de la Universidad Johns Hopkins (EE. UU.) y experto en asuntos de finanzas publicas y salud, considera que es el camino adecuado para disminuir el consumo de este producto cuyo efecto negativo en el cuerpo es innegable.

Cherukupalli, quien además forma parte del Instituto Global para el Control del Tabaco, de la misma universidad, estuvo en Colombia y habló con Portafolio.

¿De cuánto es el mercado de cigarrillo en el mundo?

Es una industria de las más grandes, supera en tamaño al PIB de la mayoría de países.
En el mundo se vendieron más de 5,7 billones de cigarrillos en el 2015, con un valor cercano a 800.000 millones de dólares.

¿Qué opina sobre el proyecto de aumento de impuesto en Colombia?

He tenido oportunidad de revisar la propuesta del Ministerio de Salud y es muy satisfactorio ver en ella tres condiciones: es clara, muy articulada y coherente, y es muy ambiciosa, pero es precisamente el tipo de propuestas que un país como estos necesita en la coyuntura actual; es el camino a seguir y es una decisión correcta.

Algunos critican que sería exagerado. ¿Lo es?

Evidentemente, es triplicarlo y eso puede sonar harto, pero no hay que olvidar que Colombia está muy rezagada frente al resto de la región; de hecho tiene uno de los precios y de los impuestos más bajos. Esto apenas los va a poner en el promedio del vecindario. Solo para poner el asunto en contexto, en Filipinas el impuesto aumentó un 400%, precisamente porque era muy bajo.

¿Cuál sería el impuesto ideal para los cigarrillos?

Lo que muestra la evidencia internacional es que el impuesto específico debe ser lo más alto posible, y una regla general que se utiliza en países exitosos, es que esté entre el 70 y el 75% del precio de venta final. A simple vista puede parecer mucho, pero países que han tenido políticas exitosas han seguido este tipo de directrices.

¿Qué promedio tienen los países de la Ocde?

En la mayoría de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, está por encima del 60% y en algunos por encima del 70%.

Las tabacaleras dicen que se incentivaría el contrabando...

Como economista, contestaría que hay que seguir el razonamiento lógico y apoyarse en la evidencia. No hay razones para pensar que esto sea lo que ocurra en un país que justamente es uno de los que tiene uno de los precios más bajos en la región. Hay evidencia en estudios internacionales que muestra que en países con precios muy bajos y donde hay una penetración importante de contrabando, la explicación está en que tienen sistemas de administración de los impuestos muy débiles. De manera que la respuesta está en invertir en el fortalecimiento de estos sistemas.

Otro argumento es que se afecta una industria y se perderán empleos...

En la producción de cigarrillos no se genera realmente un monto de empleos importante. Habría que considerar otros aspectos de la cadena, como la parte de distribución y venta y lo que ocurre es que las personas que expenden cigarrillos venden también otras cosas y cuando la gente deja de consumir estos sustituye ese consumo por otra cosa; ese dinero no desaparece ni deja de circular entre quienes están dedicados a la venta al pormenor.

¿Y qué pasaría con miles de campesinos que cultivan la hoja del tabaco?

Allí el papel del Estado es muy importante, porque lo necesario es que diseñe intervenciones que permitan a los cultivadores migrar a otros productos, manteniendo una rentabilidad de los cultivos.

¿Con los mayores precios, la gente sí deja de consumir cigarrillo?

Todo el tiempo se están publicando documentos científicos que muestran que existe esa reducción. El caso de Turquía es muy claro y bien documentado. La prevalencia porcentual de la población que fumaba se redujo considerablemente con un aumento en el precio del cigarrillo en un 120% a lo largo de varios años.

¿Qué tanto se logra reducir el gasto en salud?

Hay mucha variabilidad en el gasto. Es mucho más uniforme lo que podemos medir en términos del impuesto vía precios en el consumo, pero evidentemente ese efecto en el gasto también se da.

¿Es más fácil que se acepte el impuesto si su dinero va a financiar la salud?

Uno puede pensar que en general cuando se propone que los recursos vayan a gastos sociales que se consideran importantes o que tengan que ver con la problemática de salud, la gente les da la bienvenida a los aumentos impositivos; y no solo la población en general, es un aspecto que ayuda también a que los mismos tomadores de política adopten la medida más fácilmente.

¿Cómo han hecho en otras partes para que estas ideas pasen en el Legislativo?

El aspecto clave es la capacidad de organización frente a los intereses de la industria.