‘Sí o sí cerraremos todos los mataderos que no cumplan’: director del Invima

Afirma  que se han clausurado 71 plantas de beneficio animal de las 208 que se estima que, inicialmente, tendrán que cesar actividad.

Javier Guzmán Cruz, director del Invima.

Javier Guzmán Cruz, director del Invima.

POR:
Rubén López Pérez
febrero 08 de 2017 - 10:25 a.m.
2017-02-08

Una vez que el Gobierno decidió en agosto de 2016 no seguir prorrogando la implementación del Decreto 1500, a partir de ahora, todos los mataderos que no cumplan los requerimientos, serán clausurado.

Así lo afirmó el director del Invima, Javier Guzmán Cruz, quien explicó que se cerrarán inicialmente 208 de los 642 mataderos existentes, aunque deja claro que seguramente habrá muchas más clausuras.

¿Qué es el decreto 1500?

Es una normativa sanitaria para las plantas de beneficio animal, que se ha tratado de implementar por 9 años en forma infructuosa. Ahora, lo que ha cambiado es que en el 2016, el Gobierno decidió no aplazar más el decreto e iniciar la aplicación, la cual es planeada y controlada, y se minimizan los posibles riesgos.

¿Cuáles son las razones que han impedido su implementación?

Son varias. Primero, que el decreto original era una copia de EE. UU. y algunos estándares no estaban bien diseñados. Esto se modificó. Lo otro es que cada vez que se trataba de aplicar, había presión de plantas, departamentos y municipios, y el Gobierno cedía. Además, no había ni dinero para invertir ni acompañamiento. Se han hecho dos prórrogas.

¿Qué ha cambiado ahora?

En 2016 decidimos implementar, pero sumado a una intervención. En este sentido, se van a cerrar los mataderos que están en las peores condiciones y que no fueron seleccionados por sus gobernaciones en los planes de racionalización. En total, estimamos teníamos que cerrar 208 plantas, de estas, 155 son de ganado vacuno. De esta forma, mandamos un mensaje claro: vamos a implementar el decreto y si no se ponen a punto, haremos el cierre.

¿Y la otra área de trabajo?

Vamos a hacer intervención. Se lanzó el proyecto tipo de una planta de autoconsumo, que dice que todos los municipios que quieran hacer el proyecto tienen que usar las especificaciones, las cuales están totalmente listas y se puede financiar por regalías. Además, el Banco Agrario y el Ministerio crearon líneas específicas para la implementación con tasas muy buenas y tiempos favorables, que permiten que esas plantas elegidas, tengan viabilidad económica para cumplir. Y, por supuesto, a esto se suma un acompañamiento técnico.

¿Cuánto tiempo tienen las plantas para hacer los ajustes e inversiones?

Las plantas que no cerramos, tienen dos años máximo, con una meta volante, es decir, primero les damos un año, si cumplen con el 50% de lo que prometieron, se le da un segundo año, y si no cumple, se cierra. Al cierre de 2016 ya habíamos hecho 71 cierres y habíamos expedido la autorización de 256 plantas para que puedan seguir operando de forma provisional.

¿Pueden darse más cierres además de los 208?

Por supuesto. Sabemos que muchas plantas no van a cumplir o que son de papel. Los cierres parecen un número muy importante, y es cierto, vamos a cerrar un alto volumen.

¿Esto no puede generar problemas de abastecimiento?

Nosotros evaluamos muy bien los riesgos y uno es el abastecimiento ya que se puede pensar esto si se cierran el 30% de plantas, de unas 642 plantas. Pero la respuesta es que son de bajo volumen y que nunca se contemplaron en los planes de racionalización. Los establecimientos tienen claro que deben que incrementar su producción para pasar a un sistema con pocas plantas con estándares sanitarios buenos y que garanticen la mejor calidad. Las plantas grandes estaban trabajando a 30% o 35% de su capacidad, por lo que son las más interesadas en asumir esa demanda.

¿El incremento del contrabando es otro riesgo?

Es una posibilidad, pero no es lo que estamos buscando. De hecho, nosotros estamos teniendo una lucha frontal contra la ilegalidad. Por ejemplo, en el Código de Policía hay una sección dedicada a este tema.

¿Qué medidas se están adoptando?


Decomiso, cierre de establecimientos, aumento de controles y vigilancia en los lugares que sabemos que son centrales, e incluso se puede llegar a medidas como extinción de dominio en las tierras. Este es un problema identificado, en el que estamos trabajando.

¿Las inversiones pueden suponer pérdida de competitividad para los mataderos?


Con el decreto se busca el incremento de la infraestructura, las plantas tienen que hacer inversiones, principalmente con el frío, ya que queremos que el producto salga refrigerado y acabar con la comercialización de la carne en caliente, porque sanitariamente es una práctica indebida. Lo segundo tiene que ver con la inspección oficial. Hasta ahora, el Invima no tenía presencia permanente en los mataderos, por lo que se cambia esto para que, por primera vez, tenga presencia en todos los puntos de sacrificio. Por supuesto, esto implica unas tarifas.

¿Cómo se articula este nuevo modelo?

Por poner un ejemplo, en plantas que sacrifiquen más de 1.000 animales diarios, hoy tenemos un inspector, lo que es insuficiente. Por esto, cuánto mayor es el establecimiento, más inspección debe haber. Ahora, estas plantas pasarían a tener de 2 inspectores y 4 auxiliares de planta. Las plantas solo tendrían que pagar los dos inspectores, pasar de $60 millones a $110 en el caso de las más grandes. Con todo esto, no pensamos que esto afecte la competitividad. Además, estos cambios se harán de forma gradual en los próximos años.

¿Estos costos serían para todos los mataderos?


No, estas cifras solo aplican para seis plantas, es decir, que solo el 3% de las plantas bovinas necesitarán los 4 auxiliares. La mayoría tendrán solo un auxiliar y un inspector, que es un modelo de unos $60 millones.

¿Puede suponer esto mayores costos de la carne para el consumidor?

Pongamos el ejemplo de una planta de las más grandes, que sacrifican unos 12.600 kilos de carne a la hora. Nuestro cálculo nos da el orden de $1 a $3 por cada kilo por pagar las tarifas de los dos inspectores oficiales.

¿Cuántos mataderos pueden exportar carne?

Nosotros tenemos 25 mataderos de bovinos inscritos tipo exportación, pero no muchos lo hacen. Colombia tiene mucho potencial para ser un país exportador, principalmente bovino. Tenemos un inventario de más de 20 millones de cabeza, buena genética, ventajas competitivas y tenemos 13 mercados abiertos.

El problema es que las exportaciones se van con unos estándares, una infraestructura y 5 inspectores. La garantía de calidad para exportar es una y la de consumo interno es otra, y esta brecha no debería existir, los colombianos deberían comer carne de la misma calidad.

Si se da la situación con muchas plantas que no cumplen, ¿se van a cerrar?


Los mataderos que no cumplan se van a cerrar sí o sí.

Rubén López Pérez
rublop@eltiempo.com

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