‘La reforma tributaria debe ir por más recaudo sin espantar inversión’

Inverlink celebra los 30 años en el negocio de banca de inversión. Mauricio Saldarriaga, su socio-director, analiza la evolución de la firma. 

Mauricio Saldarriaga, socio y director de Inverlink.

Mauricio Saldarriaga, socio y director de Inverlink.

Mauricio Saldarriaga, socio y director de Inverlink.

Negocios
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Portafolio
septiembre 27 de 2016 - 10:10 p.m.
2016-09-27

Con 153 transacciones por más de 20.000 millones de dólares, la firma de banca de inversión colombiana Inverlink celebra 30 años de operaciones.

Su socio-director, Mauricio Saldarriaga, explica la evolución y la trayectoria de la firma, al tiempo que analiza la coyuntura económica y plantea sus expectativas sobre la próxima reforma tributaria. A su juicio, si genera más recaudo no debe espantar a los inversionistas.

¿Cómo está Inverlink?

Somos una firma de inversión colombiana. Buscamos que nos vean como una banca de inversión de talla mundial pero con el conocimiento profundo del ambiente de negocios local.

En 1986, cuando se fundó, empezó a cambiar la cultura empresarial en cuanto a cómo se compraban y se vendían empresas. Inverlink jugó ese rol de ser pionera y acompañar el nacimiento de la industria.

¿Cuál es el balance de operaciones?


Hemos hecho más de 153 transacciones por más de 20.000 millones de dólares de todo tipo. Asesorando a familias dueñas de empresas, a grupos económicos, o a multinacionales entrando al país. También hemos hecho operaciones de mercado de capitales como emisiones de bonos y de acciones. Dentro de esos recursos, también hemos ayudado a canalizar cerca de 8.000 millones de dólares de inversión extranjera directa.

¿Cómo ha evolucionado y cómo compite Inverlink?

Hemos desarrollando una práctica de financiación estructurada muy fuerte. A pesar de que no estamos en un grupo financiero, somos una banca de inversión local independiente. Nos dimos cuenta que en la estructuración de proyectos para empresas o proyectos para infraestructura había una oportunidad grande y, justamente, capitalizamos esa independencia y hemos hecho financiaciones por más de 3.000 millones de dólares, para proyectos de puertos, de carreteras. Lo mismo en hospitales.

En la diversificación fundamos dos fondos de gestión de activos: para infraestructura, en asocio con la inglesa Ashmore, y el inmobiliario. Entre uno y otro podemos estar gestionando recursos de deuda y de capital por cerca de 700 millones de dólares.

¿Cómo ve la coyuntura económica?

Veníamos de un ciclo de expansión económica impresionante y es lo que ha pasado en los últimos 15 años. Los últimos 24 meses han sido de reacomodo. Estamos en un ciclo distinto y eso tiene un efecto importante de desaceleración. Sin embargo, creo que eso también trae a Colombia a lo básico. Un país que tiene que reencontrarse con su vocación industrial y creería que es una desaceleración pronunciada pero está lejos de ser una crisis. El sector turístico, el agrícola y el de infraestructura son los que están llamados a ser los amortiguadores en este momento económico.

¿En ese contexto qué espera de la reforma tributaria?

Es necesario que existan reglas de juego claras y señales al sector privado y a los inversionistas en cuanto a estabilidad jurídica y estabilidad tributaria. Vamos a ver cómo sale esta reforma tributaria estructural. Todo el mundo está expectante, el país la necesita. Creo que estamos sobrediagnosticados en que la carga tributaria de las empresas es excesivamente alta con tasas efectivas que superan el 50%, pero, al mismo tiempo, el recaudo tributario como país sigue siendo bajo. Tenemos que democratizar esa base tributaria un poco más, combatir la informalidad. Debemos ser capaces de aumentar el recaudo sin espantar la inversión y con tasas competitivas frente a los países de la región.

¿Está de acuerdo con la eliminación de las zonas francas?

Las zonas francas tuvieron un propósito importante para traer más inversión a Colombia y esas ventajas tributarias hicieron que el país fuera más receptor de inversión extranjera. El problema es que deben evolucionar porque Colombia no es la misma de hace 15 años y por lo tanto no hay que hacer ese mismo nivel de concesiones porque el grado de riesgo y de atractividad del mercado es muy distinto. Personalmente que hay que ser selectivo en esos mecanismos tributarios especiales o transitorios.

¿Qué opina de gravar los dividendos?

Tener un marco tributario en el que se tribute la renta y luego los dividendos no me parece malo pero hay que mirarlo en conjunto. Si se gravan los dividendos debe haber un alivio a la tasa de impuesto de renta para las empresas. Igualmente hay que mirar el tema del estímulo a la reinversión de las utilidades en las empresas.

¿El acuerdo de paz puede traer una nueva ola de inversión?


Definitivamente quitarnos este lastre de las Farc como un movimiento armado y de quitarnos el estigma como país en conflicto va a atraer importantes mejoras al país.
Lo más importante es que la comunidad internacional nos va a percibir como un país en paz. Y las percepciones significan todo.

Creo que vamos a tener un empujón importante. No será un tema de la noche a la mañana ni se puede decir que automáticamente uno va crecer unos puntos más el PIB, pero definitivamente va a tener un efecto significativo. Por su puesto, el reto es como los sectores público, privado y social trabajan juntos para construir una sociedad con más equidad y más justa.