Así logrará que su marca personal llegue al 'top of mind'

En el ‘marketing’ individual, la capacidad de trabajo en equipo es una fortaleza fundamental.

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En la estructuración de un producto exitoso juegan factores como la plaza, el precio, la promoción y, en el ‘marketing’ personal, se ha incluido el posicionamiento.

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julio 23 de 2016 - 08:57 a.m.
2016-07-23

No hay que desconocer que en un entorno competitivo, laboral y profesional, la construcción de una marca personal que se diferencia y sepa venderse, puede ser el camino a los buenos resultados.

Esto, por lo que hay que trabajar todos los días sin bajar la guardia, es lo que se denomina ‘marketing’ personal, uno de los componentes de “Arquitectura humana”, un taller enfocado al desarrollo de la persona como punto de partida para la mayor productividad y crecimiento en las organizaciones.

Ignacio Laverde, gerente de Odisea, experto en mercadeo, publicidad y comunicación, explica que las empresas se han preocupado por exaltar los logros de sus colaboradores, pero no se encargan de darles herramientas para que ellos - como individuos- crezcan y se fortalezcan con herramientas que les animen a sobresalir, en bien de la empresa.

“Somos únicos e irrepetibles, y como en el caso de los productos tenemos un empaque, algo que nos hace distintos frente a los demás”, asegura.

Siguiendo con el símil, afirma que en la estructuración de un producto exitoso juegan factores como la plaza, el precio, la promoción y, en el ‘marketing’ personal, se ha incluido el posicionamiento.

Para comenzar, la marca es clave y en el caso del producto la presentación personal y el nombre son la primera identificación. Presentarse con voz firme, estrechar la mano con seguridad y mirar a los ojos al interlocutor será importante en la primera impresión.

“Las compañías invierten millones y millones de dólares para que se posicione en la mente del consumidor un producto. En el caso de una persona la oportunidad de posicionamiento se puede dar en dos segundos - en la presentación - y hay que aprovecharla”, dice Ignacio Laverde.

Ganada la identificación, es importante saber cómo venderse porque la sola marca no funciona. Aprovechar oportunidades académicas y profesionales, facilitar la comunicación de las ideas y propuestas hace parte de ese trabajo que permite trabajar en marketing personal. “Mucha gente puede perder una oportunidad en dos segundos, sin saberlo, por falta de capacitación”.

La plaza es el otro factor de análisis. Quién sepa manejar su espacio para desempeñarse laboralmente puede tener un punto a su favor. Por eso, mostrarse y sobresalir en una tarea o en un proyecto puede ser el ‘trampolín’ a una mejor posición o al ascenso soñado.

Dominadas las anteriores variables, sigue el precio. “No se trata del valor económico o monetario, porque un producto también debe ganar valor medido en relevancia y aprecio”, comenta Laverde.

Y finalmente, el ‘marketing’ personal debe concentrarse en un ejercicio de posicionamiento, constante y sin pausa.

En esto, el voz a voz, es clave para estar en el “top of mind”. En la medida en que el nivel de recordación sea alto o favorable, una persona puede ser digna de ser recomendada o tenida en cuenta para mayores responsabilidades.

Ignacio Laverde explica que son comunes los casos de personas, especialmente a nivel gerencial, que llegan por recomendación a esos cargos.

Un directivo se puede vender muy bien para llegar, pero su desafío es demostrarlo y sostenerse. Porque, advierte el experto, aquí también puede correrse el riesgo de la ‘publicidad engañosa’.

Una persona, al igual que un producto, también debe transmitir credibilidad y confianza.
En el marketing personal la meta es que el producto no falle. Para tener éxito, una persona debe evitar equivocarse, lo que no significa que no tenga tropiezos, insiste.

Es importante que en ese ejercicio de evaluación la persona, como marca, se analice bajo la herramienta clásica del mercadeo del Dofa (debilidades, oportunidades, fortalezas y amenazas), como lo trabaja Odisea en su taller ‘Arquitectura humana’.

La pereza, el desinterés, la falta de recursos mentales, las mentiras, la incoherencia son debilidades que se pueden descubrir dentro y que pueden explicar por qué no se logran las cosas.

Las oportunidades pueden ser muchas para llenar vacíos profesionales e intelectuales. Aquí, Laverde pone como ejemplo el caso del segundo idioma.

Si no hay un esfuerzo por hacer cosas diferentes el precio puede ser el mismo. Por último, sostiene que en las fortalezas el trabajo en equipo es fundamental. Es primordial que la gente entienda que puede ser un excelente vendedor, pero si no hay un equipo que lo respalde en otras áreas, el objetivo no se cumplirá.

PENSAR PRIMERO 

En el taller ‘Arquitectura humana’ están la Programación Neurolinguística (PNL) y la Inteligencia Emocional. Además, que son complementarios al trabajo de ‘marketing’ personal.

Ignacio Laverde explica que con las técnicas de la primera, el individuo puede lograr lo que quiera.

Cada persona es el producto de lo que decide ser y lo que ha logrado, gracias a que se programa para llegar a eso que, comúnmente, las personas llaman cumplir sueños o metas.

Comenta Laverde que en la programación de esos objetivos, la familia, los compañeros de trabajo o los amigos pueden ser protagonistas.

A su juicio, es necesario descubrir las competencias con las que se cuenta para concretar lo programado. Esto se puede lograr en prácticas que exijan nuevos roles, ubicándose en situaciones extremas y conociendo nuevas personas. En cuanto a la Inteligencia Emocional, el experto dice que es muy importante su aplicación porque orienta y ayuda a controlar las actitudes irracionales a la hora de tomar decisiones.

Un mal manejo de estas actitudes se refleja cuando se ofrecen excusas por una frase que ofende al otro, cuando se pide auxilio para salir de una situación que se generó por no pensar acertadamente, o cuando alguien se toma la cabeza a dos manos y se pregunta “qué fue lo que hice”.

“Todo esto es por falta de prevención y de pensar en el entorno, ya sea equipo de trabajo o familia".

Hay que decir y hacer las cosas correctamente para tener unas relaciones estables y de calidad.

Con estas metodologías se ayuda a las personas a pensar primero antes de hablar y a pensar antes de actuar. Y eso, también redunda en fortalecer la marca personal.

Laverde comenta que el uso de la Programación Neurolingüística así como el de la Inteligencia Emocional es valioso para tener un papel efectivo en el trabajo en equipo.
El ser humano es lo que es gracias al relacionamiento y por eso no hay cabida a la lucha de egos. Una persona antes que jefe de departamento, mercaderista o estratega de negocios es un ser humano. La empresa y el colaborador aportan al éxito de la compañía, pero desde las altas instancias de la operación debe haber lugar a preguntarse cuál es el aporte de ese resultado a cada persona.

“Muchas empresas se preocupan por los logros pero dejan un vacío en el ser humano”, indica Ignacio Laverde en su experiencia con más de 200 organizaciones.