¿Cómo saber si mi empresa puede ingresar a una zona franca?

¿Cómo saber si mi empresa puede ingresar a una zona franca?

Puede arrendar o comprar una bodega; sus activos le indicarán qué debe hacer. Sin embargo, en los dos casos podrá hacerse acreedor de los beneficios que tienen estos territorios, que le ayudarán a reducir sus costos de operación.

Negocios
POR:
Portafolio
abril 29 de 2016 - 12:29 p.m.
2016-04-29

Puede arrendar o comprar una bodega; sus activos le indicarán qué debe hacer. Sin embargo, en los dos casos podrá hacerse acreedor de los beneficios que tienen estos territorios, que le ayudarán a reducir sus costos de operación.

Sin duda, los beneficios tributarios y aduaneros a los que se puede acceder en una zona franca son, quizás, el mayor incentivo que puede tener una empresa que esté pensando en hacer parte de este régimen. Ahora, la pregunta es ¿comprar o arrendar?

La respuesta, sin duda, está en el tipo de proyecto empresarial y en el flujo de caja que se tenga. Así lo explica Diego Gaitán, gerente de la Zona Franca de Bogotá, quien asegura que esta decisión depende de la visión que tenga el inversionista de su negocio.

“El empresario normalmente, teniendo en cuenta las necesidades de su producto o servicio, empieza a mirar dónde ubicarse, para ello analiza los incentivos de los territorios, y con esta información crea escenarios para saber que es lo que más le conviene. Pero cuando dentro de este análisis se contempla la zona franca, por lo general, esta resulta ser la mejor opción. Además, para quienes estén interesados en comprar casi siempre hay opciones de financiación, es decir que la deuda se puede amortizar con el fin de que la inversión no sea tan fuerte”, indica

Lo cierto es que, independientemente de si es por compra o por alquiler, pertenecer a este régimen tiene incentivos que -según Gaitán- le ponen un componente muy interesante a la recuperación de la inversión, debido a que en una zona franca el retorno de la inversión se da aproximadamente en siete años, mientras que en las demás organizaciones del territorio nacional se da en 10 años, aunque esos resultados dependen de los procesos y los activos que se produzcan.

Leonilde Arredondo, gerente de la Zona Franca de Tocancipá, explica que este resultado se da gracias a que bajo este régimen las firmas pagan solo el 15 por ciento del impuesto de renta, mientras que las del resto del país deben cancelar el 34 por ciento, lo que-según ella-equivale a un ahorro del 56 por ciento en este impuesto. “Adicionalmente, todos los equipos que se requieran para la producción ingresan sin arancel y sin IVA”, explica.

Lo mismo puede aplicar para las materias primas que se requieran dentro del negocio; sin embargo, para que tenga estos mismos beneficios se analiza su procedencia y destino. Así mismo, la mercancía se puede quedar en la zona franca por tiempo indefinido, eso no ocurre en el resto del territorio nacional

Cómo acceder al régimen
Otra de las preguntas que puede rondar en la cabeza de un inversionista es ¿cómo saber si su empresa tiene las características para hacer parte de una zona franca? Pues bien, primero hay que saber que uno de los objetivos de este territorio industrial es ser un instrumento de desarrollo, por ende busca la generación de empleo y de nuevas inversiones, de ahí que facilite los procedimientos en el comercio.

En ese sentido, las firmas que quieran formar parte de este espacio debe generar empleos e inversión, pero ese requisito depende del tamaño de la organización. Y, ¿qué pasa con las Pyme? Gaitán y Arredondo coinciden en que no es cierto que las zonas francas sean territorios exclusivos para las firmas grandes. De hecho, Diego Gaitán señala que en la Zona Franca de Bogotá cuentan con 201 usuarios calificados y de esos, el 70 por ciento son Pyme.

Arredondo, por su parte, explica que en el caso de las medianas y pequeñas empresas, es decir, aquellas que cuenten con menos de 325 millones de pesos en activos no se les exige la generación de empleo y de inversiones. “En la medida que en que estas compañías incrementan sus montos, también incrementan las exigencias, que son de fácil cumplimiento”, indica.