Por 52 metros, torre sur de Atrio será más alta que el BD Bacatá

Hoy, el segundo es una realidad en Bogotá. Ya está construido, tiene 216 metros de altura y 68 pisos; sin embargo, en el 2019 el edificio sur del primero lo superará.

Atrio

Torre norte de Atrio en obra. La sur (derecha), la más alta.

Cortesía

POR:
Portafolio
abril 23 de 2018 - 10:49 p.m.
2018-04-23

Con 268 metros, la torre sur del proyecto inmobiliario de uso mixto Atrio será la más alta del país.

(Lea: Tiempo, más que plata, factor clave en la suerte del BD Bacatá)

Así lo revela una información a la que tuvo acceso Portafolio, la cual también destaca que este edificio de 64 pisos que se desarrollará en la avenida Caracas con calle 26, en el Centro Internacional de Bogotá, superaría al BD Bacatá, que en varios reportes estaba identificada como la más alta.

(Lea: Grupo Éxito anuncia 7 aperturas en este mes)

De hecho, hoy lo es, ya que la obra es una realidad de 216 metros de altura y 68 pisos, con el centro comercial funcionando y varios inmuebles habitados.

Sobre la explicación técnica de la altura, este diario consultó a Carlos Alberto Barberi, presidente de la compañía Prabyc Ingenieros, encargada del desarrollo del BD Bacatá, quien comentó que este complejo ubicado en la carrera 7.ª con calle 19 –en el centro de Bogotá– tiene una altura entre placas de 3,15 metros, en promedio.

Por su parte, en el caso de la torre sur de Atrio, la información anota que esta es de 4,1 metros. Ahí, precisamente, está el detalle técnico y constructivo que hace la diferencia, a pesar de que tiene menos niveles.

Al respecto, Rafael Londoño, gerente general de la compañía QBO, que gerencia, promociona y comercializa esta obra –diseñada por la reconocida compañía Rogers Stirk Harbour and Partners, en cabeza del arquitecto Richard Rogers–, considera que el tema de la altura pasa a un segundo plano.

LA ALTURA, LO DE MENOS

Según el directivo, “lo que más nos gusta resaltar del proyecto es el amplio y maravilloso espacio público: más de 10.000 metros cuadrados, que lo convierten –en conjunto con la torre norte, actualmente en obra, con 44 pisos y 204 metros de altura– en un verdadero sitio de encuentro y en un punto de referencia para la ciudad”. Ahí es donde realmente está el valor agregado, del cual Rogers hizo referencia cuando se anunció su participación en el diseño.

Por eso, al margen de esta variable, que para Londoño es más anecdótica que cualquier otra cosa, lo verdaderamente importante es que se entregan áreas para el encuentro de los ciudadanos.

Es una constante en el trabajo de Rogers, quien ha reiterado que el éxito de sus obras está en “ofrecer espacios públicos como epicentros urbanos, que permitan los encuentros y la interacción entre los ciudadanos”. De hecho, el arquitecto británico estuvo en enero pasado supervisando el avance del complejo.

De esta forma, y al margen de cuál es más alto, el aporte de uno y otro consiste en que se trata de dos megaproyectos ambiciosos que –valga decirlo– ubican a Bogotá a la altura de las grandes capitales del mundo.

Pero, no son las únicas obras. Quizás, las más altas, porque en el listado hay más que dan cuenta de esa tendencia. Por ejemplo, está Vitrum, un desarrollo de vivienda con el diseño de Richard Meier, que construye la firma colombiana Ícono Urbano en la carrera 7.ª, frente al Museo El Chicó. Allí, el valor agregado de las torres residenciales de 13 y 11 pisos es, precisamente, el sello de Meier.

Igualmente, una reciente incursión fue la del británico Brandon Haw, quien tras ser socio y miembro de la junta directiva de Foster + Partners, creó su firma y ahora está en Colombia con varios proyectos, entre ellos Madeira, una propuesta de vivienda en el occidente de Bogotá junto con Cusezar y Vendôme.

Esto confirma las apuestas de reconocidas firmas del exterior, en las cuales BD Bacatá y Atrio juegan con ‘altura’. En el primer caso, Eurostars operará el hotel, mientras que en Atrio, el encargado de materializar la propuesta de diseño es el arquitecto colombiano Giancarlo Mazzanti. A estos se suman –en la consolidación del complejo–, la empresa canadiense Ellis Don y la local Arpro.


Gabriel E. Flórez G.
gabflo@eltiempo.com

Siga bajando para encontrar más contenido