Restaurantes desnudos, la nueva tendencia

Comienzan a aparecer, con gran éxito, en diferentes ciudades del mundo como Londres, Milán, Tokio, Melbourne y, en breve, en París.

restaurantes desnudos

Con sus decenas de miles de esperanzados clientes, el Bunyadi ha dejado su huella y está contando con su éxito en Londres como preámbulo a la próxima aventura de París.

Archivo particular

Negocios
POR:
Cecilia Rodríguez
agosto 24 de 2016 - 07:42 p.m.
2016-08-24

Es como ir a cualquiera de esos restaurantes que ofrecen ingredientes biológicos y naturales, con un menú que incluye sobre todo comida cruda como ensaladas, frutas, flores, carne y pescado ahumados. La diferencia es que los comensales se sientan a comer en pelotas.

Los restaurantes desnudos, o más exactamente para desnudos, son la nueva tendencia en el mundo de la gastronomía y comienzan a aparecer, con gran éxito, en diferentes ciudades del mundo como Londres, Milán, Tokio, Melbourne y, en breve, en París.

Comer ‘al natural’ alcanzó un nuevo significado este verano cuando, para la apertura en junio del restaurante Bunyadi, el primero en servir ‘alimentos al desnudo’ en Londres, más de 46.000 clientes entraron en la lista de espera para hacer reservaciones, según reporta el restaurante en su sitio web.

Instalado temporalmente en un antiguo pub al sur de la ciudad, el Bunyadi se ajusta a otra tendencia cada día más popular en Europa, la de los negocios ‘pop-up’, o sea almacenes, tiendas o restaurantes inesperados que abren por periodos definidos y de corta duración. Después de tres meses de funcionamiento, el restaurante acaba de cerrar este mes y ha anunciado planes para abrir uno nuevo en París en septiembre u octubre.

“Entre a un mundo secreto ideal, libre de teléfonos, de luz eléctrica y hasta de ropa y experimente un regreso al principio cuando todo era fresco, libre y sin la adulteración de la vida moderna”, ofrece el restaurante, y considerando los elogiosos comentarios publicados en su sitio de Facebook, el concepto ha sido muy bien recibido. “Piense en un spa de lujo - luz de velas, bambú en todas partes, suaves batas blancas y cocteles con nombres de los elementos”, agrega.

BUENAS CRÍTICAS

A los críticos culinarios de los diarios londinenses también les gusto: “Fui a chequear el restaurante desnudo de Londres y ahora estoy convertida en aficionada de comer sin ropa”, escribió The Independent. “La emoción en el aire correspondía a todo el zumbido provocado por su apertura”, opinó Time Out.

Con capacidad para 42 personas que llegan vestidas y reciben batas blancas y espacio en armarios para poner la ropa que se quitan mientras beben cocteles, el Bunyadi cobra entre 40 y 60 libras esterlinas, o sea entre 200.000 y 230.000 pesos por persona, por un ‘menú desnudo’ servido por meseros y meseras ‘mínimamente vestidos’ en mesas separadas con particiones de bambú para tener privacidad y a la luz de velas.

¿Se está preguntado qué significa una ‘comida desnuda’? Estos son algunos ejemplos de los platillos en el menú:

Tomates rellenos de ratatouille crudo, puré de garbanzos y lima con frijoles negros ahumados servidos con miga de almendra. Cebiche de róbalo con granada y limón. Sashimi de salmón con salsa de limón e hinojo servido con crema de cilantro y ensalada de diferentes granos.

¿Y para postre? Breva con aguacate aterciopelado, mousse de cacao servido con nuez moscada y migas de avellana y una pizca de sal a la vainilla.

Con sus decenas de miles de esperanzados clientes, el Bunyadi ha dejado su huella y está contando con su éxito en Londres como preámbulo a la próxima aventura de París.

“Va a ser lo mismo en París, o sea que no se permiten teléfonos móviles, todo es natural, luz de velas, y comida cruda y orgánica”
, anunció la directora de eventos del restaurante. “Creemos que a los franceses les va a encantar y en ese país hay una gran cantidad de nudistas”.

NUEVO CONCEPTO

El Bunyadi es un proyecto de la empresa Lollipop, un grupo emergente que atiende eventos inusuales a través de Londres. Con su política de ropa opcional, la prohibición del uso de teléfonos u otros aparatos electrónicos, el ambiente de trasgresión y el llamado a sus comensales para que tomen el riesgo de vivir una experiencia ‘natural, pura y liberadora’, el restaurante está sentando un ejemplo.

Milán también estaba en las noticias recientemente por su oferta de ‘comida al desnudo’ este verano en el L’Italo Americano que, según los periódicos locales, comenzó el mes pasado a ofrecer una ‘reunión para naturistas’ semanal los viernes. Debido al revuelo causado por la noticia, el gerente del restaurante explicó que ‘no tiene nada que ver con sexo, intercambio de parejas o algo por el estilo’.

Al igual que su homólogo de Londres, éste ofrece una cena a la luz de velas, no permite teléfonos en las mesas y agrega la opción de baile por 50 euros para los miembros de la Asociación Naturista Italiana y 100 euros para los que no son socios.

En Japón, la apertura del restaurante naturista Amrita de Tokio causó un gran revuelo de otro tipo, cuando anunció algunas condiciones discriminatorias de entrada: que solo permitiría clientes de entre 18 y 60 años, nadie con sobrepeso y no tatuajes.

El restaurante también informó que el entretenimiento estará a cargo de meseros vestidos en tangas y que modelos masculinos ofrecerán un espectáculo de danza.
Para un crítico, la experiencia promete ser ‘la cena más extraña y torpe de todos los tiempos’. En cualquier caso,
la controversia alrededor de los criterios de admisión convenció al restaurante de cambiarlos y ahora permite entrada a cualquier persona de 20 a 120 años y los gordos están invitados a unirse a la fiesta.

Cecilia Rodríguez
Especial para Portafolio
Luxemburgo